Tres falsas ilusiones para derrocar a un dictador

Por: Glenn Flores*

Muchos creen que para derrocar a una dictadura se pueden utilizar los siguientes tres métodos: golpe de Estado, elecciones y la intervención de fuerzas internacionales. El objetivo de este trabajo es desenmascarar estos tres falsos anhelos y presentar una alternativa viable para defenestrar a una dictadura.**

Una dictadura no puede ser derrotada por un golpe de Estado ya que lo que tiende a suceder es simplemente el reemplazo de un grupo de poder por otro grupo de poder. Con esta táctica se deja una pésima posición de poder con lo que respecta a la población con el grupo  de poder y los militares. Así como existe la posibilidad de que el grupo que toma el poder sea más democrático o más suave que el grupo anterior, igualmente se da el riesgo que ocurra lo contrario. La historia nos deja múltiples ejemplos de cuando un grupo le arrebata el poder mediante un golpe de Estado a una dictadura, solo espera consolidarse en el gobierno, para alejarse de los métodos más elementales de la democracia,  y así empezar procesos más violentos de dominación.

Las elecciones  no son un medio óptimo en un régimen dictatorial para cambiar de gobierno. En Honduras la oposición fue a un proceso electoral para derrocar a una dictadura la cual fue vencida en las urnas, pero cuyos resultados fueron fuertemente manipulados para favorecer al dictador de turno.  Las elecciones son medios eficaces para cambios políticos pero solo en ambientes donde reina el estado de derecho y donde se respeta la institucionalidad. Cuando los dictadores van a elecciones  por lo general es en ambientes donde controlan todas las instancias de la institucionalidad del Estado y si dejan  participar a la oposición lo hacen solo para validar sus procesos amañados, porque no aceptan resultados adversos.

La intervención extranjera  es otra de las opciones que suena fácil y rápida para derrocar a una dictadura. Pero la intervención extranjera solo favorece a la oposición cuando hay una resistencia bien articulada y organizada que tenga visibilidad a nivel mundial. Es bien difícil que una fuerza extranjera apoye a la oposición, en la mayoría de los casos los organismos internacionales solo apoyan  a quienes están en el poder. Hay que tener mucha suspicacia cuando miramos a una potencia extranjera o a un país vecino involucrarse en contra de una dictadura. Casi siempre lo hacen para beneficiarse políticamente y económicamente del país en conflicto. Las dictaduras existen por la distribución del poder interno de un país, cuando la ciudadanía no está organizada para causarle serios problemas económicos a la dictadura y el poder está concentrado en pocas manos. Una dictadura puede ser perjudicada por actores externos, su prolongación depende de factores internos.

La pregunta es entonces, ¿Qué hacer?  Solo la lucha por medios no violentos puede derrotar a una dictadura. El primer paso es la organización para después articular las técnicas y tácticas que han derrotado a muchos de los dictadores de las primaveras árabes y las revoluciones de colores. La espontaneidad no puede llevar al triunfo de una resistencia desorganizada. En la próxima entrega abordaremos los cuatro factores estratégicos que hay que desarrollar para vencer a una dictadura.

*Articulista libre  e investigador

** El actual trabajo se basa en las luchas no violentas que han triunfado en el mundo, sistematizadas por Gene Sharp.

La impunidad en Honduras lleva el nombre de Jeannette Kawas

Por: Glenn Flores

Hoy 6 de febrero se conmemora el 25 aniversario del asesinato de Blanca Jeannette Kawas Fernández, crimen que aún se mantiene impune.

Este artículo habla del compromiso social de la ambientalista, analiza los hechos que hicieron que su caso se convirtiera en uno de los más paradigmáticos de la justicia hondureña, describe la conducta de los operadores de justicia en la investigación de los hechos,  y finalmente examina por qué en Honduras se atenta contra la vida de los líderes sociales.

ESBOZO DE UNA VIDA COMPROMETIDA CON UNA CAUSA PLANETARIA

Jeannette Kawas nació el 16 de enero de 1946 en Tela, Atlántida; fueron sus padres los empresarios Jacobo Kawas Curry y Blanca Fernández. A mediados de la década de 1970 se casó con el canadiense Jim Watt, con quien procreó dos hijos: Damaris y Jaime.

A finales de los años ochenta regresó a Tela, atendiendo al llamado de su padre para encargarse de los negocios familiares. Además, coordinaría brigadas de estudiantes estadounidenses que aportarían trabajo voluntario en Tela para construir centros escolares en la localidad, entre otras labores. Sin embargo, su situación Comenzó en 1989, con la defensa y protección del medioambiente. Con tal propósito fundó la Asociación Hondureña de Ecología, con sede en Tela. Más tarde, en 1990, contribuyó a crear la Fundación para la Protección de Lancetilla, Punta Sal y Texíguat, más conocida como Prolansate.

La misión de esta Fundación era contribuir a mejorar la calidad de vida de los pobladores de las cuencas hidrográficas de la Bahía de Tela a través de la conservación del ambiente y los recursos naturales, las actividades agroforestales, el desarrollo comunitario, el ecoturismo, la concienciación ambiental y el cambio de políticas en el manejo sustentable de las áreas protegidas.

Jeannette Kawas, Como presidenta de Prolansate, logró que su organización llegara a ser emblemática a escala nacional e internacional, por su decidida participación en las luchas ambientalistas. Uno de los frutos de dicha labor fue la aprobación del Decreto Ley 154-94, que declaró a Punta Sal como Parque Nacional y por tanto, bajo la protección especial del Estado. A través de la organización y la lucha también logró que se cancelaran los permisos de construcción en el canal paralelo al dique Martínez, ubicado al sureste del Parque Punta Sal.

Y siguió luchando frontalmente contra el aprovechamiento ilegal del bosque y la tala indiscriminada; denunció la contaminación de quebradas y lagunas, y los intentos de organizaciones y personas particulares de apoderarse ilícitamente de la reserva natural de Punta Sal.

En algún momento, estas luchas enfrentaron a Jeannette Kawas con otras organizaciones y actores sociales presentes en la zona, como algunos dirigentes de la Unión Nacional Campesina (UNC) que pretendían establecer a miles de familias campesinas dentro de la Reserva Natural de Punta Sal, y empresarios agrícolas de la compañía Hondupalma, fabricantes de aceite de palma africana.

Dos días antes de su asesinato, ella había dirigido una manifestación para expresar su oposición a la iniciativa gubernamental de conceder títulos de propiedad en el área del parque a ciertos campesinos y empresarios. Durante la protesta, denunció que determinados grupos estaban interesados en obtener dichas tierras para venderlas posteriormente a inversionistas extranjeros que pensaban explotar la zona. De la misma forma denunció a empresarios madereros que tenían la intención de explotar el bosque en la reserva forestal.

Nota relacionada Jeannette Kawas: dos veces asesinada

EL DÍA DE SU ASESINATO

El 6 de febrero de 1995, cerca de las 7:30 pm, mientras se hallaba reunida en su casa de habitación con su ayudante personal, Marcial Bueno, Jeannette Kawas fue asesinada, según las declaraciones del testigo principal, rendidas ante el Juzgado de Paz de lo Criminal de Tela, dos hombres que se transportaban en una camioneta color blanca, entraron en los entornos de la casa y uno de ellos disparó en dos ocasiones.

El testigo, Marcial Bueno, declaró haber visto caer a la víctima al suelo como resultado de un disparo recibido en el pómulo izquierdo, el cual procedía de afuera de su casa. El informe de inspección judicial confirmó este testimonio, estableciendo que “en el barrio el centro murió en forma instantánea a consecuencia de un disparo de arma de fuego calibre 9 milímetros, en la parte posterior del cuello, con orificio de salida en el pómulo izquierdo, desconociendo quién o quiénes fueron los autores de dicho delito”. Según la declaración del perito médico, anexada al expediente judicial, “la causa de la muerte probablemente fue por sección de médula espinal con fractura de base de cráneo y por hipovolemia a consecuencia de la pérdida de sangre”.

Indiscutiblemente, el asesinato de Jeannette Kawas no debe disociarse de las luchas que emprendió, porque fueron estas las que pudieron provocar reacciones adversas de las partes que tenían intereses en las reservas ecológicas de Tela; entre estas la UNC, los empresarios madereros como la familia Maloff, y los empresarios que explotan la palma africana, como Hondupalma y Miguel Facussé.

LA CONDUCTA DE LOS OPERADORES DE JUSTICIA

LA POLICÍA

Desde el inicio, las pesquisas estuvieron llenas de anomalías y negligencias misteriosas por parte de los operadores de justicia, especialmente de la policía. Como sostiene la abogada Brenda Mejía, aunque se recopiló bastante información relativa a los potenciales autores intelectuales y materiales del asesinato, así como del automóvil utilizado por los ejecutores materiales, ni la policía ni el Juzgado de Paz de lo Criminal de Tela continuaron el protocolo de indagación conveniente para ahondar en las investigaciones sobre el homicidio de Jeannette Kawas.

Es significativo insistir en algunos aspectos que revelan la desidia con que actuó la policía para indagar este crimen, como los que Joaquín Mejía Rivera señala a continuación: (a) la falta de un resguardo adecuado de la escena del crimen para evitar que se contaminaran posibles evidencias físicas importantes, a tal punto que una gran cantidad de vecinos entró a la casa de la víctima cuando la policía se había hecho presente; (b) la ausencia de recolección de evidencias físicas en la casa de Kawas, como huellas dactilares, fibras, cabellos, rastros de pólvora u otras del uso del arma de fuego que pudieron quedar en la ventana desde donde se hizo el disparo; tampoco se tomaron fotografías del cuerpo de la víctima ni de la escena del crimen, y no se levantó un croquis de la escena; (c) la inexistencia de un acta de autopsia practicada al cadáver para establecer, científicamente, los motivos de la muerte, ya que solamente se realizó un dictamen pericial en que se señalaba una causa probable de muerte; y, (d) la falta de pruebas balísticas de los dos proyectiles que se encontraron en el lugar de los hechos: uno le quitó la vida a Kawas, y el otro impactó en el teléfono. En definitiva, la desidia estatal llegó a tal punto que, entre 1996 y 2003, no se realizó ninguna actuación judicial encaminada a esclarecer los hechos.

EL Ministerio público y El poder Judicial Según la abogada Brenda Mejía, al comienzo el Ministerio Público hizo una excelente labor en este caso. Sin embargo, toda la diligencia inicial se fue diluyendo poco a poco, hasta causar un retardo injustificado en la aplicación de justicia.

El Poder Judicial, siendo el tercer operador de justicia, fue en este caso fiel a su comportamiento histórico de plegarse a los intereses de los poderosos. Aquí se exponen únicamente tres anomalías en que incurrieron los juzgados de la República en el caso Kawas.

El 6 de marzo de 1995, el Juzgado de Paz de lo Criminal de Tela ordenó la captura de Juan Mejía Ramírez y Sabas Mejía Ramírez, presuntos sospechosos del crimen. Pero el 8 de marzo, el mismo Juzgado dejó “sin valor ni efecto la orden de captura librada”.

El 25 de marzo de 2004, el Juzgado negó la petición del Ministerio Público, argumentando que “el auto de prisión decretado al señor […] fue apelado por la defensa”. Y el 9 de octubre de 2006, dos años después de su admisión, la Corte de Apelaciones de La Ceiba resolvió el recurso de apelación y decidió que la orden de captura expedida “se encontraba viciada de nulidad”, ya que surgió “sin haberse presentado requerimiento Fiscal correspondiente”, de acuerdo con el ordenamiento procesal penal vigente.

Se constata, pues, la presencia de una cadena de errores y de malos manejos en el proceder de los operadores de justicia. La policía hizo un tibio simulacro de investigar los hechos, considerando que muchas personas vieron al hechor material. Pero no se quiso ahondar en la investigación por temor a afectar a un miembro de la policía que tenía un fuerte vínculo con los militares. En Tela es un secreto a voces que muchos de los desplazados del Parque Nacional Punta Sal, que habrían recibido títulos de propiedad si no se interpone la acción valiente de Jeannette Kawas, eran y son militares originarios de comunidades aledañas.

LA POSTURA DEL ESTADO ANTE EL CRIMEN DE JEANNETTE KAWAS

Con motivo de una consulta elevada ante la Corte Suprema de Justicia, el 18 de noviembre de 2003, el departamento de Capacitación y Asesoría del Ministerio Público emitió un Informe Técnico Jurídico en el que señaló que de los testimonios rendidos se desprende que la muerte de la señora Kawas estaría vinculada a su trabajo por la defensa del medio ambiente en la Fundación Prolansate. Asimismo, el informe subrayó la presunta participación de agentes del Estado en los hechos.

En dicho informe, el Ministerio Público recomendó, entre otras, la práctica de las siguientes diligencias judiciales: 1) ampliación de testimonios relevantes para el esclarecimiento de los hechos; 2) solicitud de orden de captura contra el sargento de la Policía, Ismael Perdomo, por el delito de coacción; y, 3) ampliación de la acusación contra dicho sargento por delito de encubrimiento.

Asimismo, recomendó la práctica, entre otras, de las siguientes diligencias investigativas: 1) conformar un equipo especial de investigación a fin de evacuar y a la vez recopilar toda la prueba que permita esclarecer este crimen, y 2) diseñar una estrategia de protección a testigos.

Pese a lo anterior, y a la aceptación tácita de un mal manejo del proceso de investigación, el Estado hondureño hizo poco o nada para acatar estas sugerencias y disposiciones, fiel a su tradición de promover y sostener la impunidad.

¿POR QUÉ EN HONDURAS SE DESPRECIA LA VIDA DE LOS LÍDERES SOCIALES?

El líder social comprometido con su causa puede llegar a ser una piedra en el zapato del sistema, sobre todo si su acción se dirige contra el poder establecido que, en Honduras, está sustentado por “poderes fácticos” y elites oligárquicas. Son estos poderes los que desprecian la vida de los líderes sociales y promueven su irrespeto. Primero se proponen desprestigiar el liderazgo popular, para luego destruirlo o manipular las fuerzas sociales que han sido acompañadas o dirigidas por estos líderes. Si con lo anterior no logran sus objetivos, entonces pasan a la eliminación física. Este fue el procedimiento seguido, al pie de la letra, para eliminar a Jeannette Kawas y a otros ecologistas en Honduras. La violencia ha sido el instrumento más utilizado por los grupos oligárquicos para erradicar las amenazas que provienen de los líderes sociales contra su dominación, como fue también el caso de las masacres campesinas de La Talanquera (1972), Los Horcones (1975), El Astillero (1991), entre otras que conmovieron a la opinión pública.

Más allá del crimen contra los líderes sociales como sostiene el historiador Marvin Barahona en Honduras la violencia ha conducido también a la obtención de riquezas y ha desencadenado procesos ilegítimos de acumulación de capital, que a su vez han contribuido a fortalecer la corrupción institucional y se han fundido con el poder político.

La violencia generada por el modelo oligárquico llevó al crimen contra Jeannette Kawas, como se constata en el hecho de que dos de los cuatro principales sospechosos de su asesinato pertenecen a la oligarquía, y los restantes al poder militar, utilizado sistemáticamente para mantener el poder oligárquico en Honduras.

CONSIDERACIONES FINALES

Hasta el momento, el asesinato de Jeannette Kawas se encuentra en total impunidad. El proceso penal se mantiene en su etapa preliminar. No han sido identificados los autores materiales e intelectuales y, por lo tanto, no se ha formalizado ninguna denuncia penal contra personas naturales o jurídicas vinculadas a tal hecho. Asombrosamente, tampoco se ha emitido ninguna medida para proteger a los testigos.

De la sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el Estado de Honduras solo ha cumplido con el deber de indemnizar a las víctimas en materia económica. Lo más preocupante es que, actualmente, el entorno y las circunstancias en que se produjo el crimen contra Jeannette Kawas siguen vigentes, como se constata en las luchas emprendidas por muchas comunidades del departamento de Atlántida, para proteger su territorio y el medioambiente ante la voracidad de los empresarios presentes en la zona.

En un contexto con tales características, es difícil asumir que los derechos humanos serán respetados y protegidos, efectivamente, para toda la población, y para los líderes sociales en particular. En Honduras, los ciudadanos nos encontramos en un estado de completa indefensión. La única manera de transformar positivamente este contexto es erradicando la impunidad y la corrupción, lo que también obliga a pensar en transformar el modelo oligárquico de dominación, sustituyéndolo por una democracia participativa comprometida con la defensa de la vida.

 

 

 

 

Una aproximación al capitalismo en Honduras

Por: Glenn Flores*

El Capitalismo de San Pedro Sula. La Historia Política Hondureña 1870-1972 (Tegucigalpa: Editorial Guaymuras, 1997. Segunda Edición, 2001), es un libro basado en la tesis doctoral de Darío Euraque (Tegucigalpa, 1959), el mismo fue publicado en EEUU con el nombre de Reinterpreting the Banana Republic: Region and State in Honduras, 1870s-1972 (Chapel Hill: University of North Carolina Press, 1996). En este libro él Dr. Euraque, nos da una explicación del por que el populismo militar establecido en el país después de 1972, y como se manejaron los conflictos sociales en el país, de una manera muy diferente a lo sucedido en los  estados adyacentes de Nicaragua, El Salvador, y Guatemala.

 Resultado de esto, es el hecho que en Honduras no hubo guerra civil ni levantamientos armados en los años setenta u  ochenta. El gobierno de Honduras trató con una oposición organizada con la cual pudo negociar y tratar las diferencias.

¿A qué se debió esto? Euraque encuentra los orígenes de esta respuesta en el periodo crucial de la década de 1870 hasta a finales de la década de 1930, cuando se desarrolló la exportación del banano. Uno de los resultados de esta época fue el restringido reformismo  militar de la década de los setentas

 Dando como uno de los resultados de esta época el reformismo restringido de los militares en el poder en la década de los setenta.

El periodo de 1870 a 1930, fue fundamental para el desarrollo de América Central. Fue en esta fase que los gobiernos del istmo, empezaron a desarrollarse como Estado y en este periodo empezó la transformación hacia el capitalismo. En esta época Nicaragua, Costa Rica y Guatemala se integraron de lleno a la estructura mundial del capitalismo, desarrollándose como exportadores de café. Al crecer la exportación de café también empezó a fortalecerse el capital en una clase dominante: la de los cafetaleros -pero esto no ocurrió en Honduras.

En Honduras no existió ni el café,  ni ningún otro producto de exportación importante para unir  las micro oligarquías criollas esparcidas por todo el país en una coherente clase dominante nacional. Aquí fue una pequeña clase capitalista de origen extranjero la que se desarrolló, y no fue una clase  de caficultores nativos.

En Honduras no fue el café sino el banano el que integró al país al comercio mundial de manera tardía, ni tampoco fueron los territorios internos, si no que fue la costa atlántica del Caribe donde se dio este proceso de transformación capitalista.

Este trabajo trata de detallar el desarrollo de los capitalistas y trabajadores de la Costa Norte para delinearlos como constructores de su propia historia. De esta manera el Dr. Euraque mediante este ensayo, trata de reorientar la mirada de los historiadores de Honduras hacia esta región marginada por la historiografía.Desde su independencia, Honduras ha sido un Estado gobernado por las familias más poderosas de Tegucigalpa y Comayagua. El crecimiento de la industria bananera a finales del siglo XIX,  provocó el desarrollo de una elite étnicamente diferente, compuesta en su mayoría de personas de origen extranjero, asentadas casi en su totalidad en la ciudad de San Pedro Sula.

El escenario estaba puesto para que dos  grupos de elites regionales  con dos tipos muy diferentes de pertenencia de clase, con intereses comerciales y políticos distintos  que chocaron en el transcurso del siglo XX. La elite  costeña aun con su desventaja geográfica e histórica siguió comprometida en avanzar su agenda en Tegucigalpa y el interior del país. Esta burguesía de la Costa Norte se organizó mayormente en la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés y buscó alianzas con los trabajadores. Este trato entre los dos grupos en los años veinte y treinta fue la raíz del populismo militar de los años setenta.

Este es el argumento de Euraque. El cual va desarrollando en su tesis por etapas de manera casi cronológica. Los primeros tres capítulos tratan del periodo de la reforma liberal hasta la segunda guerra mundial.

En estos capítulos sobresalen los siguientes eventos:

 1) La formación y el crecimiento de las instituciones estatales y financieras tanto a nivel nacional como regional en relación con  específicas batallas políticas y crisis fiscales.

2) La formación de clase  como consecuencia del desarrollo de la industria bananera en la Costa Norte.

3) Las diferencias regionales moldeadas por las relaciones  y luchas entre los individuos y grupos de la Costa Norte y el interior del país.

También en estos capítulos el autor se enfoca en momentos muy importantes, específicamente en tres rupturas y transiciones como la reconfiguración de partidos políticos en 1919 y 1920, la guerra civil de 1924 y su desenlace, y la ascensión al poder del dictador Tiburcio Carías.

Una de las fortalezas de este libro es la importancia que se da a los actores locales en la formación de la historia nacional. Esto probablemente en reacción a la historiografía tradicional de este tema, que exagera el papel de las bananeras y el departamento de Estado.

Los capítulos 4 a 9 tratan de la época de 1945 al golpe de Estado de 1972, la inauguración del segundo mandato de López Arellano y el populismo que este desarrolló. Los detalles políticos de esta época que son de suma complejidad son detallados de una forma precisa por Euraque.

Muchos eventos que definieron la relación entre los trabajadores y la ciudadanía organizada sucedieron en este tiempo. Uno de esos momentos fue en 1954 con el apoyo a EE.UU, en el derrocamiento de Arbenz en Guatemala. En ese año la embajada estadounidense con asesores laborales de los EEUU logró solucionar los conflictos laborales de una manera pacífica, convenciendo a la United Fruit Company que hiciera concesiones favorables a los obreros y presionando al gobierno de Honduras para que hiciera una legislación laboral; de esta manera se sentó un importante precedente para el futuro las relaciones obreras patronales.

Euraque  recalca la importancia de la alianza entre la burguesía local de las bananeras y la cámara de Comercio con el movimiento huelguístico. Aunque este tema debió de ser profundizado más. Los libros que tocan el tema de la huelga del 54 en general solo tocan someramente esta relación entre empresarios y obreros, el único texto que profundiza un poco esta temática es La Gran Huelga Bananera de 1954 de Mario Argueta.

Otros momentos claves son señalados en la política hondureña en particular los golpes de Estado de 1956 y 1963, el toque de queda de 1968 y la guerra con el Salvador de 1969. Euraque explica estos eventos situándolos en el contexto de la guerra fría, la formación y expansión del mercado común centroamericano y la revolución cubana y la respuesta de E.E.U.U ante esta revolución.

Algunos temas importantes que se hubieran incorporado de manera  más efectiva son los de etnicidad, género, sexualidad y la formación de la identidad étnica. Aparte de unos problemas de estructura, es sorprendente el trabajo de Euraque ya que este es su primer libro. Dario Euraque supera estas limitantes en sus siguientes obras como: La Diáspora Africana en los programas educativos de Centroamérica (Tegucigalpa: Editorial Guaymuras, 2013), Conversaciones Históricas con el Mestizaje en Honduras y su Identidad Nacional (San Pedro Sula: Centro Editorial, 2004) y el Golpe de Estado del 28 de junio del 2009 el Patrimonio Cultural y la Identidad Nacional de Honduras (San Pedro Sula: Centro Editorial, 2010).  Vale agregar su libro de ensayos en el que integra sus temas de trabajo principales: Estado, Poder, Nacionalidad y Raza en la Historia de Honduras (Tegucigalpa: Ediciones Subirana, 1996).

Otro rasgo que podemos abordar aquí siendo este el primer libro de este excepcional historiador hondureño, es su exactitud con la evidencia empírica. Estos detalles son buenísimos, enriquecen la investigación pero afectan la narrativa, pues hay una sobreabundancia de evidencia para cada hecho,  aun para los que están entendidos. Esto vuelve denso el libro. La organización del libro se hubiera beneficiado de una estructura lineal no de una estructura mosaica donde se juega con el tiempo en más de algún momento, por ejemplo, hay que esperar alrededor de mas 40 páginas para regresar y terminar el primer tema.

El libro es un avance en la historiografía nacional debido a que aporta información y detalles que no se manejaban antes. El tamaño de esta investigación y su envergadura es extraordinario.

 La fuerza analítica de este libro es otra fortaleza de esta publicación. Igual que el rigor de la evidencia empírica, el énfasis en los actores locales y los movimientos sociales son una tremenda contribución que marca el sello distintivo de Darío Euraque como un gran historiador de Honduras.

*Investigador, articulista libre y catedrático. 

La percepción de la violencia y los medios de comunicación (2da parte)

Por: Glenn Flores

 ¿QUÉ ES LA VIOLENCIA Y CUÁLES SON LOS FACTORES QUE
INCIDEN EN ELLA?

La Enciclopedia Universal 2012 señala que “La violencia es un comportamiento deliberado que resulta en daños físicos o psicológicos a otros seres humanos  aunque no necesariamente, con la agresión, ya que también puede ser psicológica o emocional, a través de amenazas u ofensas”.

Los causales de la violencia son múltiples y variadas. Como lo indica la socióloga Leticia Salomón, señalar a una sola de ellas lleva implícito el señalamiento de lo que pretenden que sea su solución, por ejemplo, decir que se debe a la falta de control por parte de los padres, es sugerir la importancia de la disciplina inculcada a través del servicio militar; decir que es causada por una crisis de valores es sugerir un papel protagónico para las iglesias y los cuarteles; y decir que está asociada al aumento de la pobreza estigmatiza a los pobres diciendo implícitamente que todo pobre es un potencial delincuente”.

Siguiendo esta lógica podríamos decir que cuando se culpa a los medios de causar o incitar a la violencia, es sugerir que el sistema de dominación debe ejercer control sobre todos los medios de comunicación y que estos emitan una uniformidad de criterio que sostenga al sistema actual de control socio-económico de un país.

Según el experto en violencia y delincuencia Adam Blackwell, Secretario de Seguridad Multidimensional de la Organización de Estados Americanos (OEA), son tres los factores que en conjunto permiten pronosticar los niveles de violencia, ya que en ellosestán los causales de la misma: Las vulnerabilidades sociales.

Las vulnerabilidades sociales son cuestiones que afectan a la ciudadanía y en particular a los grupos vulnerables de una sociedad como las mujeres y a los jóvenes. Su presencia aumenta la violencia en una zona.

A continuación analizaremos e interpretaremos 5 de los 10 factores que según Blackwell inciden en el incremento de la violencia, ya que a la luz de la realidad hondureña puede considerarse los catalizadores de la vulnerabilidad social en el país:

  1. a) Inequidad de género: Honduras es uno de los países donde se cometen más femicidios en el continente americano, aun mayor a los abusos que se cometen en los estados árabes.
  2. b) Atención médica insuficiente: En nuestro país el sistema de salud es casi inexistente, los hospitales estatales sobresalen por su ineficiencia y carencia de insumos médicos.
  3. c) Educación deficiente: En Centro América el país con el más alto nivel de analfabetismo es Honduras.
  4. d) Subempleo: Debido a que en Honduras se vive bajo la Seguridad ciudadana y políticas públicas frente a las violencias: compartiendo experiencias y visiones hegemonía de una economía feudal-neoliberal, el Estado carece de políticas públicas para crear empleos. Y los profesionales tienen que dedicarse a otro tipo de labores ajenas a su profesión para subsistir.
  5. e) Cultura del materialismo y de la inmediatez: El materialismo es uno de los peores males que hemos heredado del sistema global de dominación económico y cultural. En Honduras se asesina a personas por los celulares, los automóviles y
    otras cosas materiales que en realidad son innecesarias para el desarrollo humano. La inmediatez ha saturado las mentes de los jóvenes, ya que la cultura de la adquisición de bienes tiene que ser inmediata. La cultura del ahorro ha
    sido sustituida por la epidemia del crédito para mantener endeudados a nuestros pueblos.
    El segundo factor que incide en la violencia de una sociedad son las fragilidades estatales e institucionales. Estas son representadas según Blackwell por instituciones, mecanismos de apoyo ineficaces proporcionados por los gobiernos, las comunidades, las ONGs y aun el sector privado. Estos servicios y mecanismos de apoyo son débiles o inexistentes en un Estado como Honduras con amplias
    zonas de vulnerabilidad.

Analizaremos los cuatro ejes que conforman este factor:

a) La Infraestructura del Estado: En la actualidad la estructura del Estado Republicano que tenemos está al borde de caer en el precipicio de un Estado fallido, ya que, entre otras cosas, privatizar los pocos servicios y empresas públicas implica la aceptación gubernamental de su incapacidad para administrar el país.

 No existe una coordinación entre los diferentes entes del Estado. Cada día que pasa el Estado depende más de las ayudas internacionales y hasta del
sistema judicial e investigativo de los Estados Unidos. Y en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras cuanto a los servicios básicos, no hay capacidad o voluntad política para brindarlos eficientemente y sin discriminación.

b) Las ONGs: Por un lado, muchas ONGs se han ideologizado y por otro, un gran porcentaje de ellas tiene vínculos estrechos con los gobiernos de turno a quienes les han demostrado una alta vocación servil. También un buen número de ONGs han perdido sus objetivos para los cuales fueron creadas y se han concentrado en gestionar proyecto tras proyecto para que su clientela mantenga una “chamba”.

c) Sector Privado: Un porcentaje del sector privado se ha convertido en una de las tantas aves de rapiña que coexisten en este país. Este sector se ha caracterizado por ser parasitario y estar sobre la “rebusca” de lo que puede conseguir de la “cosa pública”, no de lo que puede aportar a Honduras. Los máximos
evasores del fisco son los entes privados, según lo informa la extinta Dirección Ejecutiva de Ingresos. Incluso, las recientes detenciones y extradiciones de empresarios a Estados Unidos reflejan la existencia de relaciones empresariales con el crimen organizado con el fin de maximizar sus ganancias. A su vez, la
lógica de un importante sector del empresariado es obtener sus beneficios financieros basándose en la explotación de sus trabajadores y no en la eficiencia de su producción o en la venta de servicios.

d) Servicios del Estado: De los tantos servicios que debe proveer un Estado nos enfocaremos en dos: Los servicios correctivos y los servicios judiciales. El primero es prácticamente inexistente, no hay un sistema correctivo funcional en el país y el segundo está extremadamente politizado, con una influencia enorme del poder ejecutivo que en muchas ocasiones dicta las sentencias desde casa presidencial.

Nota relacionada La percepción de la violencia y los medios de comunicación

Seguridad ciudadana y políticas públicas frente a las violencias: compartiendo experiencias y visiones.

Finalmente, indica Blackwell que existen los factores acelerantes o lo que algunos también llaman factores desencadenantes. Estos son los factores que empujan o aceleran a una región o Estado hasta hacerla caer. Entre estos factores analizaremos la economía ilícita, armas de fuego y drogas.

e) La economía ilícita: El deterioro que la economía ilícita causa al fisco no solamente se cifra en el lucro cesante tributario, también se extiende al daño emergente consistente en el disfrute indebido de subvenciones o subsidios.

 Ejemplo de ello es el rubro del transporte en el que los transportistas,
que tienen un negocio rentable, siempre reportan pérdidas en Honduras y exigen ayudas a los gobiernos de turno por medio de paros como herramienta de chantaje. Igualmente, la economía ilícita constituye uno de los elementos más dañinos de la competencia desleal entre los distintos agentes económicos, ya que en muchas ocasiones se venden productos de contrabando o se bajan los precios para que sus productos circulen más y así lavar dinero proveniente de fuentes ilícitas.

f) Drogas: Honduras pasó de ser un país donde las drogas transitaban por el territorio desde América del Sur hacia Norte América, a un país de consumo y procesamiento de estupefacientes. Ahora los carteles internacionales del narcotráfico pagan con drogas su “peaje” por el país y esta droga se queda circulando en Honduras, aumentando la competencia del negocio entre las bandas locales que pelean entre sí por el territorio donde distribuyen los estupefacientes.

g) Armas de fuego: Según el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en los últimos diez han habido más de 53,000 asesinatos. Cerca del 90% de estos crímenes se producen con armas de fuego que no estaban registradas. La pregunta es: ¿Cómo se adquieren estas armas de fuego? Es interesante saber cómo hay tanta proliferación de armas cuando las Fuerzas Armadas son las que mantienen el monopolio de la introducción de las armas al país.

Aunque en el análisis anterior solo se indican tres factores que son detonantes de la violencia, es preciso determinar el papel de los medios de comunicación frente a la misma. Además, es necesario entender de dónde vienen estas causales para tener las herramientas que se requieren para contrarrestarlas y crear una  agenda de comunicación estratégica y eficaz para implementar un enfoque democrático de manejo comunicacional de la violencia.