La sombra oscura de Washington sobre la política hondureña

Por: Rodolfo Pastor Fasquelle

                            para tres mujeres, Adrienne, Teresa y Xiomara

Washington implosiona sobre sí misma como una cascada de sombra. Y como para otros muchos imperios históricos, el mundo externo pesa poco ahí, sirve más bien como un tentetieso en la lucha interna entre opuestos complementarios y entendidos. El fracaso del golpe en Venezuela, por ejemplo, desgraciadamente no significará una rectificación de la política regional de Trump, solamente es una distracción. Los Estados Unidos (y sus dos partidos) entienden a América Latina como entienden al Oriente Medio, es decir, no la entienden. No lamentan ni aceptan que Guaido fuera rechazado en Venezuela y por la comunidad mundial, si no que hubiera fracasado. El Grupo de Lima da grima. Europa se exhibió otra vez con su indefinición, hasta que fue evidente que tampoco esta aquí ya, ni allá. Si no en Neverland.

Es a Venezuela que hay que defender, (Maduro es una pobre causa. Indigno sucesor de H. Chávez quien -después de sacar  millones de la pobreza, invirtiendo- ya había trastabillado con el voluntarismo. No sucumbió al marine ni al pitiyanqui en su Asamblea, pero tiene a la Revolución en vilo, y a sus ciudadanos, hartos de sus torpezas. Apenas mereció la defensa que seguimos haciendo porque Trump es peor, blondo paladín del cinismo global.) Hay que defender a América Latina, a Centroamérica. Al derecho internacional, a la inteligencia contra la propaganda.

Después de todo a los hombres se nos mide, no según las bestias aladas o escamadas con que platicamos, o según nos veamos a nosotros mismos de guapos en el espejo, lo siento, según nos halague el paniaguado o consuele la mama, sino según los frutos, los resultados que obtenemos en el mundo real. Y el éxito del gobierno que busca cambiar un régimen depende de interpretar correctamente la formula que ofrece suficiente poder para sus fines contra la resistencia de los beneficiados previos. No como cree Trump por la cantidad de horas pico que consigue de atención mediática con lo insólito e infame, ni como piensa Maduro, por perseverar en la inopia. ¡Otra vez la corrupción en el pantano de agua tóxica y hedionda en que flota Tony y Gladys!

Hay por supuesto destellos de luz y hasta rayos tronantes que iluminan las tinieblas del verano ardiente sobre el Potomac. A la Doctora Adrienne Pine la policía se la llevó a la bartolina con otro puñado de colegas, quienes -por esa vía- consiguieron poner en evidencia el cinismo de una política imperial que, en medio de la retórica de la democracia, quiere decidir quién gobierna a otros sin atender que opinan sus pueblos o la comunidad internacional. (Antes de volver a Ministerio de las Colonias, la OEA falló que había que repetir las elecciones que en Honduras, se robó JOH y Guaido nunca fue candidato siquiera. EUA consolidó y ungió el fraude de Hernández y  le dobló el brazo y la dignidad a una cincuentena de paniaguados y al turco Bukele, para aclamar a Guaidó, sin que lo aceptara ninguna de las potencias, ni media docena de vecinos, ni una mayoría de miembros de NNUU.) Nadie en Washington había antes hablado con tanta claridad sobre el golpe en Honduras como Pine, al ser detenida. Ni ella misma.

Haciendo eco de sus compañeros libertarios, el Congresista Amash declara que a Trump se le tiene que hacer un juicio y sus correligionarios republicanos que lo contradicen, como el conservador M. Romney (amigo de los amigos de Daubuisson) lucen dubitativos. Aunque algunos demócratas como Warren aun no quieren arriesgar el tope en el Senado cuando están encarrerados hacia sus propias candidaturas. No quieren distraerse con cosas más importantes que las agendas de sus clientelas, ni enfocar problemas como la popularidad del racismo y el atavismo de las relaciones internacionales prepotentes. (Al gringo de tierra adentro le gusta que su presi agite el gran garrote.) Igual que los aspirantes hondureños, están seguros que ganan y quieren seguir enfocados en sus mezquinas carreras divisivas de la oposición conjunta que evaden y que pudiera ser eficaz y catalizar la mayoría que peligra si no se aglutina contra un solo objetivo. El bucle. El Cachetes…. No que las tenga todas consigo Donaldo.

Mientras se conoce -aun tachonado- el Informe de Muller, se acumula animadversión e infamia sobre la testa balda de Trump, y se calienta la lucha de distintos comités del Congreso por ver el reporte completo y, a la vez, para que comparezcan los achichincles a responder sus preguntas y para que se les entreguen sus tramposísimas declaraciones de impuestos que ya dictaminó el IRS que tiene entregar. Aun así Trump sigue siendo el candidato republicano imbatible, mientras que más de veinte y cuatro demócratas se disputan la candidatura a la que solamente tienen opción real tres o cuatro. Y entre esos ¡el favorito digital! del  Sr. Biden que es cariñosísimo y muchas otras cosas pero también un halcón en lo que se refiere a América Latina, golpista. Pobres de nosotros, Pine para Presidente, por favor.

Aunque la mayoría evada aun retar al Jeque tramposo de La Casa Blanca, quizás no les deje más alternativas a los estadounidenses de todas formas la realidad profunda del desastre Trumpiano. En el ambiente enrarecido previo al verano de esa gran ciudad, que respira la política, nadie puede detener la guerra comercial con China que está apunto de tumbarnos a una depresión mundial, a la vez que subsisten (aun si ya resfriados) los planes contra Irán, que detonarían una crecida de los precios del petróleo, del que hoy EUA es el mayor productor y China el consumidor segundo. Aun si quizás ya le cayó el daime al calvo de que tiene más que perder que el chino y el ayatolá, y las pláticas aplacarán los ánimos.

Pero a Rusia y a China –tampoco ni a Irán- Honduras y Centroamérica nunca les ha importado nada, ni menos los derechos humanos, que para ellos son una fantasía de anarquistas. Honduras ya no está ahí. Desaparece a diario en las páginas de La Prensa y La Tribuna que publican las encuestas según las cuales, dejando fuera a Xiomara claro, los líderes populares son Asfura y Facussé. Solo la lucidez de Pine evoca al país sumergido.  JOH anda paseando en la Costa Azul, dice que vendiendo los aguacates que todavía no sembramos, las anonas que quiere que cultiven en el corredor seco y que le abran la válvula. Ningún contendiente del escenario bélico mundial cuenta con la ayuda de Ponce, General de una estrella solitaria, quien podría morir sin haber enfrentado a un enemigo armado, pero cuyas patrullas van a empezar a arder en medio de las nubes de su propio gas hediondo. Honduras está sola. Al gringo le vale. Aquí podría pasar cualquier cosa. Alta es la noche Morazán vigila y le da su espada a Xiomara

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2 comentarios sobre “La sombra oscura de Washington sobre la política hondureña

  • Neutral
    el mayo 22, 2019 a las 2:32 pm
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    Primero pensemos en el daño mutuo que hacemos al ingresar drogas a un centro penal, mas condena para tu familiar y detención para ti mujer #ValoraTuLibertad.

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  • Jose Vallejo
    el mayo 22, 2019 a las 10:45 am
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    Honduras siempre fue un pais usado por ee.uu.Con mucha mas razon ahora, y dadas las condiciones en venezuela y nicaragua.y tambien pir la presencia Rusa y china en la zona.En honduras siempre a habido una oligarquia y un ejercito a su servicio.siempre hemos sido su patio tracero, una republica bananera.El golpe de estado y la destruccion de la incipiente democracia la organizo ee.uu y esto continuara hasta que ellos lo decidan.Desgraciadamente en honduras solo hay serviles y mafiosos que sacan provecho solo para ellos.El unico cambio posible esta en un cambio politico en ee.uu.En una revolucion armada popular con ayuda internacional.La otra solucion la tienen Rusia y china, ellos tienen que hacer a un lado la retorica y talvez la diplomacia y ser mas pragmaticos y radicales.No se hasta que punto estan dispuestos.De lo contrario nos esperan decadad de miseria y terror.

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