Tegucigalpa, Honduras. –De cumplir una condena en Estados Unidos por tráfico de drogas a ser absuelto en Honduras por el delito de lavado de activos, es el recorrido judicial de Alexander Chande Ardón Soriano, quien recuperó su libertad el 24 de agosto de 2026 yregresó a El Paraíso, Copán donde fungió como alcalde por dos periodos consecutivos.

Entre gritos, aplausos y muestras de apoyo, Ardón Soriano fue recibido por sus correligionarios tras abandonar el proceso penal que lo mantuvo en prisión preventiva desde su retorno a Honduras, luego de cumplir en Estados Unidos una pena de cinco años de prisión por delitos relacionados con el tráfico de drogas y sortear un proceso por lavado de activos en Honduras.

La Sala Segunda del Tribunal de Sentencia con Competencia Nacional dictó un fallo absolutorio a favor de Ardón, con lo que quedó sin efecto la medida de prisión preventiva que pesaba en su contra. El proceso judicial por lavado de activos había iniciado formalmente el 5 de agosto de 2026 y concluyó el 24 de agosto.
El 7 de abril de 2025, el Ministerio Público presentó un requerimiento fiscal contra Alexander Ardón Soriano y su hermano, Hugo Alfredo Ardón, a quienes acusó de lavado de activos en perjuicio del orden socioeconómico del Estado de Honduras.
De acuerdo con la acusación, investigaciones realizadas desde 2017 por la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN) establecieron que el denominado Cartel “AA” operaba desde aproximadamente 2003 en actividades vinculadas con el tráfico de drogas y el lavado de activos.
La Fiscalía sostuvo que los hermanos Ardón Soriano, pese a tener orígenes modestos, construyeron un patrimonio compuesto por propiedades, vehículos de alta gama, empresas y extensas fincas que, según la acusación, habrían sido adquiridas con ganancias provenientes del narcotráfico.
“Conforme al análisis financiero-patrimonial de los hermanos Ardón Soriano, no se les conoce fuentes de financiamiento licitas con documentación soporte con la cual puedan justificar más de 50,173,258.72 de lempiras monto utilizado para adquirir propiedades y constituir empresas”, cita el documento.
No obstante, durante el juicio el Tribunal determinó que la Fiscalía no logró acreditar los elementos necesarios para establecer la responsabilidad penal de Ardón por lavado de activos.
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DEFENSA DE ARDÓN ATRIBUYE ABSOLUCIÓN A INCONSISTENCIAS DE LA FISCALÍA
Tras conocer el fallo, el abogado penalista Marlon Duarte, parte de la defensa de Ardón Soriano, aseguró que la propia prueba presentada por el Ministerio Público terminó favoreciendo a su representado.
Durante una comparecencia a medios de comunicación el jurista explicó que la pericia financiera de la Fiscalía evidenció que existía justificación sobre los bienes atribuidos a Ardón, por lo que la defensa incluso decidió renunciar a presentar su propia pericia.
Según el jurista, se trató de una situación “insólita” porque la defensa consideró que su prueba había perdido utilidad frente a los resultados de la pericia presentada por el órgano acusador.
Duarte también cuestionó las inconsistencias que, según dijo, fueron detectadas durante el juicio en los cálculos realizados por la Fiscalía y señaló que el Tribunal estableció incluso el momento en que el Ministerio Público efectuó correcciones a su propia información.

Con la resolución absolutoria, la medida cautelar de prisión preventiva fue revocada de inmediato y el tribunal ordenó comunicar la decisión al centro penitenciario de Támara para que se procediera con la liberación de Ardón.
UNA CONDENA POR TRÁFICO DE DROGAS
El 23 de enero de 2019, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, Estados Unidos acusó a Alexander “Chande” Ardón Soriano y a Mario José “Cubeta” Cálix Hernández de conspiración para importar cocaína a ese país y delitos con armas conexos vinculados con el uso y la posesión de ametralladoras y dispositivos de destrucción.
Ardón Soriano se entregó ese mismo año a la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA por sus siglas en inglés) para enfrentar un proceso judicial en la nación norteamericana, donde posteriormente se declaró culpable de los delitos.
Ardón se convirtió en pieza clave para que tanto como el exdiputado Juan Antonio “Tony” Hernández como su hermano el expresidente Juan Orlando Hernández, fueran condenados por narcotráfico en Estados Unidos.
Durante ambos juicios Ardón testificó sobre las operaciones de tráfico de drogas de Tony Hernández y los millonarios sobornos que JOH recibió de Joaquín el Chapo Guzmán, exlíder del mexicano Cártel de Sinaloa, a cambio de no obstaculizar la operación de drogas por territorio hondureño.
Además, confesó haber participado en 56 asesinatos y varias torturas. También declaró que dos de las personas asesinadas fueron víctimas de acciones que él mismo ejecutó.
Su cooperación como testigo en los juicios contra los hermanos Hernández Alvarado, redujo sustancialmente su castigo, tras haber confesado la introducción de 250 toneladas de cocaína y más de 200 millones de dólares en ganancias ilícitas.
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York de los Estados Unidos condenó al exalcalde hondureño Amílcar Alexander «Chande» Ardón Soriano a una pena ya cumplida de cinco años en prisión en custodia, seguidos por un periodo de 10 años de libertad supervisada.
“REGRESA A HONDURAS COMO SI NADA”, CUESTIONA EXJEFE DE LA DEA
El regreso de Ardón también abre otra interrogante: si las autoridades hondureñas pueden utilizar la información que proporcionó durante sus procesos en Estados Unidos para investigar otros posibles delitos cometidos en Honduras.
En ese sentido, Criterio.hn consultó con el exjefe de Operaciones Internacionales de la DEA, Mike Vigil, quien sostuvo que el Ministerio Público podría solicitar a la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York información relacionada con las declaraciones que Ardón ofreció durante los juicios en Estados Unidos
En particular, señaló que las autoridades hondureñas podrían solicitar información sobre las confesiones relacionadas con los 56 asesinatos que Ardón dijo haber ordenado.
El exfuncionario de la DEA consideró que, al tratarse de delitos graves, las autoridades hondureñas deberían valorar la posibilidad de iniciar investigaciones a partir de la información disponible en los expedientes judiciales estadounidenses
Por otro lado, señaló que el fallo absolutorio en Honduras evidencia las dificultades del sistema de justicia hondureño para procesar a personas vinculadas con estructuras de narcotráfico.
Vigil recordó que Ardón admitió ante las autoridades estadounidenses haber participado en operaciones de narcotráfico y haber ordenado 56 asesinatos y torturas. En ese sentido, sugirió que la fiscalía hondureña debería actuar de oficio y realizar las investigaciones pertinentes.
El exfuncionario estadounidense cuestionó que, después de haber cumplido su condena en Estados Unidos, Ardón haya regresado a Honduras y terminara absuelto del proceso por lavado de activos.
A su juicio, la discusión sobre las inconsistencias en los cálculos financieros durante el proceso hondureño no debería ocultar el contexto en el que se produjo la acusación.
Vigil consideró que el caso constituye una muestra de las deficiencias históricas del sistema de justicia hondureño y cuestionó que políticos y narcotraficantes señaladas por delitos graves puedan enfrentar procesos que finalmente no terminan en condenas.
También comparó la situación de Ardón con la del expresidente Juan Orlando Hernández, quien fue condenado en Estados Unidos a 45 años de prisión por delitos relacionados con narcotráfico y posteriormente indultado por el mandatario estadounidense Donald Trump.
“Si la justicia no funciona y protege a los corruptos, pero se van contra de campesinos. Mira Alexander Ardón y Juan Orlando regresaron como si nada, entonces esa justicia también es culpable”, sostuvo Vigil, al considerar que la impunidad favorece la continuidad de estructuras criminales y debilita el Estado de derecho.