Tegucigalpa, Honduras. – «El arte debe ser un arma defensiva y ofensiva contra el opresor”, dijo alguna vez el pintor y escultor español, Joan Miró. Quizá eso explica por qué los espacios artísticos son desarmados, atacados y están en manos de personas que no creen en la transformación social de los pueblos. Al eliminar el arte, también hacen crecer la ignorancia y la opresión.
Los despidos efectuados bajo la aplicación de la Ley de Reactivación Económica y Desarrollo Humano, bajo en Decreto No.17-2026, siguen afectando incluso los espacios de expresión artística que deberían exaltarse como orgullo nacional, como ser los músicos de la Orquesta Sinfónica Nacional de Honduras (OSNH).
A finales de julio, el violinista Giosuè Tobit y el percusionista Luciano Martínez, denunciaron que fueron víctimas de despidos injustificados. Explicaron a través de sus redes sociales que tienen la preparación para ocupar un espacio dentro de la orquesta sinfónica y que fueron seleccionados no por favoritismo, sino luego de pasar por años de estudio y audiciones.
Este escenario ha sido catalogado como una forma de fracturar la identidad nacional, al generar una pérdida devastadora para la cultura y el arte de Honduras. El Gobierno impone una agenda que limita la expresión artística y desmantela los pocos espacios que refuerzan el orgullo nacional.

Los recientes despidos fueron ejecutados por la Secretaría de las Culturas, las Artes y los Patrimonios de los Pueblos de Honduras (SECAPPH), ente dirigido por Yasser Handal, bajo una ley enfocada en reducir personal que tenga afinidad política o haya iniciado a laborar durante el gobierno pasado de Xiomara Castro (2022-2026).
Ante esta medida, los músicos afectados han lamentado que se esté provocando el debilitamiento del patrimonio cultural de un pueblo.
El violinista hondureño Giosué Tobit Mejía, a través de redes sociales destacó con emotividad que, “lo que más duele no es únicamente perder un empleo. Duele ver cómo una institución que pertenece al pueblo hondureño y que durante estos años ha llevado arte, educación y cultura a miles de personas está siendo debilitada”.
El arte y la cultura en Honduras muchas veces se enaltece por el trabajo y esfuerzo de cada artista, de forma individual, en lugar de contar con el apoyo gubernamental. Por esa razón, muchos músicos, pintores, actores, señalan que vivir del arte en Honduras es estar consciente de que será un sacrificio poco remunerado y dolorosamente destinado al fracaso.
César Lazo, coordinador del Consejo Cultural Sampedrano, recriminó que encontrar músicos de calidad es muy difícil. “En el ministerio de cultura a la mayoría que están nombrado, son analfabetas funcionales, porque una cosa es tener un título, maestrías, doctorados y otra cosa es tener el conocimiento sobre los procesos culturales en un país”.
El clientelismo político ha arremetido contra la expresión artística de Honduras. Los despidos ignoran la preparación exhaustiva para poder reunir las capacidades que requiere el trabajo artístico de los músicos.

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ELIMINAN EL ARTE PORQUE GENERA CONCIENCIA
A finales de 2004, el gobierno de Ricardo Maduro (2002-2006), quitó el apoyo presupuestario a la Orquesta Sinfónica Nacional de Honduras, después de 15 años de trayectoria, desde que se fundó en 1989, lo que marcó un duro golpe en la historia del arte en Honduras, un país que históricamente ha carecido del apoyo contundente hacia el espacio cultural.
En ese entonces, el gobierno se centró en recortes estatales o de gasto público que afectaron directamente a las entidades artísticas y dependencias de cultura. Lo anterior, dejó sin efecto los contratos y paralizó las actividades oficiales de la agrupación, dejando a la deriva al menos a 60 músicos profesionales.
El percusionista Luciano Martínez, por medio de un post en redes sociales, advirtió: “Espero que la SECAPPH sepa lo que está haciendo con estas decisiones. Las instituciones cambian, los cargos terminan, pero el talento, la disciplina y la pasión por la música permanecen”.
Además, compartió que mientras fue parte de la orquesta nunca faltó a un concierto y cumplió con cada una de sus responsabilidades e incluso asumió labores adicionales en ocasiones, consciente del compromiso con dar más de lo esperado en nombre de la música, por la que dio el 100% en cada presentación.
El historiador, Edgar Soriano, dijo a Criterio.hn que, existe la carencia de una legislación que impulse y genere mecanismos de subvenciones público-privada, para fortalecer los espacios culturales y los recursos para la creación artística y la expresión cultural en general. Se demuestra la falencia generalizada de generar espacios y condiciones para la creación artística.
Sin embargo, esa debilidad lleva al segundo punto: Soriano, sostuvo que tenemos una clase política indolente, que está más enfrascada con administrar la crisis social del país, entonces se cree que se deben crear políticas más encaminadas a la asistencia social, mientras que la parte cultural es para ellos un tema marginal.

Luego de casi 10 años de ausencia, la orquesta nacional resurgió en enero de 2014, por el empeño de los músicos Jorge Santos, Marco Ferrera y Javier Reyes, con el respaldo de Fernando Rodríguez.
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TEMEN FUTURO DE LA ORQUESTA
Cuando no se definen políticas culturales claras y no se tiene un plan nacional de cultura, cuando empieza a improvisarse e, incluso, cuando se asocia la actividad y el trabajo que hacen los artistas en una institución, es porque no se entiende ni se tiene la claridad de que la cultura es parte de la identidad, apuntó Lazo.
Dentro del marco del presupuesto nacional, aprobado mediante el Decreto 62-2026, la SECAPPH cuenta con una partida de L585,837,930.00, con algunos montos adicionales menores que están contemplados en el decreto legislativo.
Mientras que, para el ejercicio fiscal 2025, la SECAPPH, contó inicialmente con un presupuesto aprobado de L243,103,527, el cual tuvo modificaciones y un presupuesto que rondó entre los L167.9 millones según los informes trimestrales de la Secretaría de Finanzas (Sefín)
Recién cumplido el primer mes de gobierno de Asfura, el 27 de febrero, entró en vigencia la sonada y controversial ley de reactivación económica, cuyo marco legal, según el abogado laboralista entrevista por Criterio.hn, Fredín Fúnez, no tiene nada que ver con la reactivación ni el desarrollo humano, porque no se puede tener desarrollo en un país con despidos masivos.

Lo anterior no sorprende, de hecho, integrantes del Partido Nacional, como el diputado Jack Uriarte, la designada presidencial, María Antonieta Mejía y el comisionado presidente de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL), Fernando Anduray, sentenciaron en diferentes intervenciones en medios de comunicación que el objetivo era correr a todos los empleados que fueran afines al Partido Libertad y Refundación (Libre).
De forma anónima, Criterio.hn logró comunicarse con un músico, que denunció que, aunque parezca que no hay un ataque directo hacia las personas de Libre, se siente un ambiente de rechazo. Señaló que el ministro, Yasser Handal, iba a algunas de las prestaciones que realiza la orquesta, y que lo escuchó decir: “Aquí hay muchas almas libres”, lo que a varios les género un sentimiento de hostilidad.
Sintió también la presión en situaciones en los que no se respetó la metodología de trabajo de la orquesta sinfónica, puesto que no se les anunciaba con tiempo las fechas de presentaciones, lo que no permitía la preparación del repertorio musical y ensayos previos a los eventos.
En varias ocasiones los convocaban a quemarropa sin tomar en cuenta que los músicos ya tenían en agenda otras actividades laborales, lo que consideró un tipo de hostigamiento ya que ha afectado a varios compañeros.
En total, de acuerdo a su conocimiento, al menos unas seis personas habrían sido despedidas hasta el momento de la orquesta sinfónica, entre ellas el exdirector del grupo, Franklin Rodríguez, un violinista con amplia preparación musical, que ha representado a Honduras de manera internacional. Además, fue miembro fundador de la Orquesta Sinfónica Nacional de Honduras (1990-2004).
Existe el temor dentro de la agrupación de que se quiera suprimir a los músicos de la orquesta para luego integrar personas afines al Partido Nacional.
Denunció que los músicos no cuentan con las condiciones para realizar sus ensayos con comodidad, incluso las sillas que utilizan las compraron con recursos propios. En su denuncia, agregó que los despidos también han llegado a la agrupación del Folklore Nacional y personal de la Unidad de Música de la SECAPPH.
Criterio.hn, intentó contactar al ministro Yasser Handal en tres ocasiones, dos a través de uno de sus teléfonos y una por medio de otro de sus números de celular. Después de la una de la tarde, contestó con un mensaje de WhatsApp para aceptar que lo contactáramos, pero al llamarlo no contestó. Unos minutos después, a través del otro número de teléfono, señaló que estaba en una reunión y que nos informarían al teléfono.
Desde el inició del gobierno de Nasry Asfura (2026-2030), se eliminaron murales alusivos a la historia y la cultura de Honduras, como el que se encontraba en la fachada de Sefín. En marzo de 2026, retiraron el busto de la ambientalista y heroína nacional Berta Cáceres que se encontraba en la plaza de las etnias del Centro Cívico Gubernamental (CCG) en Tegucigalpa.