Advierten que la suspensión de suministros energéticos afectará hospitales, alimentos y economía familiar, mientras gobiernos latinoamericanos reaccionan con cautela ante la presión de Washington.
Tegucigalpa, Honduras. –– A catorce días de la orden ejecutiva de Donald Trump que declaró emergencia nacional contra Cuba y autorizó aranceles a países que le suministren petróleo, como México, advierten que la medida pavimenta el camino hacia una crisis humanitaria “fabricada” por Estados Unidos en la isla.
La agudización del bloqueo contra Cuba es la última en una serie de acciones injerencistas en el hemisferio occidental ––invasión de Venezuela e intromisión en elecciones de Honduras y Argentina––, que es justificada por Trump como necesaria para resguardar la seguridad nacional de Estados Unidos.
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MÉXICO Y CHILE, ENTRE PRESIÓN Y AYUDA HUMANITARIA
Esta semana la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que su país interrumpió los envíos de petróleo a Cuba ante las amenazas arancelarias, aunque se comprometió a continuar enviando ayuda humanitaria. Calificó la medida como “muy injusta” y afirmó que, independientemente de las diferencias con un régimen de gobierno, “no debe afectarse a los pueblos nunca”.
Desde Chile, el mandatario Gabriel Boric calificó la medida como “criminal y un atentado a los derechos humanos de todo un pueblo” y aseguró que “nada justifica el daño que se le está haciendo a niños, niñas y ciudadanos inocentes”. Desde la Cancillería chilena anunció además un aporte a UNICEF a través del Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza de la Agencia de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AGCID).
EL COSTO HUMANO DE LAS SANCIONES
Alianza Américas, red de organizaciones lideradas por personas migrantes de América Latina y el Caribe, alertó la semana pasada que el bloqueo petrolero abre la puerta a una emergencia humanitaria y a un nuevo ciclo de migración forzada, e instó a la comunidad internacional a pronunciarse.

Helena Olea, subdirectora de la organización y abogada en derecho internacional, explicó a Criterio.hn que el impacto irá más allá de los apagones habituales. La reducción del suministro eléctrico afectará cirugías, incubadoras, respiradores y la conservación de medicamentos refrigerados, deteriorando directamente la atención médica y la vida cotidiana.
Además, señaló, que la falta de combustible ya golpea el turismo ––una de las principales fuentes de ingresos––, lo que reducirá el acceso a alimentos y el poder adquisitivo de las familias. Este deterioro, advierte provocará un nuevo ciclo migratorio regional.
“Es una crisis absolutamente manufacturada por Estados Unidos. Creer que las personas se quedarán en la isla a morir de hambre hasta derrocar al régimen es ingenuo; vamos a ver nuevamente un aumento de la migración forzada cubana producto de esta situación”, señaló.
EL LÍMITE DEL SISTEMA MULTILATERAL
Desde el derecho internacional, la subdirectora de Alianza Américas sostiene que la medida contradice el principio de sanciones dirigidas a actores políticos específicos y no a la población civil. El bloqueo de combustible afirmó, termina castigando directamente a la ciudadanía al afectar salud, alimentación y condiciones básicas de vida.
Olea señaló que es poco probable que existan consecuencias diplomáticas efectivas contra Estados Unidos debido a su poder de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, mientras las resoluciones anuales de la Asamblea General que condenan el embargo a Cuba carecen de efectos vinculantes.
En ese escenario, la organización prevé que la presión económica continuará trasladándose al terreno social, con el deterioro interno en la isla, aumento de la migración y una carga humanitaria creciente para los países de la región.
PAPEL DE CHINA
China reiteró su respaldo político y el compromiso de prestar apoyo “en la medida de sus posibilidades” a Cuba. La isla enfrenta una crisis energética y escasez de combustible tras las recientes medidas restrictivas de Estados Unidos.
El pasado jueves 12 de febrero en una rueda de prensa en Beijing, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Lin Jian, declaró que China apoyará firmemente a Cuba en la defensa de su soberanía y seguridad nacional y se opone a la injerencia extranjera que prive al pueblo cubano de su derecho básico a la supervivencia y al desarrollo.
El gigante asiático ya había condenado el reforzamiento del denominado bloqueo petrolero y las sanciones unilaterales de Washington, instando a la Casa Blanca a poner fin a las medidas que, según Beijing, violan el derecho internacional y socavan la paz y la estabilidad regional.
En declaraciones anteriores, portavoces del Ministerio de Exteriores de China han expresado su preocupación por las acciones de Estados Unidos e hicieron una llamado a Washington a levantar el bloqueo y las sanciones contra Cuba de inmediato.






