Tegucigalpa. Honduras. – Con un folder en mano y un puñado de dolencias producto de un cáncer en la vía biliar, llegó a las oficinas de Criterio.hn, dispuesto a alzar su voz, Alexander Sansotta González, quien trabajó como motorista por casi once años en el medio de comunicación de la Iglesia Católica, Suyapa Medios. Alexander ha quedado fuera de la atención médica del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), mientras su caso laboral está siendo debatido en los tribunales de justicia ante una demanda laboral que expone un despido injustificado.
Alexander trabajó para Telebásica, que funciona bajo Suyapa Medios, del 15 de enero de 2015 al 30 de diciembre de 2025, cuando recibió una nota de despido del departamento de Recursos Humanos de la institución para la que laboró por casi once años y que no consignó los motivos de su separación laboral.
Narró que el día de su despido, su jefe inmediato, el coordinador de transporte, Héctor Francisco Bulnes le escribió y le pidió presentarse a la oficina de Recursos Humanos.

En la carta de despido, con fecha 30 de diciembre de 2025, la coordinadora de Recursos Humanos de la Fundación para la Educación y Comunicación Social (FECS), Alejandra María Paz Delgado, menciona que se le instruyó comunicar la decisión de prescindir de los servicios de Alexander como motorista, labor que realizó desde el 15 de enero del 2015.
Alexander sostiene que antes de ser despedido sufrió acoso laboral de su jefe inmediato, Héctor Bulnes y, que, aunque, cometió el error de no denunciarlo ante la Secretaría del Trabajo, mientras esto acontecía, eso no significa que no haya sido víctima de múltiples situaciones incómodas que hizo saber a Recursos Humanos pero que fueron ignoradas y que lamentablemente dio paso a que solo se supieran de palabra, de manera superficial, sin llegar a lo hondo de la situación.
La directora de Suyapa Medios, Sandra Velásquez, la administradora general Eneyda Colindres y el coordinador de transporte de la institución Héctor Bulnes, aseguró Alexander, serían los responsables de haber tomado la decisión de despedirle de forma injustificada.
Criterio.hn buscó la versión de la FECS (Suyapa Medios) sobre las razones del despido y su abogada Ángela García se limitó a decir que “por cuestiones de rendimiento”. Sin embargo, Alexander comentó a este medio que él desconoce dicho procedimiento y que nunca se le informó sobre el mismo.
Para ahondar en el procedimiento legal del despido de Alexander, este medio conversó con los abogados Karla Alvarado, nuestra asesora legal, y con los abogados laboralistas José Guzmán y José Calderón, quienes coincidieron que su separación se dio sin causa justificada. Señalaron que la nota de despido no contempla la causa, por lo tanto, no se puede alegar algo que no se haya establecido literalmente.
El despido de Alexander se originó en medio de un proceso de evaluación médica en el Seguro Social donde comenzó a asistir desde el 19 de agosto de 2022, por síntomas que no determinaban la gravedad de su salud. Fue hasta el 9 de febrero de 2026, cuando recibió el diagnóstico. Pero en ese momento ya había sido despedido.
Ahora, al estar desempleado, con deterioro en su salud y pasar de los cincuenta años, la atención de su salud se complica, porque ya no cuenta con los tratamientos y cirugías que antes de ser despedido podía realizarse en el Seguro Social.

“No pido un reintegro porque no puedo volver a un lugar donde sé que me van a hacer la vida imposible, sabiendo como es mi situación. Perdí mi Seguro Social, mi salario, mi trabajo por un hombre [Héctor Bulnes] que se ensañó con mi persona al igual que la directora y la administradora. Estoy muy mal y espero haya justicia, Dios quiera se haga justicia con esta situación”, comenta Alexander Sansotta.
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ALEXANDER EXIGE PRESTACIONES POR AÑOS LABORADOS
Tras su despido, Alexander Sansotta entabló, el 24 de abril de 2026, una demanda laboral en contra de la Fundación para la Educación y Comunicación Social (FECS) en la que pide al patrono pruebe la legalidad y justa causa de su despido. En caso contrario, que se declare sentencia definitiva y se establezca a la Fundación de la iglesia católica pagar las prestaciones laborales que consisten en preaviso, auxilio de cesantía, cesantía proporcional, vacaciones proporcionales, décimo cuarto mes proporcional y pago de horas extras adeudadas.
En la demanda presentada por el abogado Jacobo Fonseca se solicita que se requiera a la parte patronal para que demuestre que se respetó los principios del debido proceso y el derecho a la defensa en la notificación de despido. Y, que, sean condenados a título de daños y perjuicios al pago de los salarios dejados de percibir desde la fecha del despido hasta que se dicte sentencia firme de mérito.
Además, solicitan se apliquen las Reglas de Brasilia, en especial, la número 38, sobre la “agilidad y prioridad”, que tipifica que se adoptarán las medidas necesarias para evitar retrasos en la tramitación de las causas, para garantizar la pronta resolución judicial, así como una ejecución rápida de lo resuelto.
La demanda laboral, explica que la aplicabilidad de las Reglas de Brasilia, sobre el acceso a la justicia, corresponden a las personas que están en una condición de vulnerabilidad. En el caso de Sansotta, por adolecer y sufrir cada día debido a los efectos adversos y complicaciones del cáncer biliar.
El abogado Jacobo Fonseca, explicó que la demandada se presentó contra José Vicente Nácher Tatay, debido a que es el presidente de la junta directiva y representante legal de la Fundación para la Educación y la Comunicación Social de la Iglesia Católica de Honduras, para la que laboró Alexander Sansotta.
LA IGLESIA CATÓLICA NIEGA HABER VIOLADO EL PROCESO
Al conocer la denuncia de Alexander, Criterio.hn contactó a José Vicente Nácher Tatay, presidente de la junta directiva y representante legal de la Fundación para la Educación y la Comunicación Social de la Iglesia Católica de Honduras. Nácher Tatay, respondió escuetamente a una llamada: “Ya te puedo adelantar que la versión real difiere bastante, ya te lo puedo adelantar, pero siento que el padre José Antonio, que es la persona que me representa, allí te pueden explicar con más detalle”. En pocas palabras, delegó para que hablara con este medio al sacerdote y secretario de la Fundación, José Chavarría.
Sin embargo, en la breve conversación, Nácher Tatay, señaló que no es el director de Suyapa Medios y que el fin de la relación laboral fue antes de que se detectara la enfermedad de Alexander. Al preguntarle cuáles fueron los hechos, reiteró que el sacerdote José Antonio Chavarría, era quien conocía y coordinaba Suyapa Medios.
Fue así como el 10 de julio, Chavarría llegó a las oficinas de Criterio.hn junto a la abogada Ángela García y la directora de Contenido de Suyapa Medios, Jexana Carrillos. Chavarría señaló que, como cualquier institución, tomaron la decisión de terminar con la relación laboral. Según aseguró, un día antes de que llegará a las oficinas de este medio, la institución no tenía conocimiento del estado de salud de Alexander. Apuntó que son una institución con “principios y valores fundamentados en la palabra de Dios”.

Chavarría subrayó que Alexander puede hacer mención sobre situaciones de hostigamiento laboral contra el jefe inmediato de los motoristas, Héctor Bulnes, “pero eso ya será palabra contra palabra”. Por lo que, remarcó que Alexander nunca denunció la situación, nunca hizo un reclamo y nunca fue a Recursos Humanos a poner las quejas. “No es una prueba que él diga esto, no tiene reclamos por escrito sobre esta situación”, sostuvo.
Chavarría justificó que por ser una institución de solo 100 colaboradores se dan cuenta de todo. En ese sentido, dijo que el jefe inmediato negó haber hostigado a Alexander y subrayó que el despido fue una decisión meramente institucional en la que no tuvo nada que ver el jefe inmediato, Héctor Bulnes.
Durante la conversación la abogada, Ángela García, aseguró que desde el momento en el que se le comunicó a Alexander el término de la relación laboral, se le informó sobre los derechos que le correspondían. Destacó que al cálculo de prestaciones se hizo respetando la antigüedad y se restó las cesantías que le fueron pagadas al cierre de cada año.
“En la Fundación se hace el pago de la cesantía anual, que lo permite la ley. Él recibió desde el 2015 hasta el 2024 su cheque de cesantías. Tenemos los cheques firmados por él de todos esos años, que están igual anexados en la contestación de la demanda y en la consignación del pago”, señaló García.
La abogada del medio católico recalcó que legalmente a Alexander solo le corresponde recibir lo que está pendiente: sus 60 días del 2025 y los derechos como el décimo cuarto proporcional, vacaciones proporcionales y preaviso. Esto aún sigue pendiente porque Alexander no lo aceptó y en su lugar entabló la demanda.
Al ser increpada sobre la base legal que ampara el pago anual de las cesantías, la abogada hizo alusión al Decreto 150-2008, publicado en el diario oficial La Gaceta el 5 de noviembre de 2008 y que establece dicho mecanismo. Sin embargo, el artículo 2 numeral 1, de dicho decreto, señala que si el contrato de trabajo termina por causas imputables al patrono y como consecuencia de ello, el trabajador adquiere el derecho de pago de cesantía, los pagos efectuados se aplicarán a la cancelación de los derechos adeudados, sin perjuicio del derecho del trabajador de demandar su reintegro.
Asimismo, el numeral 2 contempla que si la terminación del contrato fuese por causa imputable al trabajador, y, por lo tanto, éste no adquiere el derecho de pago de la cesantía, los pagos efectuados por el patrono quedan a favor del trabajador.
El decreto también hace la salvedad que el pago de las cesantías en los dos casos anteriormente expuestos, “no serán incorporados en los importes para el cálculo de beneficios laborales”.
Lo anterior desvirtúa la aseveración de la abogada Ángela García al afirmar que el único pago pendiente a favor de Alexander corresponde a 60 días del 2025 y los derechos como el décimo cuarto proporcional, vacaciones proporcionales y preaviso.
Al respecto el abogado Jacobo Fonseca explicó que la parte demandada alega, en la contestación de la demanda, que Alexander ha recibido el pago de la cesantía cada año, pero apuntó que el Código del Trabajo, en el artículo 379, establece que todo acto o acuerdo entre trabajador y patrono debe ser avalado por una autoridad o inspector de la Secretaría del Trabajo. No obstante, apuntó que eso no pasó en el caso de su defendido.
“Le ofrecieron las prestaciones, pero decidió no tomarlas porque observó que no había una causal de despido. Las afectaciones de Alexander no solo son quedarse sin empleo, sino que el acuerdo de cesantearlo no estaba avalado por un inspector de trabajo, yo tuve a la vista esos documentos. Lo que ellos dicen de que ya le pagaron anualmente, no es así, porque el acuerdo no fue avalado. A él no se le preguntó si estaba de acuerdo con que lo cesantearan cada año, eso solo puede ejecutarse si el empleado está de acuerdo”, explicó Fonseca.
Además, lamentó que situaciones como esta sucedan en torno a la iglesia católica, tomando en cuenta que Alexander nunca cometió una falta que fuera susceptible de sanción disciplinaria y que sufrió de forma intempestiva y directa, lo que se observa fácilmente en la nota de despido sin una causal.
“Como hondureños nos acogemos al principio constitucional establecido en el artículo 129, que es la estabilidad laboral. Despidieron a un trabajador que tiene serios problemas de salud y con el despido a él se le saca del Seguro Social. Basta con verlo y se da cuenta que él tiene problemas de salud. Eso no surge de la noche a la mañana, ni en un año, ellos tenían pleno conocimiento y aun así lo despidieron”, recalcó el abogado defensor de Alexander.
Por esa razón, argumentó que se debe probar la justa causa del despido, caso contrario, se exige el pago de sus prestaciones por los 10 años laborados y no solo de un año como le había ofrecido el patrono.

ALEXANDER SUFRE CÁNCER AGRESIVO SIN ACCESO AL IHSS
En un documento médico legal del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), se desglosa que el nueve de febrero de 2026, Alexander Sanssota fue internado para someterse a una intervención de cirugía general.
El escrito específica que al paciente se le diagnosticó: síndrome ictérico obstructivo secundario, estenosis en resolución y tumor de Klatskin IV, que es un tipo de cáncer agresivo, en su etapa más extensa, que se forma en la unión de los conductos biliares principales. Además, indica que es portador de stent biliar, es decir, Sansotta, tiene un tubo pequeño colocado dentro del conducto biliar para mantenerlo abierto y permitir que la bilis fluya del hígado al intestino.
En 2022 le realizaron una operación en la vesícula biliar en el Instituto Hondureño de Seguro Social (IHSS), pero no salió bien, le dañaron la vía biliar, lo cual ocurre cuando los conductos que transportan la bilis desde el hígado hasta el intestino delgado se obstruyen, inflaman o lesionan.
Alexander estuvo casi un mes interno en el Seguro Social, le dieron de alta, y siete días después tuvo que regresar para que le realizaran un procedimiento llamado Cepre (Colangiopancreatografía Retrógrada Endoscópica), en la cual se utiliza un endoscópico avanzado que combina una cámara (endoscopio) y rayos X para diagnosticar y tratar problemas en las vías biliares y el páncreas.
Debido a su condición de salud, debe usar prótesis en la vía biliar, incluso le han realizado al menos ocho procedimientos y está pendiente ponerse la nueva prótesis. Alexander comentó que las autoridades de Suyapa Medios no desconocían esos procedimientos médicos y que debía realizarse cirugías para cambio de prótesis.
Antes de su despido ya se había realizado al menos seis procedimientos, por lo que no puede argumentar que lo desconocen, lamentó.
En una nueva operación deben colocarle una nueva prótesis y si el proceso sale mal, por perforación de la vía biliar, podría fallecer por peritonitis biliar, y, si la operación es exitosa deberá seguir viviendo con el tumor.
“Solo Dios conmigo. Fui a averiguar al Medical Center porque los médicos que me atendían en el Seguro Social ya no están. Me dicen que me podrían cobrar entre 230 mil a 300 mil lempiras. De dónde voy a sacar eso, me siento impotente porque no tengo el recurso económico ni para sobrevivir”, relató Alexander.
Cuando lo despidieron le hizo saber a Recursos Humanos los procesos médicos que todavía tenía pendientes y eso tampoco sirvió para que hicieran una excepción y le permitieran continuar trabajando.

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DE PUERTAS CERRADAS
La labor de Alexander en la fundación era llevar libros y asistir a personas que, por ejemplo, entregaban libros a escuelas rurales del país, iban hasta comunidades muy alejadas, a veces por días y semanas.
Durante su testimonio, Alexander hizo un llamado a José Vicente Nácher Tatay, para pedirle investigar su caso a fondo y estar más pendiente de la situación laboral que hay dentro de esta empresa de comunicaciones.
Hace algunas semanas, Alexander Sansotta intentó interponer su denuncia en el Ministerio Público y se encontró con las puertas cerradas porque todo el personal se encontraba de vacaciones. No había disponible ni siquiera una ventanilla de emergencia. La acción penal para quienes buscaban interponer una denuncia estaba paralizada hasta nuevo aviso.
Luego tocó el timbre de la enorme fortaleza de la Nunciatura Apostólica, que sirve como la embajada de El Vaticano en Honduras, una edificación de lujo impenetrable. Alexander esperó ser atendido en esa sede que representa a la máxima autoridad de la Iglesia Católica en Honduras, pero no sucedió.
Estuvo a la espera por un largo rato, luego salió de la sede el oficial Sauceda, de la Policía Nacional para avisar que el señor Simón Bolívar Sánchez Carrión, el arzobispo, canonista y diplomático católico ecuatoriano, nuncio apostólico en Honduras, desde 2024, no se encontraba allí, que había salido de viaje, que no lo conocía y que tampoco sabía hasta cuándo regresaba.
Posteriormente, el oficial Sauceda pidió esperar a Alexander, se fue y regresó a los diez minutos para traer un número de teléfono y un correo electrónico al cual enviar la solicitud de la cita para ver qué día lo podían atender.
El nueve de julio de 2026, Alexander tocó las puertas de Criterio.hn para denunciar su caso. Desde entonces hemos venido analizando legalmente su despido, su historial clínico. Además, consignamos la versión de Suyapa Medios. Y, mientras el proceso judicial avanza lentamente, este hombre de 52 años, sin empleo, con una enfermedad terminal y una familia que depende de él, busca la forma de costearse sus gastos médicos. Le preocupa que en cualquier momento su condición de salud podría colapsar sin ver los resultados de su demanda.
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