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Campesinos unen fuerzas junto a garífunas en campamento “Viva Berta” para reclamar sus derechos

Las luchas de los pueblos finalmente van hacia la misma dirección. Hoy, nuevamente quedó demostrado que el gobierno de Nasry Asfura, no busca dialogar ni responder a las exigencias de los campesinos ni el reconocimiento de tierras ancestrales de los garífunas. Al contrario, la criminalización y el uso de la fuerza han enmarcado que van en contra del derecho a la tierra y la producción y a favor de la gran agroindustria.

Campesinos unen fuerzas junto a garífunas en campamento “Viva Berta” para reclamar sus derechos

Tegucigalpa, Honduras. – La mañana de este martes 25 de agosto, inició con violencia y represión contra los campesinos del Bajo Aguán que llegaron al Instituto Nacional Agrario (INA), de manera pacífica para realizar diversas exigencias, debido al pésimo papel de Javier Talavera como ministro de esa entidad gubernamental.

A pocos minutos de iniciar su pronunciamiento, los campesinos, cuyo grupo tenía un fuerte liderazgo femenino, atacado con toda la fuerza. En lugar de que Talavera hiciera un llamado para sentarse y atender a los campesinos, llegaron las monstruosas tanquetas y un grupo exagerado de policías antimotines armados y con bombas lacrimógenas.

El equipo de Criterio.hn, tomó uno de los caminos por los que se movilizó el campesinado que, luego de ser desalojados por la fuerza, golpeados, gaseados y reprimidos, se dividieron en varios grupos para encontrarse en la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

Luego de unos minutos, los campesinos decididos a luchar por su derechos, llegaron al Poder Judicial, dirigidos por Yoni Rivas, vocero de la Plataforma Agraria del Aguán, para unirse a partir de este día al campamento garífuna “Viva Berta” y juntar fuerzas contra la lesiva Ley para el Fortalecimiento y Protección del Sector Agroindustrial, Proyectos de Energía, Turismo, Ganadería, Pequeños Productores Agrícolas de Honduras, (Decreto No. 107-2026), conocido por organizaciones sociales, como la “ley de despojo agroindustrial”.

El escenario de criminalización del gobierno de Nasry Asfura (2026-2030), contra los pueblos indígenas ha quedado al descubierto. Los indígenas no fueron escuchados, no existió dialogo, al contrario, las calles se vistieron de terror y abuso de poder por parte de las autoridades que deberían estar obligadas a resolver los problemas de las diversas organizaciones campesinas a quienes no se les respeta el derecho sobre sus propias tierras.

A su llegada al campamento, Yoni Rivas, acompañado de sus compañeros que sostenían carteles y pancartas, conversó con Criterio.hn e informó que exigen la destitución del ministro director del INA, Javier Talavera, quien está generando violencia contra de los campesinos. Además, denunció que Talavera mantiene acciones violentas en contra de los campesinos al solicitar mil desalojos.

“Estamos pidiendo la renuncia del ministro del INA, que está impulsando la ley del sector agroindustrial, que es para proteger a los agroindustriales. Vemos una ola de terror y represión en contra del sector campesino. Esto nos hace entender para quién está trabajando este gobierno. Mantienen una estrategia violenta en contra del sector indígena, campesino y garífuna”, expresó Yoni Rivas.

El lunes 24 de agosto, 16 organizaciones campesinas, apoyadas por la Alianza Campesina, Indígena y Popular de Honduras y la Organización Fraternal Negra Hondureña (Ofraneh), entregaron 21 recursos de inconstitucionalidad a la Corte Suprema de Justicia (CSJ), en la Sala de lo Constitucional para que se pronuncien y dejen de guardar silencio frente a la estrategia de despojo contra los territorios garífunas, indígenas y campesinos.

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GOBIERNO REPRESIVO CONTRA LA LUCHA DE LOS PUEBLOS

El Partido Nacional es conocido por acudir a la represión, para generar terror y miedo a la población que busca recuperar sus derechos.

Rivas, lamentó la forma en que el gobierno está tratando a los defensores, al pasar por encima de las medidas cautelares con que cuentan los defensores de derechos humanos, otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y, que, además cuentan con el reconocimiento del Alto Comisionado de Naciones Unidas.

No obstante, no pasaron ni 15 minutos del desarrollo del programa organizado por mujeres campesinas, cuando de repente, en cuestión de minutos, fueron atacados con toda la fuerza de las tanquetas, como si ellos representaran un peligro o como si se tratara de una guerra contra un pueblo indefenso.

El líder campesino, denunció que, en medio de la represión violenta, fue golpeado y detenido su compañero Ilmer Rosales. Por lo que, condenó las acciones de criminalización contra quienes luchan por el derecho a la tierra.

Los campesinos han señalado que Talavera no parece ser el director del INA, sino el mandadero del sector agroindustrial, sin impulsar verdaderas reformas al sector agroindustrial. Por esa razón, ante los ataques con los que responde Talavera, han interpuesto recursos de inconstitucionalidad, recursos de amparo y hábeas corpus.

El Bajo Aguán fue asignado para procesos de reforma agraria desde los años 70. Aunque las cooperativas tienen sus personalidades jurídicas, tienen sus títulos de propiedad definitivos y en posesión de sus tierras, han sufrido históricamente criminalización, el despojo de tierras, violencia, asesinatos y la falta de acceso al agua, derivado de conflictos agrarios y expansión agroindustrial.

Pero el panorama se recrudece, con la imposición de la ley agroindustrial, que busca despojar de forma masiva a través de las fuerzas de seguridad del Estado, sin respetar el debido proceso.

Yoni Rivas se introdujo al campamento “Viva Berta”, pasó con sus compañeros entre las tiendas de campaña en las que estaban descansando los garífunas. Más al fondo, lo esperaban varios conocidos a los que saludó. Luego de conversar un rato, se dirigió a todos los presentes para informar su apoyo y la unidad que en este momento debe existir entre los pueblos contra un gobierno que prácticamente los quiere desaparecer.

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UNIDAD DE LOS PUEBLOS POR SUS DERECHOS

Desde el campamento que conmemora a la líder indígena lenca, ​feminista y activista del medio ambiente, Berta Cáceres, Miriam Miranda, coordinadora general de la Ofraneh, condenó, categóricamente los actos represivos contra las y los campesinos, dirigidos por Talavera frente al INA.

La líder garífuna, aplaudió que otras organizaciones campesinas se sumen a la lucha de 16 días consecutivos del campamento. Adelantó que pronto se unirá el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) y resaltó la cobertura que ha mantenido Criterio.hn desde el primer día.

“El campamento está tomando vida de una manera increíble. Ustedes saben que la lucha del pueblo garífuna es justa. Estado de Honduras que tiene que eliminar esta ley, porque la empresa privada y el gobierno están administrándole a los grupos de poder económico y ya no pueden tapar nada. Es importante que la gente sepa que no podemos dejarnos de este gobierno que quiere desaparecer al sector productivo en este país”, destacó Miriam Miranda. Foto: Geovany Canahuati/Criterio.hn

Además, compartió que celebran un informe publicado por el Comité contra la Discriminación Racial, el cual hace un llamado potente al Estado de Honduras, para exigir el respeto de los derechos humanos de los pueblos indígenas.

Previamente, Criterio.hn fue recibido con una magistral ceremonia garífuna, con música de sus tambores garoun y maracas, acompañados de danza y canto, un momento único en el que enaltecieron sus raíces y el amor por su identidad cultural.

Miranda, hizo un llamado enérgico a todos los grupos organizados, a todos los sectores, pueblos indígenas, mujeres, campesinas, a la unidad ante una lucha que finalmente es de beneficio para toda la población. Puesto que, son los campesinos y las campesinas, los pequeños productores, quienes producen la comida los afectados, mientras los grandes empresarios que se han apoderado de los territorios son quienes no producen alimento porque no les interesa darle de comer al pueblo hondureño.

“Ellos producen palma para exportar, para generar sus ingresos económicos. Y lo más lamentable es que el Instituto Nacional Agrario, que supuestamente debería de velar por los intereses del campesinado, los recibe con esas tanquetas y ese montón de policías militares”, agregó Miranda.

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