Relación de dependencia constante

 

Por Marlin Oscar Avila

Desde siempre, en la época moderna, Honduras ha sido un país sometido a la voluntad de las empresas y gobiernos de los Estados Unidos de Norte América. Los períodos de mayor utilidad a sus intereses han sido durante el auge de las mineras y luego del oro amarillo, o bananeras. Posteriormente a la segunda guerra mundial, con la guerra fría, Honduras se fue proyectando como un lugar de conveniencia geopolítica para los intereses anticomunistas del continente. Concluido ese período con el vencimiento a la Unión Soviética (1989/90) y, formalmente finalizada la guerra fría, a partir del gobierno de R. L. Callejas (1990-1994), sin que en Honduras la guerra fría haya concluido, se inició el establecimiento de sistemas de privatización de las empresas públicas, la flexibilización de la economía y la abolición de la planificación sistemática del Estado y la destrucción o cooptación de las organizaciones sindicales. Procesos que en otras regiones y en Europa, se habían iniciado hacía diez años. Desde luego, lo que se venía construyendo desde inicios de los sesenta, como Estado benefactor, no se podría destruir en cuatro años, por lo que tomó varios períodos de gobierno, hasta que, en el 2008, los organismos internacionales promotores del nuevo modelo, el Departamento de Estado de EUA, y la oligarquía local beneficiaria de la corriente neo liberal, consideraron que el presidente Manuel Zelaya Rosales, se estaba extraviando de los cánones establecidos por ellos desde los noventa. Siendo que la cultura política hondureña hasta inicios de los años ochenta era de resolver las contradicciones con un gobernante era dando golpes de Estado, le aplicaron la receta al presidente Zelaya, a mediados del 2009, siempre con la venia del Departamento  de Estado en Washington. A partir de entonces, se han venido imponiendo gobiernos dizque democráticos, cundidos de fraudes y asaltos a la voluntad popular, todo para evitar que vuelva a llegar un gobernante de corte popular y menos socialista.

Pese a la larga resistencia amplia y pacífica de la ciudadanía en oposición, quién tiene miles de activistas asesinados, decenas de presos y una centena de exiliados en los últimos diez años, con el establecimiento de un gobierno cívico-militar, las condiciones siguen siendo difíciles para el pueblo hondureño. El proceso de privatización ha seguido avanzando, dejando poco que trasladar al empresariado, pero por muy chatarra que se encuentre un servicio público, el FMI, el BM y demás abanderados de la privatización, no descansan hasta no ver el país en la miseria completa. En este milenio, la usurpación, venta y donación de los bienes del Estado no se queda con procesos de privatización de las empresas del Estado y de los servicios públicos, amplía exhaustivamente las concesiones por décadas de las riquezas naturales de minas, recursos hídricos, bosques, energía solar (sol), de viento (energía eólica) y la entrega de amplios territorios con todas sus riquezas (enclaves) en lo denominado  Zonas Especial de Desarrollo Económico (ZEDES), y todo lo que pueda significar un recurso de potencial enriquecimiento para corporaciones y empresas privadas. Es decir, el país seguirá poblado de hondureños, más como fuerza laboral barata (maquila y call centers) y, técnicos y empresarios extranjeros. Honduras seguirá denominándose como tal, con sus simbología e himno nacional, pero a medida que pasan los años, se va perdiendo su soberanía, la que se utiliza más que todo para discusiones diplomáticas y, cuando a los gobernantes les convenga su utilización para transacciones y negociaciones entre estados y, seguramente, cuando convenga plantear conflictos de intereses entre vecinos. Después, serán los pobladores que mantendrán ese término “soberanía” en sus en sus exigencias de respeto a su dignidad de personas y derechos humano, puesto que nada o casi nada tendrían en su haber soberano.

El último conflicto político social del país ha sido entorno al proyecto de ley presentado en abril, para reestructuración de dos sistemas fundamentales en la vida de cualquier nación, como es Salud y Educación, cuyo objetivo es, además de reducir “costos” en el presupuesto nacional, el cual es ya bastante limitado, cortar una significativa cantidad de funcionarios que laboran en ambos ministerios, que no rebasan los 70 mil, y aprovechar para sustituir personal que sea crítico al partido gobernante.

 Las medidas neoliberales se iniciaron con medidas sutiles, aparentando consensos en los diferentes sectores sociales, pasando por la usurpación, medidas ilícitas, obligaciones que violan los derechos ciudadanos, llegando hasta establecer leyes de auto protección en un sistema de justicia totalmente inclinado a favorecer delincuentes de cuello blanco[1].

Sin embargo, la empresa privada no muestra mayores éxitos en su economía, y el país va de mal en peor, hasta ser el segundo más pobre del continente, después de Haití, cuando antes del golpe había crecido más que otros del continente americano. En lo político administrativo pasó de ser una república mostrando rasgos de separación entre los tres poderes a ser una administración concentrada en un solo cuerpo de dirección hegemónica.

A nivel nacional, el poder absoluto lo tiene el Consejo de Defensa y Seguridad Nacional, donde se concentran cada uno de los dirigentes principales del Estado como son: la Presidencia de la República, quien lo preside; el presidente del Congreso Nacional; el presidente de la Corte Suprema de Justicia; el Fiscal General; el Secretario de Estado en el Despacho de Seguridad Nacional; y, el Secretario de Estado en el Despacho de Defensa Nacional. De hecho, este Consejo pide la opinión de cualquier otra institución como puede ser el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, de la Fuerza Policial, el Tribunal Supremo Electoral, etc.[2]

 En Honduras nada sucede, “ni una hoja cae de un árbol” sin que este Consejo lo autorice.[3] Así que los carteles del tráfico ilícito[4], como el crimen organizado, o cualquier índole de mercado lícito o no, funciona de acuerdo a lo autorizado en este Consejo. que ha llevado a esta sociedad a vivir, no solamente en una galopante pobreza, pero del terror y miedo permanente, hasta buscar escapar del país en masa, con los riesgos que esto conlleva.

Desde luego, el tango hondureño se baila entre los actuales gobernantes y los grandes empresarios que sacan réditos de la privatización de cada empresa y servicio del Estado. Por esto hay medios corporativos y constante apoyo político de las compañías y corporaciones nacionales e internacionales, sin que esto lleve a algún grado de fortaleza económica al país, siendo mayor la contribución de los migrantes que viven afuera del país que lo generado desde lo interno.[5] Es decir, sigue siendo la clase trabajadora la que sostiene los índices positivos de la macroeconomía, tanto desde afuera como desde adentro del país.

Sistema de Salud Nacional

Como es sabido, los servicios de Salud han venido siendo privatizados y sus recursos dilapidados por quienes han dirigido las políticas institucionales.[6] Así que queda apenas unos edificios en muy mal estado[7] y el personal de salud dando consultas, pero nada más. Si un paciente requiere de un tratamiento poco complicado debe invertir en la adquisición de todos los insumos[8] y exámenes sofisticados de laboratorio.  Todos y cada uno de los centros de salud y hospitales están rodeados de farmacias, ventas de equipos médicos, además de funerarias, porque es seguro que al menos una persona fallece al día en cada hospital. En resumen, el que pudo ser un sistema de salud medianamente aceptable, es ahora, una chatarra que mantiene al mínimo sus servicios.

Lo que queda es un personal bien calificado de médicos especializados, médicos generales, enfermeras muy deseosas de servir y con muchos años de experiencia, un personal de mantenimiento que conoce hasta cómo subir a un paciente desvalido por escaleras a varios pisos sin afectarlo, pues generalmente los ascensores están averiados. Pero lo que realmente es una fuerza profesional que sostiene todo este sistema desde su base, son los estudiantes de medicina de último y penúltimo año, al igual que las enfermeras de último año de estudios. Ahí descansa el sistema médico en los hospitales. Los estudiantes de último año en servicio social, se asignan a hospitales, centros de salud y policlínicas. Los de penúltimo año, o “internos” se asignan a los hospitales únicamente.  Cada sala de hospital cuenta con un especialista, quien permanece pocas horas del día, dos médicos generales, 2 enfermeras con licenciatura, seis enfermeras auxiliares, con una base operaria minuto a minuto de dos estudiantes en servicio social (médicos de último año de estudios o un octavo año, quienes portan ya un carnet como médicos calificados) y cinco estudiantes de penúltimo año (séptimo año).[9] Hay hospitales, como el de San Lorenzo, Valle, que no tiene estudiantes internos, solamente a los de servicio social, los que deben cargar con todo el trabajo que en otros casos hacen los internos y enfermeras calificadas. También, encontramos otros médicos estudiantes en servicios sociales atendiendo clínicas en lugares aislados del país, que apenas tienen agua potable en sus clínicas, o deben ir al río a recogerla, con servicios sanitarios de hoyo, o letrinas en muchos casos. Los estudiantes de medicina en Servicio Social, ingresan anualmente hasta en cuatro oportunidades cada año, para concluir sus estudios y obtener el título. Se puede hablar de casi cuatrocientos anualmente.  Estos jóvenes de servicio social no tienen más que una visita de un médico académico al mes, o ellos viajan a las ciudades a encontrar al supervisor, pero atienden hasta 300 pacientes cada día, sin más que pastillas para el calmar dolores (analgésicos). Es decir, el sistema de salud ha quedado con lo más valioso de cualquier institución, su recurso humano. Un recurso que puede ir a trabajar a la parte sureste de Haití[10], Níger, Etiopía[11] o Yemen[12] sin dificultades, puesto que, aunque Honduras no esté en sus mismos conflictos bélicos, sí tiene limitaciones muy similares. Ahora, no estaría muy lejos la posibilidad que el régimen cívico-militar catracho esté pensando en utilizar el recurso profesional en salud subempleado y desempleado (actualmente cinco mil médicos), en contrataciones para atender la población caída en combates bélicos, si se concretizara su plan, no publicado, de invadir a Nicaragua[13] y establecer “su democracia” en Venezuela[14]

Es a este recurso humano de muy altos costos e inversión de nuestra sociedad, al cual el FMI[15] en acuerdo con el gobierno de Honduras, están colocando en una situación de inestabilidad laboral, acercándoles a los seis mil médicos desempleados actualmente[16], más unas tres miles de enfermeras, desempleadas y otras que viven de un subempleo, actualmente. Si a esto unimos a miles de maestros que están trabajando en condiciones precarias, deprimentes y lamentables, en nuestras deterioradas escuelas, que también ingresan ahora a la inestabilidad laboral, no solamente tendremos una inmensa cantidad de profesionales en las calles, vendiendo sus servicios por una vaga tela, pero un 70 por ciento de la población, no solamente sin educación, pero con enfermedades infecto contagiosas, de las cuales no se salvará ni ese grupito de criminales que dirigen el gobierno hondureño, a menos que se vallan lejos del país.

Hasta hace una semana reaccionaron las organizaciones directamente afectadas quienes, con la solidaridad de otros sectores, lograron que los proyectos de ley quedaran suspendidos en el Congreso, para lo cual tuvo que luchar fuertemente en las calles de las ciudades principales, con un paro general de dos días y cuatro de movilizaciones[17]. Los gremios aún se mantienen en sesión permanente ante respuestas ambiguas del Congreso Nacional sobre la derogación o no de los proyectos de reestructuración, popularmente llamados de “masacre laboral”. Sin embargo, el gobierno tiene la opción “B”, a las acciones sugeridas desde ASJ[18], como es expulsar a los empleados sin necesidad de los decretos legislativos. De todas formas, se vive un estado de impunidad e injusticia, donde cualquier funcionario ignora las leyes, porque para eso tiene al Fiscal General y al presidente de la CSJ dentro del Consejo de Defensa y Seguridad.

El enemigo es mucho más cruel

Las luchas libradas en las calles y en las fuertes discusiones intelectuales que se dan en conferencias, en salones, como en redes sociales, no parecen ser suficientes ni llegan a los niveles de creatividad y análisis suficientes como para satisfacer las exigencias actuales. Se sigue analizando los comportamientos de la oligarquía y los gobernantes dentro de parámetros morales, éticos y de política democrática, asumiendo que estos adversarios tienen algún nivel de ética y moral. Creyendo que realmente su discurso es sincero y de alguna manera quieren una democracia, al menos neo liberal. Se ignora que estamos frente a otros parámetros y criterios político económicos, los de vulgares ladrones sin doctrina alguna más que el asalto al erario público para su enriquecimiento personal[19], aún menos desarrollados que los de la ultraderecha internacional. Además, en lo internacional se lucha contra un monstruo neo fascista, nazi, aliado a este círculo de inescrupulosos criminales, dispuesto a la destrucción total del mundo democrático y humano construido desde las Naciones Unidas y las diversas fuerzas democráticas mundiales. No estamos luchando únicamente contra un círculo de delincuentes dueños del Cartel TH, se lucha simultáneamente contra un grupo de “halcones nazis asentados legalmente en Washington”[20] Este círculo que gobierna Honduras, es apenas un eslabón en la cadena de aliados que tiene al imperio en crisis desde Washington. Este gobernante corrupto, impopular, criminal y todo lo que se sabe que es, solamente hará lo que Washington le ordene al caer en sus garras por sus implicaciones con los carteles de la droga.  

Concluyendo, es probable que se esté cerrando una etapa política, que va de proyectos y acciones de distracción a las fuerzas de oposición en asuntos de elecciones y privatizaciones nacionales, para llegar a acciones mayores que puedan impactar ampliamente y que de alguna manera obliguen a cambiar las agendas de las organizaciones populares hacia asuntos de conflictos con otros países, de manera que se logre sustituir la sobrevivencia de la clase trabajadora, por el patriotismo que exacerben los medios tarifados y se olviden de reclamar justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos, además de giros en la búsqueda de sobrevivencia dentro de un ambiente de guerra. Esto se ha experimentado en otros países con éxitos para los gobernantes de turno.  Los centroamericanos debemos saber que estamos a las puertas de una invasión militar con símbolos sionistas, en contubernio con las fuerzas más conservadoras de la región. Ya hemos vivido la experiencia de Irán/Contra[21], por lo que sabremos parte de lo que viene. Las fronteras de Honduras y Nicaragua, podrían ser nuevamente escenario de guerra. Nuevamente con Elliot Abrams[22], pero ya sin Irán[23]. Quizás como Colombia/Contras.

Mientras el pueblo logra las reivindicaciones de la derogación de los dos proyectos ley contra la educación y la salud, los gobernantes del PN están pensando en cómo van a salir del grave problema en que están con los juzgados de los Estados Unidos de América, buscando que se resaltar otro tema que su impacto haga distraer la atención política hondureña.

[1] https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/logros-y-fracasos-de-la-maccih-en-honduras/ https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/congreso-honduras-orquesta-ataque-legal-organismo-anticorrupcion/

[2] Decreto Legislativo No. 239-2011, 12 diciembre del 2011

[3] https://criterio.hn/2017/07/09/consejo-nacional-defensa-seguridad-corazon-la-dictadura-honduras/

[4] https://tiempo.hn/osorto-tony-hernandez-padrino-alvarez/

[5] https://www.laprensa.hn/honduras/1237277-410/remesas-a-honduras-suben-96-y-suman-42649-millones-de-d%C3%B3lares-este

[6] https://www.laprensa.hn/honduras/1215841-410/ihss-desfalco-honduras-corrupcion-latinoamerica-escandalos-sobornos-

[7] https://www.elheraldo.hn/pais/742240-214/atenci%C3%B3n-deshumanizada-en-los-hospitales-p%C3%BAblicos-de-honduras; http://www.archivosdemedicina.com/medicina-de-familia/situacin-del-sistema-de-salud-en-honduras-y-el-nuevo-modelo-de-salud-propuesto.pdf; https://www.elheraldo.hn/pais/1280873-466/en-medio-de-charcos-esperan-pacientes-del-hospital-escuela-por-problema-en; https://www.laprensa.hn/honduras/1256865-410/hospitales-publicos-medicamentos-honduras-

[8] https://www.elheraldo.hn/pais/720915-213/no-hay-instrumentos-para-cirug%C3%ADas-programadas-en-el-hospital-mario-rivas

[9] La Prensa, 7 de marzo de 2019

[10] https://www.paho.org/disasters/index.php?option=com_content&view=article&id=932:summary-of-the-health-situation-in-haiti&Itemid=0&lang=es

[11] https://elpais.com/elpais/2013/09/17/africa_no_es_un_pais/1379398080_137939.html

[12] https://www.msf.es/conocenos/proyectos/yemen

[13] https://criterio.hn/?s=Marlin+Oscar+Avila

[14] https://criterio.hn/2019/05/07/honduras-se-compromete-a-recuperar-la-paz-en-venezuela/

[15] https://criterio.hn/2019/05/06/acuerdo-fmi-honduras-esta-listo/?utm_medium=onesignal&utm_source=desktop

[16] https://tiempo.hn/cmh-seis-mil-medicos-sin-trabajo/

[17] https://criterio.hn/2019/04/13/medicos-y-profesores-a-defender-el-derecho-de-sus-agremiados/; http://www.hondurastierralibre.com/2019/04/honduras-medicos-y-profesores-en-las.html

[18] https://tiempo.hn/representantes-asj-reestructurar-salud-educacion/

 

[19] https://tiempo.hn/osorto-tony-hernandez-padrino-alvarez/

[20] http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=543745; https://www.elperiodico.com/es/internacional/20181021/halcones-casa-blanca-trump-7102014

[21] https://en.wikipedia.org/wiki/Iran%E2%80%93Contra_affair

[22] https://www.google.com/search?q=elliott+abrams&rlz=1C1CHZL_esHN721HN721&oq=Elliot+&aqs=chrome.1.69i57j0l5.6682j1j7&sourceid=chrome&ie=UTF-8

[23] https://en.wikipedia.org/wiki/Iran%E2%80%93Contra_affair

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