
A orillas del Lago de Yojoa, en el sector centro-occidental de Honduras, se encuentra el Parque Eco-Arqueológico Los Naranjos, uno de los asentamientos humanos más antiguos registrados en el país. Su ocupación se remonta al año 800 a.C., lo que significa que precede a la ciudad maya de Copán por casi 1.000 años. Para los especialistas, se trata del sitio arqueológico más importante de Honduras después de Copán, y su larga secuencia de ocupación —desde el periodo Preclásico hasta el Postclásico— lo convierte en una ventana privilegiada para entender la evolución cultural de la región
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Un centro de poder Proto-Lenca con influencia olmeca
Los Naranjos fue una urbe habitada principalmente por la cultura Proto-Lenca, antepasados de los actuales pueblos lencas. Pero lo que hace a este sitio especialmente singular es la presencia de esculturas de estilo olmeca, un hallazgo poco común fuera de la zona nuclear de esa civilización en el Golfo de México.

En el sitio se han encontrado tres grandes esculturas de piedra volcánica que muestran una clara influencia olmeca.
Los Monumentos 1 a 4 de Los Naranjos —que incluyen representaciones de serpientes, cabezas antropomorfas y figuras en transformación— han sido comparados con obras de La Venta y San Lorenzo, lo que sugiere que la zona sureste del mundo maya participó activamente en las prácticas rituales y simbólicas del «mundo olmeca».


“En el parque Eco-arqueológico Los Naranjos, se han desenterrado valiosos vestigios que relatan la historia de una civilización, posiblemente descendiente de los Olmecas, quienes migraron desde el centro-sur de México y se fusionaron con la población preexistente en Centroamérica, como los Lencas”, citó el Instituto Hondureño de Turismo en 2023.


Cuatro fases que cuentan 2.000 años de historia
La ocupación de Los Naranjos se divide en cuatro fases que abarcan desde el 800 a.C. hasta el 1250 d.C.:
Fase Jaral (800-400 a.C.): Se construyen las primeras estructuras monumentales, hechas de barro. Se edifican las Estructuras 4, 6 y 9 del Grupo Principal.
Fase Edén (400 a.C.-550 d.C.): Se introducen las estructuras de piedra. Se construyen las Estructuras 1, 2 y 3, y la Estructura 4 se amplía hasta convertirse en una acrópolis.
Fase Yojoa (550-950 d.C.): La urbanización se expande fuera del Grupo Principal. Se construyen estructuras en los Grupos 1 y 5.
Fase Río Blanco (950-1250 d.C.): Se construyen dos juegos de pelota, lo que indica nuevas costumbres políticas y rituales.
Según las investigaciones del arqueólogo Noboyuki Ito, este desarrollo arquitectónico refleja una evolución política: de un grupo de poder basado en el barro (fase Jaral), a uno basado en la piedra (fase Edén), que luego se fragmenta en varios grupos de poder (fase Yojoa) y finalmente incorpora nuevas prácticas rituales mesoamericanas (fase Río Blanco)
Un legado vivo
Las investigaciones en Los Naranjos continúan. En 2025, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y la Embajada de Francia lanzaron el proyecto Valarh (Valorización de 60 años de Arqueología en Honduras), que retomará los trabajos en el sitio con nuevos enfoques y técnicas, con la participación de expertos franceses y estudiantes hondureños.
El objetivo es seguir desentrañando los misterios de esta ciudad que, mucho antes de que los mayas construyeran sus grandes templos, ya era un centro de poder, comercio e intercambio cultural en el corazón de Honduras.
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