Aquel que se enriquece rápidamente no será muy inocente

Cuando la vida es un martirio

Por: Óscar Miguel Marroquín

Para no caer en el raterismo, como acostumbran muchos, prefiero curarme en salud, el titular que ocupo para este artículo es parte del pensamiento de Salomón, terminada la aclaración ya puedo pasar y con buena salud a lo siguiente.

Me ahorraré eso de primera dama de la república, pues particularmente prefiero utilizar, la mujer del dictador Juan Hernández, para enfocarme en el tema de la lujosa casa que esta compró en una exclusiva zona en Miami, lugar que por cierto, tiene muy mala fama, ya que entre gritos y susurros se dice que la mafia acostumbra adquirir propiedades en ese lugar, mafia que naturalmente no se hace millonaria de la noche a la mañana vendiendo productos AVON (desodorantes, pinta uñas, perfumes y otros cacharros).

Me imagino ver a Ana García Carías de Hernández vendiendo estos productos de casa en casa y, además, visitando los diversos ministerios o secretarías del gobierno con el propósito de ganarse día a día unos cuantos lempiras.

Muy pronto la imaginación se termina, y se termina cuando tengo frente de mi la noticia que, el Instituto Hondureño de Seguridad Social IHSS ha sido brutalmente saqueado por miembros de la cúpula del Partido Nacional; que el hermano del dictador Tony Hernández, ha sido encadenado de pies y manos por la Administración para el Control de Drogas DEA, no por ser un buen samaritano, sino más bien, por ser un narcotraficante a GRAN ESCALA, esto de gran escala no es un invento mío, son palabras dichas por un juez en una corte de los Estados Unidos.

La lista de actos de corrupción dentro de la dictadura es tan grande que, bien se podría hacer una carretera a la luna; que los Pandoros, que los planetas verdes, que la caja chica de no sé quién, en fin, creo que todo el papel del mundo no alcanzaría para escribir los casos de corrupción que han cometido los patriotas miembros del Partido Nacional, corrupción que naturalmente ha causado miseria y muerte en Honduras.

Entonces, con todo lo anteriormente señalado es poco creíble que la mujer del dictador se haya comprado una casa en Miami, producto de la venta de cacharros AVON; por el precio de esa lujosa casa, la tal Ana García Carías de Hernández tendría que haber pasado toda una vida vendiendo los productos cacharros en mención, sin embargo, esto no fue así, en un abrir y cerrar de ojos, esta mujer se compró una casa valorada en algunos millones de dólares.

Ahora resulta que la susodicha mujer del dictador aparece involucrada en actividades ilícitas, o para decirlo en buen español, es señalada por la Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH) de haberse apoderado de unos cuantos millones de lempiras, en pocas palabras, de haberle robado dinero al Estado, o lo que es lo mismo decir, de haberle robado dinero al pueblo hondureño.

Aquel que se enriquece rápidamente no será muy inocente, dijo Salomón, esta pedrada parece ir directamente en dirección a Ana García Carías de Hernández.

Compartir Artículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *