El encuentro en Mar-a-Lago ocurre mientras organizaciones de derechos humanos y de la diáspora advierten que las irregularidades electorales y los procesos judiciales pendientes contra el mandatario profundizan la fragilidad institucional en Honduras.
Tegucigalpa, Honduras. – En medio de cuestionamientos a la legitimidad de su gobierno y con un proceso judicial por corrupción aún pendiente de resolución, Nasry Asfura se reunirá este sábado con el mandatario estadounidense, Donald Trump, en Mar-a-Lago.
El encuentro se produce mientras organizaciones internacionales de derechos humanos y de la diáspora advierten que las irregularidades en el proceso electoral han profundizado la fragilidad institucional en el país.
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Asfura ascendió el 27 de enero a la primera magistratura del país con el respaldo explícitó de Trump, quien intervino públicamente en la campaña al manifestar su apoyo al candidato hondureño días antes de los comicios, en un proceso marcado por miles de impugnaciones electorales que permanecen sin resolución.

Ana María Méndez Dardón, directora para Centroamérica de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés), advirtió en la publicación Perspectivas del 26 de enero que el gobierno inicia con baja legitimidad, a lo que se suman la impunidad estructural, la captura institucional, la priorización de intereses privados y el debilitamiento del espacio cívico, factores que –según indicó– plantean riesgos para la gobernabilidad y la democracia del país. Añadió, que “la estabilidad que pueda ofrecer el nuevo gobierno será, en el mejor de los casos, frágil y condicionada”.
Desde la Red Alianza Américas, en un comunicado del 2 de febrero, expresaron preocupación por los desafíos que enfrenta Honduras y la capacidad de la nueva administración para afrontarlos. La organización señaló que se trata de un gobierno con legitimidad cuestionada, acusaciones de corrupción pendientes contra el mandatario y bajo la sombra de una abierta intervención estadounidense que compromete la soberanía nacional.
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Con respecto a la injerencia estadounidense, señalaron que se inscribe en un patrón histórico de intervención en Centroamérica, cuyas consecuencias se reflejan en la inestabilidad política, la corrupción, el narcotráfico y la migración forzada. Apuntaron que el gobierno de Asfura, así como el Congreso Nacional, deberán enfrentar desafíos en el abordaje de las inequidades sistémicas, las violencias, la corrupción y el cambio climático, así como un posible retorno masivo y la deportación de miles de hondureños migrantes.
En su Informe Mundial 2026 sobre la situación de los derechos humanos, Human Rigths Watch planteó la existencia de una “recesión democrática” iniciada antes de la reelección de Donald Trump. El organismo señaló que esta se ha profundizado con la adopción de “políticas y retóricas que se alinean con la ideología del supremacismo blanco” durante los primeros doce meses de su segundo mandato, lo que socava derechos humanos y promueve una agenda internacional regresiva.
Sobre Honduras, Human Rights Watch señaló que el próximo gobierno hondureño ––al momento de la redacción del informe, las autoridades electorales aún no habían declarado al ganador–– enfrentará desafíos clave, entre ellos la reconstrucción de la confianza democrática tras un proceso electoral cuestionado, el combate a la corrupción y la impunidad, el fortalecimiento de la independencia judicial, la protección de defensores de derechos humanos y comunidades indígenas, así como la garantía de la seguridad pública sin incurrir en violaciones a derechos fundamentales.

Asfura salió de Honduras anunciando que a través de su encuentro con Trump busca fortalecer las relaciones bilaterales, la inversión extranjera y la cooperación en seguridad, así como alcanzar acuerdos en temas arancelarios y migración. Esta es la primera reunión que el presidente hondureño sostendrá con Trump, pero previo a su juramentación sostuvo reuniones con funcionarios de la administración, entre ellos Marco Rubio, quien estará presente para el encuentro en Mar-a-Lago.
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