Cinco preguntas y respuestas en torno al tema de la caravana 

Por: Rodolfo Pastor Fasquelle

¿Alguna vez te dije que el Paraíso era aquí?

                                                            A Flor Hurtado

Me escribe una amiga desde el exterior, y casi me exige que le de respuestas cortas para ayudar a explicar a quien le pregunta ¿que pasa aquí? Me siento chusco e impotente. No sé las respuestas cortas, las que me salen largas, me lucen inventadas.

  1. ¿Qué si me preocupa?

Pues si, me preocupa, por la gente que va en primer lugar y los peligros a que se exponen, y sufrimientos. Aunque entiendo que aquí, donde yo peligro poco, porque la ATIC no se atreve y sufro menos, ellos están expuestos a lo que yo no, en la capital mundial del homicidio y el país de mas pobreza del continente. Me preocupo por los niños inocentes y por otra gente sencilla adulta igual de inocente que se va. Y por los que quedamos aquí más solos. (¿Acaso no se fueron mis hijos? Varios empleados se me fueron. Otros piensan irse. Y aun más quisieran y no se atreven. Pueden incluso tener techo y comida y Seguro Social. Pero no tienen fe ni ilusión igual de indispensables.) Que es locura, pero también es una realidad y no le veo el fin. Porque, aunque en el fondo es muy parecido a lo que venia sucediendo desde entonces, con la misma gente, no preví nunca que mutara así. No estaba preparado para entender. Creo que fue el desplome del precio del café que se cae ya de los matochos. ¿Va a llegar a 66?

Un meme circula en la red que dice, El ultimo que se vaya de Honduras por favor que apague la luz y cierre la puerta. ¿JOH?

2. ¿Quién esta detrás?

Obviamente nadie. O todos, ellos mismos. Indirectamente, quien le ha negado toda oportunidad y se ha burlado de la gente. Lo primero que dijeron los medios tarifados fue que los había enganchado el periodista Bartolo Fuentes, que no pudo salir electo precandidato en Yoro, porque se lo tronó otra amiga, pero ¡ha conseguido que veinte mil ciudadanos abandonen todo lo que tienen para irse sin con que, a aventurar en lo desconocido enfrentándose a obstáculos naturales, ejércitos y agresiones de terceros! Aquí han dicho los del gobierno que ¡Mel! (pobre Mel) esta detrás, para desprestigiar al gobierno y otros que fue el gobierno, para dar lastima. En las redes ha circulado la especie de que George Soros ha enviado a su banquero a financiar. Trump ha dicho que los demócratas están detrás y que LIBRE, que ya se sabe que son la misma cosa, aunque los demócratas le dieran el golpe a Mel. Nadie ha dicho –realmente- que Trump esté detrás, aunque cabria considerar el extremo, en vista del beneficio que cree cosechar con la xenofobia mediante la cual pretende conservar los votos del legislativo, apelando al peor instinto del mas débil.  JOH le ha dicho a Pence que detrás esta una organización izquierdista, pagada por Venezuela. Y Pence le ha trasmitido esa respuesta de a centavo al mundo desde la Casa Blanca, en donde Trump, en son de burla, repite que son los demócratas. Una activista muy reconocida de JOH, y que sabe que nada de eso es cierto y no se lo puede explicar, asegura, sin vacilar que ¡es el Anticristo! Pero entonces, como no creo en el anticristo, nadie.

Nota relacionada CARE pide protección y respeto a derechos humanos de migrantes en caravana

3.¿Quién la organiza y quien la financia?

Es que no esta organizada, mas que en la capilaridad y no hay financiamiento. (El reparto de una limosna o dadiva no precisa un financiamiento, que a su vez supone un rédito.) Esa gente se auto convoca, muchos lo han dicho, a través de las redes que replican otros anteriores materiales redes sociales. Dentro de las comunidades y entre aldeas cercanas. Se platican entre ellos en los cultos, en los templos y las truchas, se llaman unos a otros en sus ubicuos celulares. Sobre el camino, una doña se levanta y dice que va a hacer calor y empieza a caminar y los demás la siguen y dejan ahí mochilas y residuos de la noche, en la calle. Otro dice que ya esta muy cansado y los demás se sientan. Cada pan se multiplica cada vez y cada sardina. Aceptan el agua que les regalan las aguadoras de dios, las organizaciones de derechos humanos, y los gobiernos con mala conciencia y en alguna esquina oscura, los chavalos asaltan una pulpería. No porque estén organizados, y golpean a la señora que se resiste, pobre, no porque de ahí salga un financiamiento, ni puedan llevarse mucho

4.¿Qué la mueve a la caravana? ¿Cuál es el motor?

A saber. Es un fenómeno complejo. Viene de la Honduras de allá y la de aquí, aunque eso no lo entienden afuera. La mueve el hambre y el aburrimiento. La impulsa cierta necesidad y mucha insatisfacción y una fantasía incontinente, la idea loca de que la vida loca esta al alcance de la mano, y el pavimento conduce a la tierra de leche y miel en que tendrán todo lo que alguna vez se les antojo y podrán almorzar con churritos. La mueve el cansancio de la gente que trabaja para la comida y otro par de básicas y entonces no va a comer si no puede cosechar café. El fastidio y el rechazo a la continuidad, al encore. A la trampa de seguir para siempre como antes cuando esta visto en la TV que todo se puede. Porque contra el desanimo contagioso profundo, el antídoto es la ilusión, el mito de que se puede llegar a cualquier lado y allá todo estará bien, aunque no llevan coca ni opio, ni nada que vender

5.¿Dónde va? ¿O cree que va La caravana?

Más allá de México. Al Paraíso terrenal, cuya perfección aguanta incluso con Trump. Al lugar de la abundancia y del futuro, en donde se podrá estar a la espera de algo, mas y diferente. Al lugar que no esta en ningún lugar y por tanto no puede perderse ni encontrarse, pero desde donde, los que llegan, mandan ¡el dinero que les sobra! para comprar casas y tierras y carros y maquinas y ganados y muchos cariños de la calidad que fueran. Y ellos saben cual es ese sitio porque, aunque no llevan mapa ni signo profético, visión de una columna de fuego, ni de la serpiente peleando con el águila sobre un nopal, y no sepan en realidad que hay allá, porque no se puede, saben que, si se quedan no hay mañana. Lo importante es que vienen, de las honduras, de las profundidades de la ignominia, incluso la que nos envían de allá. ¿Acaso puede haber algo peor que este engaño perpetuo a que ha quedado reducido el Paraíso que antes fue aquí?

Compartir Artículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *