En lugar de hacer avanzar al sistema de Salud, parece que el propósito es terminar de destruirlo y, se ha vendido la idea de que un hospital es solo una estructura, cuando necesita mucho más que una institución cualquiera, como insumos, personal especializado y abastecimiento permanente de calidad.
Tegucigalpa, Honduras. – En Honduras parece que la palabra “crisis” es la que mejor representa a los sectores más importantes, el sistema de Salud no es la excepción, y lo único que ha trascendido es el caos que la envuelve. Falta de medicamentos básicos, centros de salud sin capacidad para atender emergencias, falta de personal, despido de los pocos especialistas y millones destinados en fideicomisos, presupuestos y otras ayudas que se desvían hacia otros bolsillos.
La inestabilidad del sistema de Salud ha sido el escenario de escándalos más conveniente para el triunfo de la corrupción, en lugar de ser gran garante del bienestar de la población con un acceso justo a todos sus servicios.
El 2 de febrero de 2026, el Congreso Nacional aprobó el fideicomiso de Salud, la cual se creó bajo la Ley de Medidas Excepcionales para la Atención Prioritaria en Materia de Salud. Según se estableció, el objetivo principal de este fondo es agilizar la compra de medicamentos, habilitar quirófanos y reducir la mora quirúrgica.
Esos fondos del Estado serían administrados a través del Banco de Occidente, como lo indica el Decreto 5-2026. Esta cuestionada práctica también sucedió durante el gobierno del expresidente Juan Orlando Hernández (2014-2022) y ahora indultado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
No podemos olvidar que el gobierno de Nasry Asfura (2026-2030), decretó “estado de emergencia” en el sector salud y, a la vez, anunció que asumiría el control total de la Secretaría de Salud. El gobierno aseguró que con el fideicomiso se comprarían medicinas y reduciría una mora de entre 16 mil y 20 mil cirugías.
Y, que más conveniente durante la crisis y emergencia de Salud que la entrega de L500 millones del Estado a Banco de Occidente para la compra masiva de medicamentos y atención de mora quirúrgica.

Sobre el fideicomiso, el doctor Hugo Fiallos, en conversación con Criterio.hn, razonó que, “desde que fue anunciado se sabía que sería un proyecto muerto, las cosas no van a cambiar porque simple y sencillamente hay una mafia y crimen organizado infiltrado en la estructura de Salud, que no permite que ese tipo de cosas evolucionen, son ideas que nacen muertas pero que dentro del manto del populismo parece que se estuviera haciendo algo”.
El decreto, en su Artículo 2, señala que el objetivo de la Ley es implementar medidas excepcionales, urgentes, temporales, públicas y transparentes, necesarias para atender la emergencia sanitaria y mejorar los sistemas de salud de la población hondureña, a través de acciones de simplificación administrativa mediante el establecimiento de procedimientos especiales y/o simplificados de contratación.
Asimismo, manda la suscripción de fideicomisos, convenios especiales de prestación de servicios con entes públicos y la suscripción de contratos privados, nacionales o extranjeros y con organismos no gubernamentales, entre otros, con una amplia participación de sectores de la Sociedad Civil para lograr una efectiva veeduría social.
Mientras que el Artículo 3, amplía que se busca solventar la emergencia en el sector salud, especialmente para erradicar la mora quirúrgica, adquisición y dispensación de medicamentos, equipamiento, mejora de la infraestructura de salud, mantenimiento y aseguramiento correspondiente.
En ese sentido, se autorizó al Poder Ejecutivo, a través de la Secretaría de Estado en el Despacho de Salud: Suscribir convenios o contratos con Instituciones Públicas o Privadas de Prestación de Servicios en el sector Salud, así como oenegés y cooperantes nacionales o internacionales. De igual forma, contratar el recurso humano asistencial, personal de enfermería y administrativo que se requiera de preferencia especializado.
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MUCHA “INVERSIÓN” QUE NO SE VE
El gobierno de Asfura, también firmó un memorando de entendimiento con la oenegé estadounidense MAP International y la organización Fundesur para fortalecer el abastecimiento de fármacos en Honduras.
Cabe resaltar que, el convenio contempla el suministro anual de medicamentos valorado en cerca de USD10 millones (más de L264 millones), con una vigencia de cuatro años para beneficiar a más de un millón de hondureños.
En primera instancia, se anunció priorizar los departamentos de Choluteca y Valle, pero luego se expandió a otras regiones como Copán, Ocotepeque y Comayagua.
Además, el gobierno de Asfura suscribió un convenio sanitario por USD 46.5 millones (unos L1, 244 millones 340 mil) con el gobierno de Estados Unidos para mejorar el sistema de Salud y la vigilancia epidemiológica a nivel nacional.
Hasta el momento, el gobierno de Honduras, a través de la Secretaría de Salud (SESAL), ha anunciado que se han realizado más de 5 mil cirugías para reducir la mora quirúrgica histórica. Lo anterior, lo atribuyen a jornadas médicas y derivaciones de pacientes del sistema público a hospitales privados.

Sin embargo, organizaciones de derechos humanos, oenegés, personas de los mismos centros de Salud y pacientes han denunciado la falta de medicamentos más básicos, incluso se han reportado varias muertes en el país por falta de antiofídico. También se han expuesto las pésimas condiciones de instalaciones de varios recintos médicos, así como la falta de medicamentos, por ejemplo, en la Clínica Materno Infantil en Wampusirpe, Gracias a Dios, sin abastecimiento y sin energía eléctrica.
Además, ha quedado expuesto que muchas personas prefieren viajar a otros países de la región para realizarse un procedimiento médico de emergencia, porque en Honduras se les han cerrado las puertas o porque el médico especialista que les atendía fue despedido, después de meses de espera para lograr una cita.
Situaciones que hacen alusión grave a la violación de los derechos humanos como la falta de acceso a la salud siguen sucediendo en Honduras, producto de un abandono prácticamente histórico y cada vez más inhumano.
“Porque un pueblo enfermo es un pueblo conforme, que no protesta y que no tiene fuerzas para exigir derechos, entonces al poder nunca le ha interesado tener un pueblo sano, porque un pueblo sano conoce, exige y pide mejoras”, dijo el doctor Hugo Fiallos.
Lamentó, por ejemplo, que, parte de la población que ha visitado el Hospital Escuela, ha normalizado que exista personal que los trate mal, siendo realmente un acto inhumano e incluso un delito.
El sistema de salud como casi todas las áreas del país ha sido manchada por la corrupción. “Muchas donaciones, insumos, proyectos y fondos han sido desviados para campañas políticas privadas, hospitales privados. Todavía existen por allí algunos remanentes, escándalos de exministros de Salud que equipaban sus hospitales privados con fondos de la Secretaría de Salud”, denunció Fiallos.
Luego está la contratación de activistas -expresó-, lo cual es un grave error, “los pega afiches, los que gritan y participan en llevar al ministro de Salud al poder o al doctor a la diputación”, y, por ende, existe el compromiso de dar un puesto de trabajo por haberlo respaldado.
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CRISIS PERMANENTE
Por su parte, el doctor Carlos Umaña, apuntó en entrevista con Criterio.hn que, se pensaba que con el decreto de emergencia la situación iba a mejorar y se iba a contrarrestar el panorama actual, pero “no se ha cumplido y seguimos en crisis permanente”.

Nunca en la historia se había dado en un período de cuatro meses, cinco asambleas informativas del Colegio Médico. Se les dio la oportunidad de repotenciar los quirófanos, contratar más gente y a lo que llegaron es a despedir.
Con el fideicomiso se dio la oportunidad de suscribirlo con una institución bancaria y lo que ha sucedido es que no se ha implementado, no se ha resuelto el problema de los medicamentos y en especial de las enfermedades catastróficas, denunció.
Entonces, en definitiva, subrayó que Salud está hundido en una crisis y no se ve más que unos “pincelazos” en las Unidades Móviles que se han adquirido para atender a un pequeño sector de la población en las comunidades que no tienen hospitales.
De los 16 puntos con los que se comprometió el gobierno a suplirle a los médicos, todos se han violentado, por lo que no descartan regresar a asambleas informativas muy pronto.
Umaña compartió que, en Santa Bárbara, se despidió al único cirujano vascular que había, así como se ha despedido injustificadamente a internistas y personal que costó ubicar. Además, se contrató anestesiólogos que tienen seis meses sin salario.
Al igual, se despido al único médico asistencial del Centro de Atención Integral de Adicciones del Instituto Hondureño para la Prevención del Alcoholismo, Drogadicción y Farmacodependencia (IHADFA), dejando a los pacientes en la incertidumbre.





