Ilustración de portada: Ruth Moncada/Criterio.hn
Tegucigalpa, Honduras. – Es evidente que se han autorizado obras en lugares inestables del Distrito Central, Francisco Morazán, como el Anillo Periférico, lugar no apto para desarrollar construcciones de gran magnitud, porque además de perder su verdadera función de servir como una vía rápida, se ha convertido en una zona atiborrada de construcciones que están encima de terrenos frágiles que representan un peligro y pueden continuar cediendo.
A esto se suman las condiciones climáticas que dejan a la vista la debilidad de dichos terrenos, que terminan por derrumbarse y como ocurrió hace algunas semanas, es la vida humana la que está en peligro por este tipo de negligencias.
El derrumbe más reciente y grave en el Anillo Periférico de Tegucigalpa ocurrió a finales de junio de 2026, cerca de la colonia Loarque. Colapsó un cerro sobre el complejo de Ofibodegas Perisur, provocando un voraz incendio estructural, soterramiento de trabajadores y la muerte de tres de ellos.
Lo anterior solo termina de revelar el riesgo de nuevos derrumbes que siguen latentes en el Anillo Periférico y en otras zonas del Distrito Central.
De acuerdo con el Plan de Desarrollo Urbano del Distrito Central (Metroplan), se establece que el Anillo Periférico de Tegucigalpa, es la vía principal para conectar la ciudad sin pasar por el centro. No obstante, advierte que existen puntos críticos de vulnerabilidad porque atraviesa zonas de alto riesgo, propensas a deslizamientos. La normativa exigía pedir permisos y respetar el derecho de vía de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC).
De igual forma, el Plan Municipal de Ordenamiento Territorial y Plan Maestro de la Alcaldía, indica que las construcciones a lo largo del Anillo Periférico, deben cumplir con estrictas normas ambientales y de mitigación de riesgos, por lo cual se deben prohibir obras en zonas de vulnerabilidad y deslizamientos. Además, se deben exigir permisos especiales para proteger la movilidad urbana.
En la parte de Evaluación de Riesgos se establece que ninguna obra puede ubicarse en áreas clasificadas de alto riesgo o inestables, como laderas propensas a derrumbes.
De igual forma, señala que si un proyecto tiene impacto directo sobre el Anillo Periférico, la Alcaldía Municipal del Distrito Central le exigirá la Constancia de Factibilidad Vial. Asimismo, todo nuevo desarrollo exige planes de mitigación aprobados por la Unidad de Gestión Ambiental (UGA), para prevenir daños a la red de drenajes y evitar inundaciones.
Para conocer la perspectiva desde los especialistas en el tema, Criterio.hn platicó con el arquitecto y especialista en restauración urbana y arquitectónica, Ricardo Calderón Deras, quien explicó que el parque de bodegas de la Anillo periférico tenía un corte de 90 grados, es decir, un corte recto que no fue realizado de acuerdo a las normas de construcción establecidas para la estabilidad de terreno.
En primer lugar, el terreno no es rocoso y se podían apreciar las diferentes capas de suelo arenoso.

Como la construcción no tenía ningún tipo de protección, entonces factores climáticos como el sol, el viento y en especial la lluvia, penetró en ese suelo, lo que provocó la destrucción en una parte de la construcción.
En ese sentido, manifestó que la responsabilidad está en la oficina que brindó el permiso para construir, puesto que todo ingeniero civil, arquitecto, topógrafo, sabe que en un terreno arenoso no se puede hacer ningún tipo de corte porque perderá estabilidad, lo que sí se puede hacer en suelo rocoso, pero siempre con las medidas adecuadas.
Es muy probable que en el Distrito Central y el Anillo Periférico haya más construcciones así y que gasolineras, supermercados, centros comerciales, bodegones y ferreterías, estén construidas sobre cerros con terreno no compacto y con cortes que no cumplen la normativa.
La Gerencia de Control de la Construcción de la Alcaldía es la que debe garantizar el buen establecimiento de la ciudad y estudiar las zonas en riesgo. Dicha construcción pudo ser permitida entre los años 2004 y 2005, y se debió otorgar una Constancia de Riesgo Natural.
La Alcaldía debería tener personal calificado como geólogos, topógrafos, ingenieros y arquitectos que revisen los cortes que se realizan para las urbanizaciones de acuerdo a la construcción que se pretende montar.
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RIESGO INMINENTE
El oficial del Cuerpo de Bomberos, Sergio Madrid, desglosó que la parte noreste de Tegucigalpa, donde se ubica la colonia Cantarero López, La Ulloa, El Carrizal, colonia Espíritu Santo, La Guillén, El Reparto, La Mololoa, La Travesía, Altos de Loarque y La Cañada, son zonas de riesgo y, al menos en Tegucigalpa, existen unas 200 zonas vulnerables, en las que alrededor de 600 mil personas estarían en peligro.
Para conocer más sobre esta problemática, el arquitecto Jonathan García, dijo en entrevista con Criterio.hn, que quienes rigen este tipo de construcciones y dan los permisos es la Alcaldía, porque es el ente responsable de organizar la ciudad.

“La alcaldía tiene o debe tener el atlas municipal, los mapas de zonificación de riesgos y toda la información que se necesita para evitar estos incidentes, pero muchas veces por temas políticos o por intereses particulares se conceden en este tipo de permisos”, apuntó Jonathan García.
Sobre el derrumbe de las bodegas que aconteció hace algunas semanas, manifestó que revisó imágenes satelitales y mapas, lo que le ayudó a observar una cronología alusiva a este tipo de construcciones, en las que esos parques empresariales se van cortando con el tiempo, debido a las extensiones de bodega que se quiere construir.
De esa manera, pudo percatarse que más adelante de la bodega que se derrumbó, están establecidas otras construcciones sobre cerros también cortados de la misma forma. Destacó que hay muchas normativas de control de este tipo de contingencias relacionadas a los cortes, es decir, los taludes tienen distinto porcentaje de pendiente mínima y máxima según el material.
Asimismo, concuerda con el arquitecto Calderón que las distribuciones no son correctas en la ciudad, porque la función del Anillo Periférico debe ser como avenidas de circunvalación, es decir, de tránsito de alto flujo.
Según la Alcaldía, estas zonas son industriales, pero al permitir este tipo de construcciones tan a la orilla del Anillo Periférico, estropean el flujo rápido de vehículos, la carretera no está realmente despejada y está entorpeciendo su verdadero objetivo.
Las conexiones hacia esos terrenos son reducidos, además, al ir por el carril rápido y encontrarse con una serie de retiros ubicados a la par, desde el centro de la calle, así como existen otras condiciones que limitan la funcionalidad y eficacia del Anillo Periférico, como ser el caso de bodegas, gasolineras y comercios con los que conecta directamente, se genera mucha desaceleración por parte de los vehículos y también puede generar accidentes.
Por lo anterior, se termina de entender el origen del tráfico vehicular en varias horas del día e incluso en la noche, puesto que las decisiones que se han tomado no se analizan desde el punto de vista urbano. Hay que tomar en cuenta que el Anillo Periférico es una extensión larga y lineal de carretera y las probabilidades de encontrarse fallas geológicas son bastante altas.
Por ejemplo, cerca de la colonia Ulloa existe una falla geológica que siempre está en reparación, cuando realmente una falla geológica no puede arreglarse, solo mitigarse con diseños seguros de ingeniería, pero lo más aconsejable es no construir en esas zonas y evitar el riesgo de derrumbes y destrucción.
El arquitecto Jonathan García consideró que no hay personal adecuado en la alcaldía que analice estos temas y den una solución oportuna preventiva.
ANILLO PERIFÉRICO SIN PERIFERIA
Esta misma problemática está ocasionando que la función del Anillo Periférico como paso de distribución rápida hacia diferentes partes de la ciudad se esté perdiendo.
En la actualidad existen colonias y residenciales a ambos lados del Anillo Periférico, así como negocios a orilla de calle que están generando otros problemas a la función de este elemento arquitectónico urbano.
El arquitecto Ricardo Calderón Deras, apuntó que “está perdiendo su función como Anillo Periférico, esa zona ya no es tan periférica, sino que ya pertenece a la ciudad. Creo que las autoridades municipales deben hacer un plan de ordenamiento territorial para colocar esas industrias en el Valle de Amarateca, que para allá va la mayor parte de la industria”.
La ciudad está creciendo tanto y de forma tan desordenada que el Anillo Periférico ha quedado dentro de su perímetro urbano.
El especialista en geotecnia Alejandro Puerto, destacó que existen análisis geotécnicos, geológicos y geofísicos que revelan el comportamiento mecánico de las estructuras, por lo que no era imposible saber o desconocer que pueden ocurrir derrumbes en el Anillo Periférico. De igual forma, razonó que en estos tiempos este tipo de eventos no deberían suceder, porque con los estudios de suelo necesarios antes de cualquier construcción se puede prevenir.






Un comentario
Es responsabilidad de las Autoridades edilicias que un proyecto se desarrolle ya que ante todo debe pasar por la municipalidad los diferentes proyectos de infraestructura, por lo que deberia haber profesionales muy objetivos y transparentes al momento de determinar la construccion de cada uno de ellos.