Lo demuestran con pruebas o fue la ATIC que ejecutó a los dos Estudiantes

Jaime Flores

Por: Jaime Flores

Hasta ahora y con toda certeza se puede afirmar  que fueron miembros de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) los responsables de sacar de sus casas, torturar y asesinar a los dos estudiantes, cuyos cadáveres aparecieron en la emblemática y terrorífica “montañita”.

Y seguiremos pensando así mientras el Fiscal General Oscar Fernando Chinchilla, no demuestre lo contrario y mientras el Estado no aclare con pruebas científicas e irrefutables que no fueron los agentes de la ATIC.

La juventud es la época de la rebeldía en busca de la esperanza, dice la filósofa María Zambrano y estos jóvenes tenían la esperanza que a través de las protestas iban a lograr mejores condiciones en sus escuelas y colegios. Se les respondió: matándolos.

Las pruebas que los señalan son casi irrefutables; así lo revelan las fotografías (videos) tomadas en el momento en que ambos jóvenes eran sacados de la vivienda. ¿Cómo negar que toda la parafernalia que utilizaban esos individuos no es de esa agencia estatal?

Pero lo que más los incrimina son las armas, ya que ese modelo sólo se obtiene entre negociaciones de gobierno. Lo que hace suponer de entrada que fue la  ATIC o que esta agencia los presta o los alquila al crimen organizado, práctica que no es nueva dentro de las fuerzas de seguridad del Estado. ¡Qué lo nieguen los policías de la posta del gran post golpe de Estado!

Otro prueba que los acusa,  se toman su tiempo para sacar a los estudiantes de la vivienda, contrario a los criminales;  llegan, matan y huyen,  y ¿estos jóvenes serían tan importantes para  el crimen organizado y que este realizara un operativo de esas dimensiones? Si el único “delito” fue su participación en las recientes manifestaciones estudiantiles.

Otro factor que señala a la ATIC  es que posterior al asesinato; una matriz comunicacional en los medios tarifados y al servicio de la dictadura exculpa a los agentes: “Falsos Agentes” secuestran y matan a dos estudiantes, rezan los titulares. ¿Hubo una investigación previa para afirmar si fueron o no fueron agentes?

Los cadáveres fueron dejados en la montañita, un lugar terrorífico y a la vez emblemático para las y los hondureños. En la década de los 80 los escuadrones de la muerte, bajo el mando del Ejército, dejaban allí a los asesinados; universitarios y líderes sociales.

¿Será que hemos vuelto al pasado? Será que se han infiltrado los “carniceros” de la década de los 80 a la ATIC”, miles de preguntas sin respuesta, sólo Chinchilla y la institucionalidad del Estado tienen la respuesta.

Si no presentan las pruebas, a otro perro con ese hueso, fue la ATIC,  ejecución extrajudicial que se da dentro de un contexto de ausencia de un estado de derecho y la irresponsabilidad de  una de organización de la supuesta sociedad civil  de prestarse al juego de la reelección de Oscar Chinchilla.

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