El poder Mediático

Por: Ariel Antonio Varela

Cuando el poder mediático impone en el sentido común como pensamiento colectivo, es ahí donde el poder mediático ha triunfado. El poder mediático, capaz de infundir miedo y terror en la población, de mostrar las escenas más sangrientas cuando quiere reforzar la militarización del Estado e induce al miedo y la paranoia para vender posteriormente una solución que el gobierno junto a los grandes monopolios ofrecen. Cada vez que el gobierno se encuentra en un problema son los medios de comunicación en complicidad con las instituciones eclesiásticas  quienes se encargan de cambiar la agenda política y controlar el pensamiento de la población. Con la imposición de agenda, el poder mediático crea enemigos, repite mentiras, relaciona imágenes falsas con hechos tantas veces hasta hacer que una mentira parezca verdad. En la imposición de agenda el poder mediático dicta de que es lo que se habla, cuando se habla y cuánto tiempo se hablara de un determinado tema.

La monopolización del pensamiento es la monopolización de la verdad. Los Monopolios de las telecomunicaciones transmiten sus ideas como si fuesen una verdad absoluta. No es verdad que existe diversidad de medios de comunicación. En Honduras la mayoría de los medios de comunicación responden a intereses privados. Los dueños de estos medios de comunicación son los mismos dueños de las grandes empresas, los grandes equipos de fútbol y farmacéuticas.

No solo basta con cambiar de canal, porque cuando cambiamos de canal, ese otro canal es del mismo dueño o si es de algún otro dueño estos, general mente está de acuerdo para manipular la información. Lo fundamental de los monopolios es que siempre se ponen de acuerdo para mantener sus intereses., como se han puesto de acuerdo para poner y quitar presidentes, o dejar alguno cuando encuentran alguien que maneje el Estado conforme a la medida de sus intereses. Cuando los monopolios se ponen de acuerdo el mensaje es único, uniforme, unísono. Así como único fue el mensaje en los días antes, durante y después de las elecciones, los monopolios se pusieron de acuerdo y orquestaron una obra maestra en donde los medios de comunicación fueron los primeros en manipular los resultados de las elecciones con falsas encuestas y nuevas teorías matemáticas “Muchas repeticiones hacen una verdad” (Joseph Goebbels). Después de eso se han encargado de limpiar y avalar la imagen de una dictadura y convertir a las víctimas en los agresores. Existe un principio de transposición en donde siempre hay que echarle la culpa a otro el gobierno. La dictadura nunca tiene la culpa de nada, es en ese momento en donde el la dictadura y los monopolios buscan enemigos y responsables de la situación actual ese enemigo actual es el partido libre y el causante de todos los males en Honduras se llama el gobierno del poder ciudadano a quien se le acusa de ser el causante los fenómenos sociales que azotan hoy el país. Cierto es que no se puede dejar fuera ninguno de los actos de corrupción o errores en temas de política de seguridad pero no es verdad todo eso que se le atribuye al gobierno del expresidente Zelaya que hasta estos momentos la dictadura de Juan Orlando Hernandez con todo el poder político, económico y estatal no a presentado pruebas claras en contra del ex presidente Zelaya.

Estos medios llaman violentos a los movimientos sociales y los partidos políticos de  oposición, cuando es la dictadura quien se ha encargado asesinar, desaparecer y torturar a líderes sociales políticos y ambientales. Es una persecución sistemática en la cual los medios de comunicación se encargan primero de deslegitimar las luchas sociales y generar un ambiente propicio para las agresiones tanto legales como extrajudiciales, el estado asesina tortura y desaparece a las personas, después los medios de comunicación se encargan de justificar el asesinato de los lideres sociales atribuyendo otras causas y ocultando la responsabilidad del Estado.

El monopolio de la comunicación se lanza a conquistar el pensamiento. Cuando existe una persona o determinados grupos que estén construyendo proyectos alternativos al del poder comunicacional y estatal los monopolios se lanzan a este para tratar de destruirlo es el caso que se repite una y otra vez. la criminalización de la protesta y la incitación al odio por medio de los medios de comunicación hacia los movimientos sociales. Y el ejemplo mas claro lo vimos con las recientes declaraciones del “periodista” Renato Álvares. (La inteligencia del estado debería haber identificado a todos estos estudiantes, debería estar preparando una acción contra estos anárquicos.) Así como también lo hicieron con la líder indígena Berta Cáceres. Es una persecución sistemática a la cual la población se encuentra indefensa. El Estado es convertido por estos monopolios en el protector de los negocios de las grandes compañías transnacionales, monopolios y oligopólios.

“La realidad es transformada no existen los hechos, sino las interpretaciones” (Nitze) y esas interpretaciones no son más que las interpretaciones a partir de la voluntad de poder, es el más fuerte quien impone la verdad de los hechos, son los medios de comunicación hegemónicos quienes imponen su verdad.

Pero cierto es, que existe una población más consiente y organizada que exige cambios tanto sociales, culturales y políticos.  Las redes sociales han abierto otro camino en el cual la población puede ser el locutor y han empezado a desplazar a los grandes monopolios de la comunicación. cada vez son más las radios comunitarias que luchan en contra de esos grandes monopolios. sin embargo, hay que seguir luchando por medios de comunicación alternativos que promuevan el pensamiento crítico y el debate dialéctico. El propósito de un debate no es que exista un ganador y un perdedor, sino que, de ese debate de ideas surjan respuestas y conclusiones productivas. Hay que luchar por promover medios de comunicación alternativos que no respondan a intereses privados o de partidos políticos sino a un interés colectivo.

Ejemplo de ello son algunos medios comunitarios como la voz de Zacate Grande, Radio progreso radio Guarajambala, o la asociación de medios comunitarios de Honduras (AMCH) Integrada por más de 36 organizaciones que desarrollan iniciativas de comunicación comunitaria (radio, televisión, centros de producción y prensa digital) desarrolla actividades de información, formación e incidencia.

Félix Molina, director de Alternativas en Comunicación (Alter Eco). El objetivo de la AMCH, explicó, es constituir una entidad desde la sociedad civil, que sirva como interlocutor con el Estado, especialmente con la Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Honduras (CONATEL), en el tema de radiodifusión sonora, que incluye tanto radio como televisión. En ese sentido, queremos incidir también en la democratización de la publicidad estatal, pues “no creemos que sea justo repartir el pastel para premiar a los amigos y castigar a los enemigos. La publicidad estatal también debe estar distribuida en los proyectos comunitarios de comunicación, pero hay que legislarla”. Otro tema en el que la organización se propone incidir en la capacidad de sistematización de las experiencias de los medios comunitarios y darles un cambio internacional, para conocer las experiencias de Argentina, Chile, Guatemala, El Salvador y europeas, antes y después de la guerra mundial, para conocer como las sociedades en situación de conflicto extremo han reaccionado la comunicación comunitaria.

La organización se gesta en el marco del debate nacional por la democratización del espectro radioeléctrico, que, a criterio de Molina, “lamentablemente se atascó por los intereses políticos y económicos en el Congreso Nacional”.

A su juicio, estos emplazamientos “vienen desde una demanda histórica de la sociedad hondureña, contenida en instrumentos de reclamación como el Examen Periódico Universal (EPU) de las Naciones Unidas en 2010, después del golpe de Estado en 2009, los informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) del 2009, 2010 y 2011, pero además los informes de la Relatoría de la Libertad de Expresión de la OEA y la ONU y el Informe de la Comisión de la Verdad, que presidió Eduardo Stein; todos estos informes hablan que en Honduras es impostergable democratizar el espectro radioeléctrico, para que la población pueda optar a tener sus propios medios de comunicación, especialmente después del 2009 cuando los oligopólios fueron capaces de manipular la información y no teníamos casi ninguna opción de defendernos de este comportamiento”.

“La idea de esa interlocución es para que la ciudadanía y las instituciones puedan tener el derecho de operar sus propios medios de comunicación”, subrayó.12 junio, 2013. Siguatepeque, Comayagua (Conexihon).

Aspiremos todos a una transformación para todas y todos y no solo para algunos. Es necesario construir el poder desde las bases, organizar al pueblo y construir nuevas formas de organización. sin duda alguna el sistema político actual se niega a perder el poder, pero el paso de la historia es ineludible hoy mas que nunca las palabras de salvador allende resuenan “la Historia es nuestra y la hacen los pueblos” seamos capases pues de construir nuestra propia historia desde un modelo alternativo y originario hablemos de un nuevo pacto social pero originario y creado por el pueblo y no un pacto acordado por las élites políticas.

Cerco mediático y revolución en las comunicaciones

Por: Carlos Zelaya Herrera

Como sociedad debemos de reconocer que en algo hemos logrado avanzar como sociedad en el mundo de la globalización de las comunicaciones, para poder discernir sobre la relación entre medios de comunicación con aspiraciones legítimas de justicia, respeto, equidad, inclusión y desarrollo que merecemos como pueblo, sociedad y país.

El pueblo de Honduras dio una buena muestra de civismo al romper el cerco mediático tras el golpe de Estado del 28 de junio de 2009, la movilización popular espontánea permitió al mundo ser testigo de la naturaleza y calidad de las personas responsables que se aventuraron en la asonada golpista, así como del surgimiento del movimiento de resistencia nacional que después dio vida al partido Libertad y Refundación, (LIBRE).

Los siete meses de Roberto Micheletti al frente del golpe de estado dejaron la dura lección de aprender a liberarnos de las cadenas de atraso promovidas desde los medios de prensa, contando para ello con la revolución en las comunicaciones, medios digitales, blogs, bases de datos, enlaces especializados, monografías, redes sociales e internet, son las herramientas.

La labor de los comunicadores lleva sobre sí la estela de 75 asesinatos de periodistas, de los cuales el 92 por ciento de los casos persisten en la impunidad, cifra funesta bajo una gran interrogante: ¿de qué pasa en Honduras?

Según el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos en Honduras (CONADEH), de octubre de 2001, en que se registró el caso de Arístides Soto a la fecha, 75 periodistas cayeron a causa de la criminalidad; de estos, 69 casos, equivalentes al 92 por ciento, están impunes por falta de interés en los entes operadoras de justicia. El dato incluye a periodistas, camarógrafos, operadores de radio y televisión, comunicadores sociales y dueños de medios, que manejaban programas. 

Pero también combatiendo las noticias falsas, analizando la recurrencia de hechos para comprender el efecto de la “caja china”, con el que las secuelas de noticias de impacto tapan, encubren o desvían la atención de los problemas diarios de inseguridad, corrupción, pobreza y entrega de la soberanía nacional, de la poca que nos queda. 

Y un ejemplo de eso fue la labor es precisamente medios como Radio Globo, Radio Progreso, diario El Libertador y CholusatSur, hay que reconocerlo, monitoreados en internet en días del golpe de estado en que logró ratings de audiencia comprobada de más de 600 mil personas conectadas alrededor del mundo de forma simultánea.

Internet y redes dan participación, imagen y masividad a información que está en poder de la gente y que en un momento dado pasa a ser parte de la lucha colectiva en las calles.

Tratándose de Honduras no es mucho pero tampoco despreciable, así que Usted, yo y quienes comparten la lucha por el pueblo y la patria también somos partícipes de eso, así que hay que seguir adelante para pasar de lo virtual a lo tangible y concreto de la lucha por la refundación nacional de Honduras.

Nuestras andanzas en el periodismo partieron desde las propias aulas universitarias, cuando el licenciado Juan Ramón Durán, en la asignatura de Periodismo Interpretativo, nos acercó al doctor Ramón Custodio López, presidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras, (CODEH), para laborar en monitoreo de medios, allá por 1989.

Salimos de ahí debido a una situación que no puedo documentar, pero sí relacionada a la gestión administrativa de esa entidad tan valiosa, como lo fue el CODEH en las décadas de 1980, 1990 e inicios del presente siglo.

En 1990 llegamos a Diario Tiempo, fueron casi ocho meses de experiencia inicial; de ahí hicimos labor de prensa investigativa en temas financieros, trabajábamos por obra, así que después entramos a Radio América, casi tres años y tras el huracán Mitch dejamos la radio por reclamar al dueño del medio, el doctor Miguel Andonie, el marginamiento por no hacerle los mandados a un jefe de noticieros.

En nuestro recorrido pasamos por las redacciones de El Libertador, Hondudiario, La Prensa, El Periódico, El Nuevo Día; además de formatos de televisión como Nuevo Siglo, Paz Manueles con la Noticia, Canal 6.

Además, labores de relaciones públicas en la Dirección de Prensa de Casa Presidencial, la mejor experiencia laboral que he tenido, en un ambiente dinámico, de propuesta de país, de responsabilidades al pasar de hacer monitoreo de medios 5 de la tarde a 1 de la mañana y saltar de ahí a ser redactor del presidente Manuel Zelaya Rosales, en Consejo de Ministros, Asambleas del Poder Ciudadano, eventos especiales y giras a Centroamérica.

Sin ser del círculo cercano al presidente de la República, estuvimos cerca de él en esa cotidianidad de un buen gobierno identificado con la gente de nuestro país. Mel es un hombre agradable, sensible y extrovertido. Siempre hubo respeto y nos pedía que destacáramos los hechos, no su personalidad. 

Antes de ser despedido de El Heraldo, previo al gobierno de Mel, el argumento de Carlos Mauricio Flores, jefe de redacción y hoy director, fue que «tuvo roces con el puente de mando», figura inexistente en el Código de Trabajo.

Sin embargo, siempre supe que fue por no hacer favores a Miguel Pastor, ex alcalde cachureco de la capital, que en persona llegaba a la redacción del medio a revisar, junto al jefe de redacción y la directora, María Antonia Martínez, las fotos y contenidos de las notas que había redactado a publicar el día siguiente.

Antes paso algo similar en Radio América y La Prensa, siempre afines y lacayos al bipartidismo y a los peores intereses del empresariado de este país.

Hoy estamos aquí, en Canal 11, como jefe de redacción y aislado en el mayor ostracismo de mi carrera profesional, precio que se paga por las posturas críticas sostenidas ante la realidad nacional y el deber de los periodistas de informar con veracidad y valor.

Situaciones que casi me llevan a abandonar esta profesión pero que hoy, pese a los avatares que persisten en la prensa nacional, ejerzo desde la dignidad de mis posiciones personales con respecto a la realidad nacional, pero con la consciencia y dignidad en paz interior, con nuestro pueblo y el Ser Espiritual.