Preocupación sobre dinámica electoral estudiantil

Una visión desde la democracia y los derechos humanos

Por: Ariel E. Díaz

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Ariel E. Díaz, defensor de derechos humanos

Tegucigalpa.- La democracia es una forma de organización social que permite gobernar y ser gobernado bajo parámetros básicos en función de la dignidad humana como fin supremo de la sociedad misma.

El pasado 03 de abril de 2019, la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales (FCJ) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), desarrolló sus históricas elecciones estudiantiles, y primeros comicios bajo el nuevo reglamento electoral estudiantil. Se desarrollaron con baja concurrencia de misiones de observación, es decir, mínimos controles de auditoría social (oficial a nivel universitario y a nivel de sociedad civil). Alrededor de las elecciones, grupos de estudiantes denunciaron injerencia de grupos políticos partidarios, sectores vinculados al actual gobierno y específicamente al programa “becas 20/20”.

A las 20 horas, recibí información sobre confrontación física entre grupos estudiantiles y según la fuente terminaron rompiendo las actas de los resultados, agrediendo a la presidenta de la Junta Electoral y agrediéndose entre sí. La fuente comenta que también hubo amenazas a muerte y fuertes discusiones alrededor de las afiliaciones partidarias.

Ante esta situación, debo expresar mi completa vergüenza, descontento y desconfianza. La UNAH no debe constituirse en un campo de batalla, debe ser el ejemplo democrático que tanto anhela el país.

Me permito recordarles a las autoridades de la UNAH, que, en nombre del Estado, se encuentran obligadas a investigar de forma imparcial y con información veraz los hechos suscitados, debe esclarecerlos y deviene obligada a garantizar que la voluntad popular primará en los procesos democráticos. Además, debe identificar a las personas que entorpecieron el proceso electoral y debe improbar y castigar su conducta, así como la de quienes mediante la violencia y la intimidación arremetieron en contra de algunos miembros de la Junta Electoral y demás estudiantes.

Las elecciones estudiantiles no corresponden únicamente a los y las estudiantes, también son competencia de las autoridades y de la sociedad en general, pues supone un proceso democrático. Este tipo de procesos deben regirse bajo principios mínimos como el de máxima divulgación y escrutinio público, voto igualitario, secreto y universal y normas de transparencia y rendición de cuentas. Puede que no sea el caso de estas elecciones, pues la desconfianza se siente insuperable.

Si la UNAH no actúa diligentemente en estos hechos, estoy seguro de que se convertirán en costumbre y esto se constituye en el ensayo de los hechos de las elecciones generales. Para que los hechos no se repitan sugiero que se suspenda la resolución de declaratoria de resultados de la Junta Electoral, se integre un grupo independiente de investigación, se señale término de resolución de la investigación y se resuelva conforme a las recomendaciones dictadas.

No se trata de favorecer a algunos y desfavorecer a otros, se trata de defender la democracia. No es de mi interés que esta nota trascienda, pero si es de mi absoluto compromiso, documentar la historia y la historia misma se encargada de denunciar.

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