La democracia comienza con el lenguaje

la culpa

Por: Aníbal Cálix

“En función de los niveles de radiación en su localidad y la remisión de un requerimiento; usted podrá hacerse acreedor de un sistema fotovoltaico de generación eléctrica”

¿Cuántos de ustedes entendieron esa frase? ¿Cuántos de ustedes identificaron la oportunidad?

¿O creen que sería más fácil de entender, si yo les digo?:

 “De acuerdo a que tanto sol le pega al techo de su casa, y si nos envían una solicitud; usted podrá recibir paneles solares para que tenga luz”

¡Definitivamente esta oración es más fácil de entender y por lo tanto, tomar la oportunidad!

Este es un clásico ejemplo de cómo el lenguaje le permitió o le negó, una oportunidad a los ciudadanos. En toda ocasión, el lenguaje incluye o excluye a las personas; y si nos basamos en que el conocimiento es poder, estamos creando elites de poder cuando utilizamos un lenguaje que solo un grupo reducido, podrá entender.

Y no me malinterpreten, las élites de conocimiento “per se” no son malas; las élites de conocimiento han existido desde el comienzo de los tiempos, y lo más probable es que nunca van a desaparecer, ya que están asociadas con los talentos naturales por arriba del promedio que tienen algunas personas.

El problema es cuando estas élites de conocimiento se vuelven antidemocráticas; el problema es cuando utilizan ese conocimiento y poder, para excluir a las personas; evitando el avance de la democracia y por consiguiente el desarrollo.

Peor aún, es cuando las élites antidemocráticas utilizan la estrategia de la confusión y complejidad para de esta manera, evitar que la mayoría de los ciudadanos puedan ser parte de las tomas de decisiones. Cuantas veces ustedes han escuchado a los supuestos “expertos”, principalmente en el ámbito económico y político, expresarse con una “jerga” interminable que crea un cerco imposible de penetrar para el ciudadano común.; el cual, lo más probable es que perderá interés en el tema y por lo tanto no será partícipe de exigencias y menos, de la toma de decisiones. De esta manera las elites antidemocráticas se aseguran que su grupo reducido, sigue teniendo el mando.

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Lo más triste, es que, utilizando los medios de comunicación controlados, hemos creado auras de superioridad en aquellos que utilizan la estrategia de la confusión cada vez que tienen la palabra.

Una de las experiencias más desagradables en mi función como Parlamentario, fue cuando me tocó escuchar esas extensas verborreas de algunos “Ungidos por el Señor”, que sólo denotaban el total desconocimiento de la responsabilidad de un funcionario público. Y porque les digo esto; el ciudadano debe tener claro que los funcionarios son pagados con los tributos que ellos aportan, por esta razón, estos deben en cada intervención pública, transmitir conocimiento a la población expresándose de forma clara y precisa… Imagínese un dueño de una empresa llamando a un gerente para solicitarle una explicación, y este le salga con la clásica jerga interminable; les puedo apostar que a los 30 segundos el dueño lo estará deteniendo y exigiéndole que hable de forma clara y precisa. En concordancia a esto, los ciudadanos deben NO deben tolerar esta conducta en sus representantes.

Y para rematar, en el congreso le llamaban “Maestro”; siendo esto totalmente irónico, ya que la principal función de un maestro es transmitir información y conocimiento; por lo cual, no se les debe llamar “Maestros” y menos “Demócratas”.

Manteniéndonos en aquellos tiempos en el congreso, quiero compartir las premisas de elaboración de documentos escritos, que tratamos de introducir en el reglamento de bancada (y lastimosamente tengo que decir “tratamos” porque al final no se aprobaron por la falta de comprensión, o egoísmo en ciertos casos, de algunos compañeros) y que estaban encaminadas a que los miembros del PAC, tuvieran claro que el objetivo principal de las comunicaciones escritas de un diputado, es transmitir conocimiento.

A continuación, parte de los “Principios de cómo escribir un documento PAC”:

Escribir para los CIUDADANOS (no escribir para abogados o ingenieros).

 ESCRIBIR:

Claro y Comprensible – Si el ciudadano promedio no puede o no quiere leer el documento porque es demasiado complejo, confuso o difícil de leer, se le está cerrando su oportunidad de comprensión y participación.

Tan Corto como Sea Posible (sin dejar de ser un documento completo) – El ciudadano promedio no tiene una gran cantidad de tiempo disponible para leer documentos largos. Cuanto más corto sea el documento, mayor probabilidad de lectura existe.

Enfocado y Preciso – Mantener la escritura enfocada en el tema y escribir de forma precisa. No incluir ninguna información innecesaria o irrelevante.  Ir al grano.

Una Ortografía y Gramática Perfectas y un Estilo de Presentación Agradable – Esto ayuda al ciudadano a sentir que el documento es serio y merece respeto. Sin errores, sin faltas, con estructura bien diseñada, perfecto. Esto también es parte de la marca PAC como institución competente.

Explicar el Razonamiento en que se Basa el Documento – Un verdadero ciudadano no es aquel que se limita a seguir lo que está escrito, sino que es una persona que primero comprende el razonamiento, y luego lo sigue. Los ciudadanos no son clientes que se le dan órdenes, a ellos se les debe dar la explicación para entender por qué el documento que están leyendo, es importante. Se les da el propósito, los conceptos y el contexto para comprender el documento.

Incluir Educación Cívica – Siempre que la naturaleza del documento lo permita, se debe tratar de incluir información que eduque a los ciudadanos sobre aspectos de la democracia, la buena gestión pública, el imperio de la ley y de la ciudadanía – para que de esta manera los documentos de PAC también sean documentos de educación cívica.

ENTENDER que el estilo de escritura está diseñado para construir y difundir la cultura de imperio de la ley.

El imperio de la ley se basa en la comprensión, el respeto y seguimiento de normas y procedimientos escritos que se aplican por igual a todos. Este proceso tiene que iniciar dentro de cada partido político y luego extenderse para influir en el resto de Honduras.

Les compartí parte de ese documento porque es imperativo que los ciudadanos exijan claridad y precisión de sus funcionarios; es imperativo que los ciudadanos rechacen las estrategias de confusión y complejidad; es imperativo que los ciudadanos estén enfocados en entender cómo funciona su gobierno; y, en resumen, es imperativo que los ciudadanos entiendan que:

LA DEMOCRACIA COMIENZA CON EL LENGUAJE.

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