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¿Se dará alguna vez la reconversión del periodismo hondureño?

Por: Patricia Murillo Gutiérrez* Para Criterio.hn y los Medios disruptivos, los incomodos, que siguen investigando y acercándose a la verdad que tanto temen muchos, en...

¿Se dará alguna vez la reconversión del periodismo hondureño?

Por: Patricia Murillo Gutiérrez*

Para Criterio.hn y los Medios disruptivos, los incomodos, que siguen investigando y acercándose a la verdad que tanto temen muchos, en una sociedad cuya matriz está putrefacta por los políticos venales y los grupos fácticos, sin Patria ni Dios.

Hablemos de una reconversión como colectivo, coherente, masiva y digna de quienes ejercemos el periodismo o comunicación social en Honduras.

Tendremos la capacidad, perseverancia, conciencia propia y sobre todo compromiso, lealtad y respeto a esta digna profesión, llamada Periodismo, que nada más y nada menos, convierte a sus practicantes en mediadores entre la sociedad, el pueblo y los hechos de interés público. Para informar sobre ellos y saberlos interpretar.

Pero mediadores de los sucesos reales, no “Medium” o personas que aseguran conectarnos con los difuntos. Eso es otro plano, referente a almas descarnadas o espíritus sin juicio, sin descanso eterno.

Tecnológicamente se han roto incluso en Honduras, que marchamos casi siempre a la saga en ciencia y tecnología, los viejos paradigmas de movernos en la Comunicación social, por los meteóricos avances de todo tipo.

Hace unos 30 años o quizá menos, las cámaras de tv, pesaban 25 o más libras y que decir de otros equipos que debía dominar el comunicador. Hoy en el limbo del olvido.

El punto que busco ahondar es el escarnio que se hace hoy y aquí en nuestra Patria, a la buena fe de la gente usuaria de los medios convencionales e incluso de los que tienen sus plataformas digitales, cuando LA VERDAD con mayúsculas, enferma, estorba y es hasta una categoría peligrosa, en un país altamente corrupto, en una decadencia moral y ética, que rompe récord de lo que la imaginación pueda asimilar.  

Este dilema de trabajar un Periodismo lo más vertical posible, el ser un faro que iluminé la sociedad, que guie al pueblo a veces de sus propias falencias, no digamos de las garras de aquellos que, por décadas por no decir siglos, lo han humillado y casi esclavizado.  Incluso ahora que hay trabajos que prácticamente son formas de esclavitud moderna, para profesionales universitarios que, ante el todo o nada, para

sobrevivir deben aceptar esta explotación. Y que poco se analiza esto en los medios. No me preocupa los inimaginables avances tecnológicos y la impredecible Inteligencia Artificial, responsables de que jamás volveremos a ser lo que fuimos como sociedad, aquí o en cualquier otro país del mundo.                    

Me da compasión de nosotros mismos, el que por los vientos o huracanes rachados que azotan al país, se ve muy pero muy lejano los tiempos en que Honduras disfrutó de relativa sustancia ética y vigencia de los valores clásicos desde antes de Cristo, y que nunca morirán, pues son la esencia espiritual del ser humano: los filósofos griegos los dejaron como un manual universal de conducta humana de calidad.

Y cuando vemos que ahora no se ocultan los bajos instintos de algunos que ejercen el Periodismo, al extremo de “pedir dinero” al que está gobernando con o sin la legitimidad debida, es caer en honduras, donde quizá solo Dios misericordioso, si somos creyentes humildes, podría rescatarnos.

Como ex diputada y parte del Frente Parlamentario en Defensa de la Misión de Apoyo para la Lucha Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras, MACCIH, conocí de cerca algunos expedientes como el HERMES, (allí está en internet), que, según investigaciones de tal ente, producto de las masivas protestas de los indignados en 2015, tiene en primera línea a personajes del mundo de la comunicación social. ¡Pero aquí no pasa nada!

Curioso como la MACCIH bautizó estos expedientes con el nombre del Dios olímpico del ingenio, la velocidad y el comercio, quien era a la vez, el mensajero de los dioses y el guía de las almas al inframundo. Hermes.

Sagaces, veloces, ingeniosos para el comercio, serían esas cualidades lo que inspiró a la expulsada institución que llego al país, al no atreverse traer a la CICIH, pero que, contra todo pronóstico y trabas desde aquí, hizo una encomiable labor.

Tuve la responsabilidad como todo docente de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, UNAH, tanto en Tegucigalpa como en San Pedro Sula, de cooperar en la formación de diversas generaciones de comunicadores sociales, algunos empresarios del rubro, y como seguro la mayoría de profesores, le pusimos alma , vida y corazón, para que al salir de la máxima Casa de estudios, la que sostiene  el pueblo hondureño, fueran los graduados a servirle y no en algunos bochornosos casos, descalabrar los nobles fines del Periodismo.

Desde 1970 que se fundó en la UNAH la Carrera de Periodismo, y en 1988 su hermana en San Pedro Sula, sería interesante cuantificar cuantos centenares de millones de lempiras le han costado al Presupuesto General de la República, las mismas y cotejar los resultados cualitativos de esta magna inversión. En su contribución por el desarrollo nacional con equidad social y lucha contra la corrupción. 

Igual rasero sea aplicado a todas las Carreras de la misma, empezando por Derecho, Ingeniería, Medicina, Economía, es decir alguna de las más antiguas. Eso para no darnos baños de pureza, pues por nuestros hechos nos conocieron, nos conocen y nos conocerán.                                                          

Alienta mucho que a pesar de la podredumbre en general que desgarra la moral pública y hasta privada en el país, hay medios de comunicación y periodistas que reivindican los fines reales del Periodismo. Y no se creen perfectos, como el mítico Icaro, que, desoyendo los sabios consejos de su padre, voló alto con plumas pegadas con cera al cuerpo, acercándose demasiado al sol, que derritió sus alas y cayó al mar, donde obvio, de tantísimas alturas que se derrumbó, no escapo con vida.

Cierro recordando, pues de todo hay en la viña del señor, la noble iniciativa que un expresidente del Colegio de Periodistas de Honduras, CPH, y exalumno allá en Tegucigalpa, Elán Reyes Pineda tuvo allá por el 2007, llamada “El gran pacto de moralización de la comunicación en Honduras”. Se reunió con diversos sectores de la sociedad y dijo que el objetivo era “el respeto a la integridad y el honor de las personas y que los medios enseñaran la finalidad del uso de la libertad de expresión. Añadió que: “El Colegio lo que busca es que exista un periodismo de investigación fuerte, pero de mucha altura profesional” Y buscar una comunicación más digna en el país.

Pocos años después coincidimos en la sede del Colegio en SPS, y tras saludarnos con afecto, le pregunté sobre los resultados de su importante acción, … su cara fue un poema y yo preferí no seguir ahondando. Por ahora aquí nos quedamos.

* Patricia Murillo Gutiérrez, Periodista, ex catedrática universitaria y miembro del Colegio de Periodistas de Honduras, CPH.

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