En un contexto de represas al límite, racionamientos y familias que deben comprar agua en barriles y cisternas, el gerente de la UMAPS asegura que el capitalino común paga 37 lempiras al mes por el servicio de agua potable. La revisión de tarifas, facturas reales y testimonios muestra que esa cifra no refleja lo que la mayoría de hogares debe desembolsar para acceder al vital líquido.
Tegucigalpa, Honduras. – En medio de una capital que se seca entre racionamientos y represas al límite, acceder al agua potable se vuelve cada vez más complejo, sobre todo para quienes viven en condición de pobreza. La falta de abastecimiento regular obliga a muchas familias a endeudarse o destinar una parte desproporcionada de sus ingresos a comprar el vital líquido en barriles y cisternas, convirtiendo un derecho humano en un negocio para otros.
¿Qué verificamos?
En días recientes, el gerente de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), Gustavo Boquín, afirmó en un programa de televisión nacional, que el pago mensual promedio de la factura de agua en el Municipio del Distrito Central es de 37 lempiras. En ese sentido, El Mirón de Criterio.hn [la sección de verificación], verifica si esa es la tarifa que los capitalinos pagan por concepto del servicio de agua potable.
La frase:
“¿Cuánto crees que paga el ciudadano capitalino común de servicio de agua potable en la ciudad?: 37 lempiras, menos que una Coca Cola dos litros”: Gustavo Boquín, gerente de la UMAPS.
Gustavo Boquín sostiene que, si se excluye al 20% de la clientela de la UMAPS —industria, comercio y las residenciales de alto valor— y se calcula el ingreso solo con el 80% restante, se obtiene el “pago promedio” que hace el capitalino común por el servicio de agua potable es de 37 lempiras mensuales.
Con el argumento que el costo por el vital líquido es menor que una gaseosa de dos litros, el funcionario afirma que con lo que hoy paga la mayoría de usuarios no es posible financiar las inversiones necesarias para garantizar el abastecimiento y evitar la crisis de agua que vive la ciudad con racionamientos severos que, en algunas colonias, se extiende hasta por semanas.
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¿REALMENTE SE PAGAN 37 LEMPIRAS POR EL SERVICIO DE AGUA?
Para esta verificación, El Mirón ingresó a la página web de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) y al portal de la Alcaldía Municipal del Distrito Central, donde se encuentra publicado el pliego tarifario de la UMAPS. Dicho pliego está incorporado en el “Acuerdo No. 029” de reformas al Plan de Arbitrios y en el Título XIII sobre servicio de agua potable y saneamiento, que detalla las categorías de usuarios, rangos de consumo, tarifas por metro cúbico, costos fijos y el cargo por alcantarillado que deben pagar las familias capitalinas.
En el pliego tarifario se detalla que las tarifas del agua no se fijan en un monto único, sino que se desglosan por categoría de usuario: doméstica, comercial, industrial, gobierno y patronatos y por segmentos dentro de la categoría doméstica, según el rango de consumo mensual en metros cúbicos.
Para cada segmento se establece un consumo mínimo, una tarifa por metro cúbico y un costo fijo por conexión; además, al valor del agua se suma un cargo de alcantarillado sanitario equivalente al 25% de la factura y una cuota de mantenimiento del medidor, lo que en los ejemplos de cálculo genera facturas que van desde poco más de 100 lempiras hasta alrededor de 1,000 lempiras, dependiendo del nivel de consumo.

Por ejemplo, en la categoría doméstica, un consumo de 20 m³ (metros cúbicos) en el segmento 1 se cobra a una tarifa baja 1.59 lempiras por m³ y, al sumar el 25% de alcantarillado y la cuota de mantenimiento, la factura supera los 40 lempiras mensuales.
En el segmento 2, un consumo de 25 m³ se factura con una tarifa de 4.05 lempiras por m³ y un costo fijo por conexión de 25 lempiras, de modo que el total a pagar se acerca a 150 lempiras, mientras que en los segmentos 3 y 4, para consumos similares o superiores, el pliego muestra ejemplos donde la factura se ubica entre casi 400 y cerca de 1,000 lempiras al mes, según el rango de consumo y los cargos adicionales incluidos.
El Mirón dialogó con Suyapa del Carmen Barahona, residente en la colonia Monseñor Fiallos de Comayagüela, quien considera que la afirmación del gerente de la UMAPS “solo denota desconocimiento” y se pregunta si los 37 lempiras que menciona corresponden a lo que él paga viviendo en una zona residencial.
Según la factura de junio de 2026, Barahona está en categoría doméstica, registra un consumo de 31 metros cúbicos y debe pagar un total mensual de 264.48 lempiras, desglosados en 191.58 lempiras por agua potable, 47.90 lempiras por alcantarillado sanitario y 25 lempiras por derecho de conexión, muy por encima del supuesto costo promedio de un capitalino común.
El Mirón intentó contactar al gerente de la UMAPS para que explicara a qué se refería al afirmar que el costo del agua para un “capitalino común” es de 37 lempiras. Tras acordar una hora para realizar la entrevista, llegado el momento convenido el funcionario no atendió la llamada ni respondió a los mensajes, por lo que no fue posible obtener su versión directa sobre esta afirmación.

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LO QUE SÍ PAGAN MUCHAS FAMILIAS
Mientras el “promedio” luce bien en un video institucional, en muchos barrios el agua apenas llega unas horas a la semana o, sencillamente, no llega. Cuando eso ocurre, las familias siguen necesitando agua y no les queda más opción que comprarla.
En distintas colonias con o sin sistema de agua potable, y donde las pipas de la alcaldía no aparecen o lo hacen con poca frecuencia, el único acceso son los barriles que venden cisternas privadas: una pipa de unos 2,500 galones puede costar entre 1,200 y 1,800 lempiras, un gasto que se suma una y otra vez. En esos casos, el “costo del agua” para un capitalino común no se limita al recibo de la UMAPS, sino a todo lo que debe desembolsar para bañarse, cocinar, limpiar y almacenar el vital líquido.
Carlos Duarte, vendedor de pan en la capital, cuenta que en su colonia Divino Paraíso cada tres días debe comprar cinco barriles de agua, a precios que oscilan entre 35 y 45 lempiras según el proveedor. Para él, la compra del líquido se ha vuelto una rutina ineludible, a la que además se suma el gasto de agua purificada para consumo, cada botellón le cuesta entre 40 y 57 lempiras.
En Honduras, el encarecimiento del agua ocurre en un contexto de precios generales al alza: la inflación anual llegó a 6.09% en mayo y se ubicó en 5.83% en junio de 2026, por encima de la meta oficial de 5% que establece el Banco Central como rango de tolerancia. Esto significa que, en promedio, el costo de los bienes y servicios que consumen los hogares está creciendo más de lo que la autoridad monetaria considera deseable, erosionando el poder adquisitivo de las familias.
Dentro de esa inflación, los servicios de energía eléctrica y de abastecimiento de agua forman parte del conjunto de más de 400 bienes y servicios que se usan para medir el comportamiento de los precios. Aunque no todos los productos suben al mismo ritmo, el economista Juan Umanzor, coordinador del Observatorio de Estudios Económicos de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), en entrevista con el Mirón,
explica que el costo de servicios como el agua golpea directamente el presupuesto mensual, sobre todo cuando los hogares tienen que recurrir a cisternas privadas para suplir la falta de suministro regular.
En el caso de la capital, Umanzor señala que muchos hogares reciben agua una vez a la semana, o incluso solo una o dos veces al mes, lo que obliga a comprar cisternas de agua para poder mantener sus actividades cotidianas. Ese gasto adicional, que no es barato, introduce una distorsión en los ingresos: aunque en las estadísticas oficiales se hable de facturas promedio de 37 lempiras, el costo real de acceder al “vital líquido” termina siendo mucho mayor para quienes tienen que pagar tanto el recibo como la compra continua de agua.

El Mirón concluye que la frase de Gustavo Boquín, quien asegura que los capitalinos pagan 37 lempiras en su factura de agua es Falsa, tomando en cuenta que en la categoría doméstica, segmento uno— que podría representar el “capitalino común”, al que hace referencia el funcionario—el pago promedio mensual supera los 40 lempiras.
Al usar un promedio único, sin contexto ni explicación, la cifra de 37 lempiras como “el costo del agua para un capitalino común” sugiere que la mayoría está pagando algo cercano a ese monto, cuando hay hogares que destinan cientos de lempiras a la semana solo para llenar barriles.





