JOH tomará posesión gracias al imperio y a los traidores de la patria.

Por: Jaime Flores

No hay ninguna duda y nadie debe asustarse a estas alturas del partido que el forajido de juan orlando hernández tomará posesión el próximo 27 de enero, -aunque Honduras se desangre y se incendie- gracias al apoyo del gobierno norteamericano, la cobarde y corrupta clase empresarial y política y las indignas fuerzas armadas. De lo contrario, su suerte estaría echada; la cárcel.

Si no fueran estos actores, este individuo no ensuciaría, aún más, la banda presidencial. Desde la prisión debería responderle a la justicia hondureña por sus múltiples actos de corrupción, sus vínculos con el narcotráfico y delitos cometidos dentro de su fraudulento mandato presidencial, de los cuales hay uno que es imprescriptible,  traición a la patria.

Desgraciadamente la realidad es otra. Así lo decidieron estos actores enemigos del país que dentro de su accionar  imponen el pragmatismo cuando de defender sus intereses se trata, sin importarles que pueda incendiarse el país, ya está dando señales; las casetas de peaje son testigos mudos de los que presagia un futuro de ingobernabilidad.

Dentro de estos actores el de mayor peso es la embajada imperial, quien optó por este individuo, ante el peligro que representa un revolucionario revoltoso o un derechista honesto, ambos le son incómodos. Prefieren a los “hijos de puta”, siempre y cuando éstos sean de ellos, juan orlando les pertenece. Franklin Delano Roosevelt lo dejó claro.

A los yanquis, “he allí el enemigo”, como bien los definía José María Vargas Vila, les conviene el caos y la anarquía, propician “el caos controlado”, (Steven Mann) con la finalidad de destruir los estado-nación, para así saquear con mayor facilidad los recursos naturales y apropiarse de sus territorios, en otras palabras un nuevo neocolonialismo.

No es teoría el “caos controlado”, Siria, Irak y Afganistán son ejemplos vivos, convirtiendo a estos países en verdaderos infiernos para sus habitantes. De una manera más disimulada, pero no menos efectiva, lo aplican en México, El Salvador, Guatemala y Honduras, utilizando como pretexto el narcotráfico y como ejército irregular, para esos propósitos, los carteles de la droga, las maras y pandillas. Venezuela, también va por ese camino.

Lo que sucede en Honduras, con la reelección de este individuo es una creación del departamento de Estado, pensar lo contrario es auto engañarse. Este hombre será el responsable de crear indirectamente ese caos y esa anarquía controlada, así lo quieren los gringos, por eso su apoyo.

Con relación a la clase empresarial del país, ésta siempre ha sido timorata,  débil, servil, rastrera, entreguista y no “nacionalista”, por lo que prefieren estar bien con quien está en el poder, aunque este momento amenace con quitarles sus sacrosantas riquezas, ha dado muestra de ello.

Otro de los actores para que juan orlando se quede en el poder son las fuerzas armadas, ya todos sabemos que éstas no son para defender al pueblo, son y siempre lo han sido perros de garra del imperio y de la oligarquía, en otras palabras son fuerzas de ocupación. Nuevamente, y no es extraña su conducta, se han vendido al poder y son parte del caos controlado.

Ante el imperio  el pueblo hondureño debe hacer valer lo poco que nos queda de soberanía,  y con los enemigos internos, el consejo que me daba un anciano: “hay enemistades que sólo se saldan con sangre”; principalmente para aquellos que han cometido traición a la patria.