Recolectan fondos para liberar a los presos políticos Edwin Espinal y Raúl Álvarez

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa. – Karen Spring, defensora de derechos humanos, Coordinadora en Honduras para la Red de Solidaridad con Honduras (HSN) y esposa de Edwin Espinal preso en La Tolva junto a Raúl Álvarez en Honduras ha iniciado una recolecta de fondos para pagar una fianza para que ambos se defiendan en libertad.

Edwin Espinal y Raúl Álvarez son dos presos políticos hondureños encarcelados en el Centro Penal «La Tolva» de máxima seguridad, ubicada en Morocelí y dirigida por militares, por más de 16 meses. Edwin y Raúl han sido perseguidos por protestar contra el fraude electoral de 2017 en Honduras.

Amnistía Internacional Canadá escribió acerca de la detención de Edwin y Raúl: «Esta injusticia ocurrió durante una brutal represión cuando miles de hondureños salieron a las calles para protestar contra el presunto fraude electoral del gobierno de Juan Orlando Hernández. Las fuerzas de seguridad dispararon y golpearon a los manifestantes. Docenas murieron o resultaron gravemente heridos. Otros, como Edwin y Raúl, fueron detenidos y se le negó el derecho al debido proceso. Amnistía Internacional documentó la represión en nuestro informe Protesta Prohibida.»

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En el caso de Edwin, la represión y persecución política no es nueva. Desde el golpe de estado militar de 2009 en Honduras, Edwin ha sido objeto de ataques y persecución debido a su fuerte oposición a los abusos a los derechos humanos cometidos por el estado contra él, miembros de la comunidad, el movimiento social hondureño y nosotros, su familia.

Las condiciones dentro del centro penal La Tolva donde se encuentran detenidos Edwin y Raúl son horrendas:

** 2 horas de luz solar al mes;
** 3 horas de acceso al agua;
** no hay comunicación con el mundo exterior, excepto un día de visitas familiares restringidas por semana
** No hay libros, papel, notas o bolígrafos.
** Están encarcelados con miembros de peligrosos grupos delictivos organizados.
** No hay acceso a atención médica urgente.
** Están encarcelado con individuos con tuberculosis activa no tratada

Karen Spring relata que ha sido sometido a revisiones invasivas yendo a la prisión a pesar de haber pasado por un escaneo corporal al estilo de un aeropuerto y haber tenido un registro físico. Las mujeres que visitan la prisión son tratadas como criminales como una forma de disuadirlas a ellas ya otros miembros de la familia de que no vayan a visitar a sus familiares.

Spring califica la prisión de La Tolva como “un centro de tortura para los privados de libertad, familiares y abogados que visitan la prisión”.

Foto: Edwin (izquierda) y Raúl (derecha) fueron llevados al hospital en Tegucigalpa; están a la espera de las pruebas de tuberculosis fuera de las instalaciones. Ambos han perdido una cantidad considerable de peso y sufren estrés emocional, psicológico y físico como resultado de las condiciones inhumanas de su encarcelamiento.

¡Necesitan sacarlos de allí! Así es como puedes ayudar.

En el próximo mes o dos, Edwin y Raúl tendrán una audiencia de revisión de medidas y tenemos que recaudar $ 20.000 dólares  para financiar el arraigo para ellos. Debido a que están siendo juzgados injustamente como miembros de un grupo criminal organizado, sus abogados deben ofrecer una fianza más alta de lo normal, aproximadamente $ 7,000 USD cada uno. Además, Raúl Álvarez tiene otro cargo contra él, lo que también requiere más dinero para su arraigo de aproximadamente $ 2,000 USD. El resto de los fondos se utilizarán para cubrir los costos legales para que los expertos testifiquen en su juicio y financien los viajes semanales de la abogada a la cárcel para garantizar que Edwin y Raúl sigan con vida, y si tienen alguna necesidad médica o inquietudes de seguridad. Enviar a los visitantes a la cárcel es la única forma en que se sebe que están vivos y bien.

¡Tú apoyo puede hacer la diferencia!

Si no se otorga un arraigo cuando la audiencia de revisión de medidas se presente en los próximos dos meses, los fondos de la fianza se guardarán y se presentarán nuevamente en 3 meses. De acuerdo con la ley hondureña, se puede solicitar una revisión de medidas cada 3 meses, pero desde agosto de 2017, el gobierno hondureño ha maniobrado y estancado el caso para evitar que se haga. Es otro ejemplo más de la falta de debido proceso y la criminalización en curso en el caso de Edwin y Raúl. La oportunidad en el próximo mes o dos meses para solicitar la fianza es una gran e importante y tienen que estar preparados con el dinero.

Una vez que Edwin y Raúl comparezcan para el juicio, el dinero de la fianza será devuelto. Cuando regrese a la campaña, el dinero se utilizará para becas para Edwin, Raúl y los 21 presos políticos hondureños, la mayoría de los cuales fueron liberados condicionalmente el año pasado. Los fondos se utilizarán para ayudarlos a volver a poner sus vidas en orden, ya sea para mantener a sus familias o para volver a abrir pequeñas empresas que se vieron obligadas a cerrar ya que sus familias no podían mantenerlas cuando fueron enviadas a la cárcel. Los impactos económicos, legales y familiares a largo plazo de la criminalización y la persecución legal continúan afectando a la mayoría de ellos.

¿Por qué es importante apoyar a Edwin y Raúl?

Desde el golpe de 2009, Edwin Espinal se ha convertido en organizadores dentro del movimiento social hondureño. Desde su colonia en Tegucigalpa hasta el movimiento estudiantil o su solidaridad con Berta Cáceres y COPINH, la visión y el compromiso de Edwin se han centrado en la liberación de su pueblo y de Honduras. Edwin ha puesto su propia vida para luchar por el derecho de todos Honduras para vivir con dignidad y paz. Raúl se ha unido a Edwin en esta tarea y ahora usted tiene la oportunidad de ser solidarios con ellos y por el lado de los que resisten el día a día.

Foto: Edwin con niños de Río Blanco, el sitio de Berta Cáceres y la lucha de COPINH para detener la construcción de la represa de Agua Zarca. Edwin estuvo allí ese día para apoyar a Berta, COPINH y las comunidades de Río Blanco durante una visita al sitio de la Relatora Especial para los Pueblos Indígenas.

Su apoyo no solo ayudará a Edwin y Raúl a ser liberados condicionalmente de la cárcel. Su encarcelamiento se ha utilizado para generar temor y para dar ejemplo a quienes protestan en Honduras. Apoyar a Edwin y Raúl también es estar en resistencia y solidaridad con sus familias y seres queridos.

“Juntos somos fuertes”, dice Spring, sus comunidades, sus familias y el movimiento de solidaridad con Honduras necesitan que Edwin y Raúl sean liberados”.

Edwin y su esposa Karen Spring en Tegucigalpa, Honduras.

Honduras está pasando por una de las peores crisis políticas de su historia reciente. Los hondureños huyen en caravanas de migrantes, los maestros y los médicos están protestando en las calles tratando de detener la privatización de la salud y la educación, y los defensores de las tierras están siendo criminalizados por proteger sus ríos y bosques. El mismo sistema que mantiene a Edwin y Raúl en prisión es el mismo que amenaza, criminaliza y asesina a líderes sociales, periodistas, abogados y defensores de la tierra y del medio ambiente. El sistema que busca silenciar la disidencia es el mismo que ha llevado a cientos de miles de personas a huir de su país para salvar sus vidas. Apoyar a Edwin y Raúl es apoyar una parte del movimiento hondureño por la liberación y por la vida.

Además de donar a este fondo, hay muchas maneras en que las personas pueden ayudar a exigir la liberación de presos políticos en Honduras:

** Publique una foto de usted, su grupo o miembros de su comunidad con un cartel que exija libertad para los presos políticos;
** Envíe una carta a sus funcionarios electos, expresando preocupación por su caso y exigiendo que se retiren los cargos y se libere a todos los presos políticos; y
** Visite el sitio web gratuito de Edwin Espinal Libertad , Facebook: Free Edwin Espinal Libertad  y Twitter: @EdwinLibertad  para obtener más información, actualizaciones y campañas para seguir exigiendo su lanzamiento.

Edwin Espinal y Raúl Álvarez han estado presos por orden dictada por autoridad incompetente (+vídeo)

Por: Redacción CRITERIO

redaccion@criterio.hn 

Tegucigalpa.- Los jóvenes Edwin Espinal y Raúl Alvarez han estado y están en la cárcel por una orden dictada por una autoridad que no tenía autoridad para ello, dijo el abogado defensor, Omar Menjivar.

El profesional del derecho señaló este día cuando el Tribunal de Jurisdicción Nacional se declaró incompetente, que eso fue lo que debió ocurrir desde el principio con el juez de letras que conoció el caso en primera instancia.

Menjivar señaló ademas que los tribunales de Jurisdicción nacional se crearon para perseguir el crimen organizado y el narcotráfico no para enjuiciar a los ciudadanos que protestan por las arbitrariedades del régimen. 

Hoy, recalcó el abogado defensor de Edwin Espinal, ha quedado claro que Edwin Espinal y Raúl Álvarez han estado privados de su libertad por una autoridad que no tenía autoridad para meterlos a la cárcel.

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El defensor no destacó que los enjuiciados puedan interponer una demanda contra el Estado de Honduras porque los ha tenido presos desde hace mas de un año de manera injusta e ilegitima, pero serán los jóvenes quienes decidirán si actúan ante los organismos internacionales. 

 

Edwin Espinal contrae matrimonio en La Tolva

Por: Grahame Russell
 
El preso político Hondureño Edwin Espinal se caso hoy con Karen Spring (Canadiense experta y activista en derechos humanos), a medio-dia (18 octubre 2018), 9 meses después de que Edwin fue encarcelado ilegalmente por su participación en las protestas en contra de los asesinatos gubernamentales, y en contra del robo de las elecciones (noviembre 2017) a través del fraude y represión.
 
El pasado jueves, se casaron en este cárcel militar, mientras miles de Hondureños huyen la violencia, corrupción, crimen organizado, impunidad y destitución del régimen Hondureño apoyado políticamente, militarmente y económicamente por la “comunidad internacional”, y en particular por los gobiernos de los USA y Canada.
 
Que queda claro: Edwin fue encarcelado –igual que docenas de presos políticos en el país– por protestar en contra de esta misma violencia, corrupción, crimen organizado, impunidad y destitución del régimen (apoyado por esta “comunidad internacional”), por la cual miles están huyendo.

 
Reunidos a dentro de la capilla de La Tolva, justo después de la ceremonia formal de matrimonio, Izq-Der: Prisila Alvarado (Comité por la liberación de presos políticos), Mery Agurcia (COFADEH), Raul Alvarez (preso político, encarcelado el 19 enero, a la par de Edwin), Edwin Espinal, Grahame Russell (Rights Action), Karen Spring (Honduras Solidarity Network) y Karina Flores (Comité por la liberación de presos políticos).

Después de tanto rogar y exigir, la visita a  Edwin Espinal se hizo realidad

 

Texto y fotos de Jorge Burgos

jorgeburgos@criterio.hn

Tegucigalpa.- La misión de visitar al preso político Edwin Espinal, que parecía imposible, comenzó el pasado jueves a las 9:30 de la mañana cuando junto a un grupo de defensores de derechos humanos del condado de Simcoe, Canadá, un estadounidense y la suegra y esposa del privado de libertad, nos trasladamos a las oficinas del Instituto Nacional Penitenciario (INP), para buscar el pase que les permitiera visitarlo en la cárcel de La Tolva en el municipio de Morocelí, en el departamento de El Paraíso,  a unos 60 kilómetros al oriente de Tegucigalpa.

La delegación visita a las autoridades del Instituto Nacional Penitenciario, quienes al parecer

no trabajan porque en tres días que se les buscó nunca estuvieron para dar respuesta

Llegamos a las oficinas del INP alrededor de las 10:00 de la mañana y Grahahame Russell, como vocero de la misión pidió hablar con la directora Rosa Irene Gudiel, y de inmediato apareció un hombre que,  dijo ser el jefe de seguridad quien de manera amable accedió a dialogar con la comitiva, sin pasarnos al interior de las oficinas y la conversación se dio en la calle, situación que para nosotros no tenía ninguna relevancia.

Russell le explicó que dos días atrás habían enviado sus pasaportes y la solicitud para visitar al preso político Edwin Espinal. Nuestro interlocutor manifestó que no se encontraba nadie del mando de la institución y que por lo tanto, nadie podría resolver su petición y que volviéramos cuando estuviese la directora o alguien que pudiese resolvernos y firmar los pases de entrada, pero la comisión no aceptaba un no como respuesta, y nos quedamos ahí, esperando por una respuesta positiva porque la misión era visitar a Edwin Espinal a como diera lugar. ¡Vinieron desde Canadá para verlo y no ser irían sin lograr su propósito!.

Janet Spring, suegra de Edwin y Karen Spring,  esposa del mismo, al igual que sus acompañantes tenían el firme propósito de verlo, de hablar con él, abrazarlo y constatar cuál es su estado físico y emocional.

Primera negativa

Tras amplias explicaciones por parte de Grahahame y demás miembros de la comitiva sobre la petición y los recursos legales nacionales e internacionales que señalan que no les pueden negar la visita al privado de libertad, el jefe de seguridad aceptó que haría unas llamadas, para ver si era posible que alguien nos diese una respuesta.

El hombre entró a sus oficinas, no sin antes pedir los pasaportes de los visitantes para, según él, constatar que eran los mismos pasaportes que habían enviado en la petición anterior.

Unos cuantos minutos después salió y pidió que los siete integrantes de la comitiva entraran para sacar una copia de sus pasaportes y ver si le autorizaban la visita.

Aunque sabíamos que era una táctica dilatoria y que no recibiríamos una respuesta positiva, se hizo todo lo que el pidió y al cabo de unos minutos, su respuesta fue: “Nadie me contesta y les pido que vuelvan más tarde para ver si las personas encargadas les pueden firmar el permiso, aunque como puede ser hoy, también puede ser mañana”.

Tras una breve conversación de quienes integrábamos el grupo visitante, sobre qué hacer si nos esperábamos o si nos íbamos para La Tolva, se tomó la decisión que en Honduras las cosas no funcionan si no se hace presión sobre las autoridades y que nos iríamos a La Tolva.

Edwin Espinal

Ante la negativa, la delegación tomó la decisión de ir a La Tolva

El viaje

Alrededor de las 11:00 de la mañana a bordo de un “busito” mediano emprendimos el viaje hacia La Tolva, bastante pesimistas que no íbamos a lograr entrar a ver a Edwin, pero firmes en el propósito que la lucha debía hacerse.

Los comentarios eran que sabiendo cómo está Honduras con un mando militarizado y sin llevar una autorización del INP,  lo más seguro era que no nos iban a permitir entrar.

Entre bromas comenté: “vamos a hacer un “reality show” que será filmado por Jesse Freeston y Benjamin Powless, porque no nos dejarán entrar”.

Grahahame Russell dijo: “bueno quizás no nos dejen entrar, pero vamos a evidenciar cómo funcionan las cosas en Honduras, pero debemos ser optimistas y es posible que nos dejen entrar, la cuestión es ir y presentarnos allá para presionar”, dijo en tono firme.

Entre bromas,  y el análisis de si lograríamos entrar, llegamos a un restaurante donde hubo tiempo para almorzar, conocernos un poco más entre los cinco periodistas hondureños que cubríamos la visita y la delegación canadiense integrada por: Russell Grahahame, Janet y Karen Spring, Benjamin Powless, Meg Jordan y William Reeves con quienes dialogamos sobre la situación de los presos políticos y el trabajo que se está haciendo para lograr la liberación de los mismos.

Cerca de la una y treinta de la tarde,  reanudamos el viaje estando muy cerca de nuestro destino al cual llegamos cerca de las dos de la tarde y de inmediato desabordamos el bus y nos encaminamos hacia el centro penitenciario denominado La Tolva, donde fuimos recibidos por los guardias de seguridad que pertenecen al INP.

Como siempre,  Grahahame Russell llevó la voz cantante y explicó que llegábamos ahí para hacer una visita a Edwin Espinal y que entre los visitantes se encontraba su esposa y su suegra que llegaban para verlo y poder dialogar con él.

Grahame Russell explica la misión en este vídeo…

Como era de esperarse,  el agente de seguridad pidió los pases de entrada y Russell le explicó que veníamos del INP y que allá nos dijeron que ellos llamarían para autorizar la entrada de la delegación a lo que los guardias respondieron no tener ninguna comunicación y que sin una orden explicita ellos no podían dejar ingresar a nadie.

La segunda negativa

Russell nuevamente volvió a explicar que desde hace tres días estaban solicitando la entrada y que el INP no había respondido y que solo eran negativas y no brindaban una respuesta concreta y que esto era una violación a las normas internacionales y a los derechos humanos, tanto del privado de libertad, como de los defensores de derechos humanos.

Los policías penitenciarios manifestaban que ellos solo cumplían órdenes y que no podían hacer nada por nosotros, porque sin una orden superior ellos no podían proceder y que el ingreso sería imposible.

Los rostros se desencajaron en los miembros de la comitiva, sobre todos los de la suegra y la esposa de Edwin, pero no perdíamos la esperanza y Grahahame y sus acompañantes seguían insistiendo que debían comunicarse con sus superiores para que los dejaran pasar.

Ante tanta insistencia,  y al ver que no flaqueábamos en nuestra petición de ingreso, el oficial a cargo, que cubría su rostro con un gorro pasamontañas, accedió a retirarse del plantel e ir hasta un lugar cercano donde pudiese tener acceso a la señal de teléfono móvil para comunicarse con su superior y poder darnos una respuesta definitiva.

Edwin Espinal

Los guardias estaban cerrados en su posición de no permitir la entrada de la delegación

Tras unos 25 a 30 minutos de espera, el oficial regresó, pero seguía manifestando que no podía dejarlos pasar, porque no había logrado comunicarse con su oficial superior.

Esta constante negativa no logró calmar las ansias de entrar y seguimos insistiendo a que por lo menos se dejara entrar a la señora Janet Spring, que vino desde Canadá.

Ese primer objetivo se logró, y al cabo de unos minutos el oficial anunció que ella podría ingresar, lo cual representaba una victoria a medias de la batalla que nos habíamos encomendado, que era lograr ver a Edwin Espinal.

Janet entró, y con su ingreso se vino una fuerte tormenta que empapó a varios de los integrantes de la comitiva. Los periodistas corrimos  hasta una caseta de madera rústica— donde montan guardias dos efectivos del ejército hondureño— para poder proteger nuestros equipos de la lluvia.

La caseta es una coladera, porque está construida con láminas de zinc que han sido reutilizadas y tienen una enorme cantidad de hoyos, producto de los clavos que las han perforado tantas veces. Ahí espera y aguarda—como suelen decir nuestros campesinos tierra adentro—esperábamos la salida de Janet a quien solo le habían dado diez cortos minutos para permanecer junto a su yerno.

El ingreso total y la victoria de la misión emprendida

La lluvia seguía cayendo fuerte sobre La Tolva, cuando el oficial apareció nuevamente y manifestó que todos los integrantes podían entrar, que dejaran celulares y todo tipo de objetos de metal para que ingresaran.

La alegría se dibujó en los rostros de todos los que ahí andábamos, ¡habíamos logrado nuestro objetivo! Uno que otro, u otra gritó “si se pudo” al mero estilo futbolero. Los que quedamos afuera, esperamos con paciencia y alegría, pues lo que nos había llevado a la tenebrosa cárcel, se había logrado. Ahora solo faltaba esperar para ver que nos contaban los que lograron ingresar.

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Tras casi un poco más de una hora de espera, los primeros en salir fueron los periodistas Jesse y Benjamin que salieron corriendo para poder recoger sus equipos fotográficos y de vídeo para no perderse la salida de sus acompañantes. Los periodistas que quedamos a la espera tampoco nos dormimos y salimos en veloz carrera para poder también nosotros hacer nuestras fotos, videos y recoger las impresiones y detalles que aquí les estoy contando.

Edwin Espinal

La gráfica es más que evidente, Karen Spring, esposa de Edwin sonríe tras haberlo visto en las celdas de La Tolva

Los miembros de la delegación venían con sus rostros llenos de sonrisas y de cierta nostalgia por las condiciones en que está Edwin, pero había más felicidad que tristeza, pues habían logrado estar con él, abrazarlo expresarle su cariño y hacerle sentir que afuera hay gente que lo ama y que está luchando por él y por conseguir su libertad definitiva y la de otros hondureños que sufren la misma ilegal detención por el simple hecho de protestar contra el régimen.

Alrededor de las cinco de la tarde y con el objetivo logrado, nuevamente Grahahame Russell tomó la palabra para informar de su visita y dijo lo que a continuación se ve en este vídeo en donde también habla Janet Spring relatando su encuentro con su yerno…

Delegación canadiense-estadounidense viene al país para exigir libertad de Edwin Espinal

Delegación canadiense-estadounidense es retenida e interrogada por tres horas al entrar a Honduras para abogar por los presos políticos ilegalmente encarcelados por el régimen apoyado por los gobiernos de Canadá y Estados Unidos

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.– El Observatorio del Condado de Simcoe sobre Derechos en Honduras, una asociación de una zona rural de la provincia de Ontario, ha enviado a Honduras del 22 al 27 de mayo a una delegación de investigación compuesta por siete personas para exigir la libertad del preso político Edwin Espinal, y también llamar la atención sobre las políticas y acciones de los gobiernos de Canadá y los Estados Unidos que han estado fortaleciendo y legitimando el régimen corrupto y violento que está en el poder desde el golpe de estado en el 2009.

Espinal es el yerno de Janet Spring, vecina del condado de Simcoe, quien liderará la delegación junto con Grahame Russell, director de Derechos en Acción, una organización no gubernamental canadiense-estadounidense. La delegación incluye también al realizador de documentales Jesse Freeston, el fotógrafo Ben Powless, la pastora de Elmvale Meg Jordan, y el doctor de medicina de emergencia William Reeves. La delegación también está acompañando de regreso a Honduras a Karen Spring, la compañera de Espinal y una defensora canadiense de derechos humanos que ha vivido y trabajado en Honduras desde el 2009.

Al arribar al aeropuerto a las 11 y media de la mañana del 22 de mayo, cinco integrantes de la delegación (Karen y Janet Spring, Jesse Freeston, Meg Jordan y William Reeves) fueron interrogados uno por uno por casi cuatro horas, y se enfocaron sobretodo en la interrogación de Karen Spring, quien estaba regresando a casa. A los integrantes de la delegación se les interrogaron más que todo sobre su interés en y preocupación por temas de derechos humanos desde las elecciones fraudulentas y violentas de noviembre del 2017.

Cuando se les permitió salir del área de migración, se juntaron con Ben Powless y Grahame Russell quienes estaban esperando en el aeropuerto junto con defensores hondureños de derechos humanos y manteniendo al tanto a organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos.

Espinal está encarcelado en una cárcel de máxima seguridad desde su captura arbitraria el 19 de enero del año en curso en medio de las enormes protestas tras el proceso electoral corrupto y represivo de noviembre del 2017. La familia Spring no ha podido escuchar noticias directamente de Edwin en más de 45 días pero saben que sigue en condiciones deplorables con cargos falsos para criminalizarlo por su larga trayectoria de trabajo en derechos humanos y movimientos sociales.

“La delegación ha solicitado reuniones con varios funcionarios hondureños, incluso el Fiscal General y el Instituto Nacional Penitenciario, los responsables de las condiciones en las cuales se encuentra Edwin”, informa Janet Spring. “También hemos solicitado a la Embajada de Canadá en Honduras ayudarnos en facilitar nuestra visita a la cárcel y poder traerle comida y agua a Edwin y a otro preso político encarcelado con él, Raúl Álvarez”.

En noviembre del 2017, estallaron protestas en Honduras tras las elecciones generales plagadas de fraude. Espinal, así como miles de hondureños, salió a las calles para oponerse al fraude electoral que mantuvo en el poder al presidente Juan Orlando Hernández. Las fuerzas de seguridad reprimieron a las protestas incluso con bala viva, dejando más de 35 muertos, cientos de heridos, y miles de detenidos.

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Un defensor de los derechos humanos y de la democracia desde hace muchos años, Espinal es uno de 23 presos políticos que el gobierno tenía encarcelado en prisión preventiva, incluso en centros penales dirigidos por militares. Hasta la fecha, 17 de los 23 presos políticos han salido con medidas sustitutivas gracias a los esfuerzos al nivel nacional y las campañas internacionales, entra las cual están los vecinos del condado Simcoe. Sin embargo, la familia Spring teme que el gobierno mantendrá encarcelado a Espinal. “Edwin ha sido blanco de persecución política desde el golpe de estado en Honduras en el 2009, apoyado por los Estados Unidos y Canadá”, explica Grahame Russell, quien ha conocido a Espinal desde ese entonces.

La delegación también estaría solicitando reuniones con representantes de las embajadas de Canadá y EE.UU. “El gobierno hondureño ha sido facultado y fortalecido por el apoyo diplomático y económico de Canadá y los Estados Unidos, lo cual sigue, y aprovechó una crisis política para encarcelar a defensores y activistas como Edwin. Nosotros, como ciudadanos canadienses y estadounidenses, a través de las políticas de nuestros gobiernos, hemos ayudado a crear la problemática de violaciones a los derechos humanos en Honduras”, destaca Russell.

Este miércoles brindaron una conferencia de prensa en las oficinas del COFADEH

La delegación estará acompañada por organizaciones nacionales de derechos humanos como el Comité de Familiares de los Detenidos-Desaparecidos en Honduras, COFADEH, cuyas abogadas son las representantes legales de Espinal. La delegación también coordinará con la Convergencia contra el Continuismo y el Comité Nacional por la Liberación de los Presos Políticos.

Mientras en Honduras y al regresar a Canadá y a los Estados Unidos, la delegación compartirá sus hallazgos con funcionarios en ambos países, con medios de comunicación, y con vecinos del condado Simcoe.

La delegación también invita a los medios de comunicación hondureños a participar en una visita a la cárcel La Tolva el jueves, 24 de mayo, saliendo de Tegucigalpa a las 9:30 de la mañana. Hay cupo limitado. Favor contactar a Grahame Russell para reservar su asiento.

Juez Claudio Aguilar decide dejar a Edwin Espinal en “La Tolva”

Con información de Defensoresenlinea.com

Tegucigalpa. – El juez de Jurisdicción Nacional Claudio Aguilar denegó que Edwin Rovelo Espinal, preso político en La Tolva, se defienda en libertad, sin tomar en consideración la petición de la defensa.

La decisión de Aguilar, a consideración de defensores y defensoras de derechos humanos, es personal contra Edwin, ya que es el mismo juez que ordenó el allanamiento de su casa en el año 2013.

La representación legal de Espinal está a cargo del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), organización que les apostó a la libertad del defensor de derechos humanos basándose en que se ha violentado el debido proceso y actuando conforme a Ley.

La audiencia fue presenciada por representantes de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), embajada de los Estados Unidos de América y embajada de Canadá.

La coordinadora del COFADEH, Bertha Oliva, quien esperó afuera del salón que han montado como Juzgado de Letras Penal con Jurisdicción Nacional dentro del “Fuerte Cabañas” Cuartel General del Ejército, dónde además está el centro de operaciones de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional (FUSINA), expresó que “conociendo quien lleva el juicio la resolución iba a ser ésta. No podíamos esperar otra cosa más. Ayer les decía, mi corazón dice que salga, pero mi cerebro dice que no va a salir, por quién lleva el caso”.

Desafortunadamente ese es el tipo de jueces que tenemos en nuestro país, que inclinan la justicia a favor de su interés y odio personal o del mandato y la orden política, agregó la defensora de DDHH.

Hasta el momento Oliva no ha podido ver a Edwin en el centro penal de máxima seguridad donde se le impide el paso, pese a su reconocida trayectoria social, pero continuará la insistencia en seguirlo viendo, así como lograr su libertad, pero que es un preso político con 116 días de encierro.

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En la carretera que conduce a la zona de Mateo, suroccidente de Tegucigalpa, permaneció un grupo de familiares, amistades, compañeros e integrantes del Comité Nacional para la Liberación de los Presos Políticos en Honduras. Entre sus expectativas era poder ver a Edwin este día y que se le diera libertad bajo otras medidas diferentes a la prisión. Ninguna se les concedió.

Entre el grupo estaba el reconocido dirigente social Carlo H. Reyes, a quien, los militares que custodian la entrada del Fuerte le negaron el ingreso, tampoco pudo entrar la familia de Espinal.

Una vez conocida la decisión del juez Aguilar, Reyes reaccionó de la siguiente manera “vemos que toda esta gente quiere ensañarse en el caso de Edwin, y muestra de ello es que están haciendo al dejar que otros presos políticos que se defiendan en libertad, esta es otra forma de intimidar a los y las hondureñas”.

También observamos que acaban de matar a un campesino en La Tigra (anoche en la zona del Parque Nacional aledaño a Tegucigalpa) es una manera de intimidación. O te mata, te cachimbean (golpean) o te meten preso, sentenció el integrante de la Convergencia Contra el Continuismo, de donde surgió el Comité Nacional para la Liberación de los Presos Políticos en Honduras.