La insostenible situación de Maradiaga en Honduras

Por INFOVATICANA | 10 septiembre, 2018

CRITERIO reproduce de manera integra la publicación de Infovaticana, un medio de comunicación de España, con edición en Italia sobre asuntos de la Iglesia Católica y los hechos que se dan desde el Vaticano.

La insostenible situación de Maradiaga en Honduras

Pena y vergüenza para Honduras: Lectura reflexiva sobre un extracto del Testimonio del Arzobispo Carlo Maria Viganò, referente a los actos de corrupción del cardenal Rodríguez Maradiaga

Con dolor y pena he tomado nuevamente la pluma y el papel para expresar de alguna manera, lo lamentable y triste que deben sentir personas como yo que aman y respetan la Iglesia de Jesucristo. A continuación, se presentan los detalles de los puntos que incluye el famoso Testimonio del ex nuncio Apostólico ante el gobierno de los Estados Unidos, durante el periodo del año 2006 al 2011, y cuyo escándalo ocupa la portada de los periódicos más influyentes en el mundo. Puntos que refieren única y específicamente a los actos de corrupción, que, desde la Santa Sede, ha cometido el controvertido y enigmático cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga.

Primer Punto, dice el arzobispo Vigano’:

“En un juego de equipo con el cardenal Rodríguez Maradiaga, se había convertido en el kingmaker [hacedor de reyes] de los nombramientos en la Curia y en los Estados Unidos, y en el consejero más escuchado en el Vaticano para las relaciones con la administración Obama.”

Obviamente el párrafo anterior se refiere al excardenal Theodore Macarrick, acusado de abusos sexuales en diversas Diócesis de los Estados Unidos de Norte América, haciendo equipo con el controvertido cardenal Maradiaga.

El noble pueblo católico de Honduras sufre la vergüenza y no es merecedor de todo lo que le acontece, hemos sido tildados uno de los países más corruptos del mundo, aunque recientemente el cardenal Rodríguez Maradiaga  ha dicho, en una de sus Homilías dominicales cuando visita Honduras, que no es así. Que los hondureños se quiten de la cabeza que Honduras es el país más corrupto del mundo. Lo dice solo y cuando a partir qué a él lo señalan como uno de los cardenales, de la iglesia católica, más corruptos del mundo.

Aún hoy, para los hondureños es un enigma como el Papa Francisco ha escogido al cardenal Rodríguez Maradiaga como su asesor principal. ¿Será porque, es hábil en el uso de la lengua y ha hecho creer al Papa que su pensamiento está alineado con las ideologías de izquierda, para quedar bien?, cuando en realidad es de pensamiento capitalista y elitista. Evidenciado durante la crisis política en Honduras durante el año 2009 cuando confabulado con los grupos de poder económico y político derrocaron al presidente Manuel Zelaya Rosales.

No es de extrañar estas nuevas alianzas clericales que menciona el Arzobispo Vigano’, son acostumbradas estrategias de Maradiaga.

Segundo Punto, dice el arzobispo Vigano’

“Los nombramientos de Blase Cupich en Chicago y de William Tobin en Newark fueron orquestados por McCarrick, Maradiaga y Wuerl, que están unidos por un pacto infame de abusos por parte del primero, y de encubrimiento de los abusos por parte de los otros dos. Sus nombres no figuraban entre los presentados por la Nunciatura para Chicago y Newark.”

Cuando el cardenal Rodríguez Maradiaga fue nombrado príncipe de la Iglesia Católica, por San Juan Pablo II, la sociedad hondureña y en especial los católicos celebraron su nombramiento con bombos y platillos, no solo porque era el primer cardenal en la historia de la Iglesia Católica hondureña, sino porque Honduras figuraba, en el concierto de las naciones del mundo, como un país que también producía noticias buenas y de alabar. Pero en definitiva un sueño que en los años venideros se convertiría en una más de las pesadillas vergonzosas y decepcionantes a los que ha estado acostumbrado, sin merecer, el noble Pueblo de Honduras. Su cardenal se volvió un verdadero fiasco. Solo era otro mal hondureño delinquiendo nacional e internacionalmente, vestido de Purpura, pero salpicado con todo tipo de actos de corrupción, en contubernio con otros asociados. Asociaciones reflejo de las costumbres que ha tenido con los gobiernos de turno de su país, especialmente con el gobierno de facto de los últimos seis meses del año 2009, en una hábil maniobra de participar en los nombramientos de los secretarios de estado, para reclamar su parte del botín, cuya tarea fue coordinada por su protegido y homosexual ex obispo auxiliar de Tegucigalpa Juan José Pineda Fasquelle, que aprovechó obtener también un puesto para su hermano Carlos Pineda Fasquelle que actualmente enfrenta juicio con la justicia de Honduras por su participación directa en  el sonado caso de corrupción  “Pandora”.

Tercer Punto, dice el arzobispo Vigano’:

“En cualquier caso, el Papa tuvo conocimiento de ellos por mí el 23 de junio de 2013 y siguió encubriendo a McCarrick, sin tener en cuenta las sanciones que le había impuesto el Papa Benedicto y haciendo de él su fiel consejero junto con Maradiaga.

Este, Maradiaga, se siente tan seguro de la protección del Papa que puede tachar de “cotilleos” los llamamientos insistentes de decenas de seminaristas suyos, que han tenido la valentía de escribirle una carta después de que uno de ellos intentara suicidarse debido a los abusos homosexuales que se cometen en el seminario.”

Los problemas de homosexualidad en el seminario mayor Nuestra Señora de Suyapa son de larga data, han sido un secreto a gritos, de lo cual se han perdido decenas de creyentes y aspirantes al llamado a trabajar en la viña del Señor. Han sido muchos los testimonios de aspirantes a sacerdotes y sacerdotes consagrados que han preferido dejar los hábitos y no acceder a las “propuestas indecentes” que provienes del arzobispado de Tegucigalpa. El cardenal Maradiaga embriagado de poder se ha vuelto un dictador en su Diócesis, traspasando, en algunos casos, los límites de las demás Diócesis de Honduras que se encuentran gobernadas por clérigos en el ocaso de su vida y que para no verse complicados en sus últimos días, prefieren plegarse a Maradiaga  volviendo la vista y los oídos para otro lado y continuar con el estatus quo dictado por Maradiaga, como dirían algunos, esperando como “perritos” las “migajas” que el señor rico deja caer de su mesa.

Maradiaga y su nivel de prepotencia bajo la “sombría” de Francisco, lo ha llevado a tirar a la calle a todo aquel clérigo o laico, que se le ha opuesto o que le ha hecho una corrección fraterna por sus actos deshonrosos y los de su ex obispo auxiliar Pineda Faquelle. Por lo que el caso del seminario de su Arquidiócesis es otro más de los “abusos de poder” del mismo cardenal Maradiaga.

Cuarto Punto, dice el arzobispo Vigano’

“Los fieles ya se han dado claramente cuenta de cuál es la estrategia de Maradiaga: insultar a las víctimas para salvarse a sí mismo, mentir a ultranza para encubrir la vorágine de abusos de poder, de mala gestión en la administración de los bienes de la Iglesia, de desastres financieros, también de amigos íntimos, como es el caso del embajador de Honduras, Alejandro Valladares, antiguo decano del cuerpo diplomático ante la Santa Sede.”

Hoy se le pregunta al cardenal Maradiaga, sobre sus actos de corrupción en la Universidad Católica de Honduras, donde durante una década drenó (o sigue drenado) cantidades astronómicas de dinero que le facilita su más fiel testaferro Elio David Alvarenga Amador rector de dicha institución de educación. Se le ha preguntado, también a Maradiaga sobre la Señora Martha Alegría Reichmann, viuda de Alejandro Valladares ex embajador hondureño por 22 años y decano del cuerpo diplomático  ante la Santa Sede, quien ha dejado dudas sobre una asociación de Maradiaga con el señor Yusrie Henien propietario de la agencia financiera Leman Wealth Management, que entre muchas estafas incluyeron al fiel amigo y su familia, Alejandro Valladares, quien le sirvió  hasta el último momento de su vida, incluso para ser nombrado cardenal de la Iglesia Católica. Se le ha preguntado por su Seminario Arquidiosesano Nuestra Señora de Suyapa y las denuncias de redes homosexuales que operan al interior del mismo. Se le ha preguntado sobre cuáles fueron las sanciones canónicas que le aplicó a su ex obispo auxiliar Pineda Fasquelle, quien durante años cometió delitos financieros y de abuso sexual, teniendo como centro de operaciones la residencia del mismo Maradiaga llamada “Villa Iris”. Se le ha preguntado por las arbitrariedades con el Padre Bernardo Font Ribot, quienes fuera víctima de sus abusos de poder, en fin se le han preguntado tantas cosas al “eminentísimo” Rodríguez Maradiaga, que mejor ha preferido “MATAR AL MENSAJERO” con insultos y mentiras para callar las voces que lo llaman a la corrección, mensajero personificado en David Romero Ellner periodista hondureño, en Emiliano Fittipaldi periodista italiano, Edward Pentin periodista Inglés en el Vaticano, Martha Alegría Reíchmann viuda de Alejandro Valladeres, Padre Bernardo Font, Padre José de Jesús Mora, Padre Roberto Paiz, Padre Francisco Torres (QDDG), Padre Domingo Salvador (QDDG) y muchos otros más que prefieren se conserven sus nombres en el anonimato por temor a todo tipo de represalias que provengan del arzobispado de Tegucigalpa.

Noticia Relacionada: Sacerdote dice en carta enviada al Papa que el cardenal Rodríguez es cómplice del sistema dictatorial y corrupto de Honduras

Quinto Punto, dice el arzobispo Vigano’:

“En el caso del obispo auxiliar Juan José Pineda, después del artículo aparecido el pasado mes de febrero en el semanal L’Espresso, Maradiaga había declarado al periódico Avvenire: «Fue mi obispo auxiliar Pineda el que pidió la visita, para así “limpiar” su nombre tras las calumnias de que había sido objeto». Ahora, de Pineda se ha publicado sólo que su dimisión ha sido sencillamente aceptada, haciendo desaparecer de este modo en la nada cualquier probable responsabilidad suya y de Maradiaga.

En nombre de la transparencia tan defendida por el Papa, hay que hacer público el informe que el Visitador Apostólico, el obispo argentino Alcides Casaretto, entregó al Papa, y sólo a él, hace más de un año.

Por último, también el reciente nombramiento como Sustituto del Arzobispo Edgar Peña Parra tiene una vinculación con Honduras, es decir, con Maradiaga. Peña Parra, de hecho, prestó servicio de 2003 al 2007 en la Nunciatura en Tegucigalpa como Consejero. Cuando yo era delegado para las Representaciones Pontificias me habían llegado informaciones preocupantes sobre él.

Fueron 50 testigos que declararon ante el arzobispo emérito Alcides Casaretto, denunciando los actos inmorales del cardenal Rodríguez Maradiaga y su ex obispo auxiliar Pineda Fasquelle. Desgraciadamente el Papa Francisco no ha hecho público los resultados del dossier que contiene los detalles de esta visita apostólica y las acciones a tomar. Llamándose, como de costumbre, al silencio y dejar que las especulaciones corran desenfrenadas. Las inquietantes denuncias de la señora Alegría de Valladeres y la carta de los seminaristas Arquidiosesanos de Tegucigalpa, pueden ser parte de las manifestaciones de frustración y ansiedad de los 50 testigos que se cansaron de esperar, durante año y medio, los resultados y las acciones a tomar por el Papa Francisco.

Sexto Punto, dice el arzobispo Vigano’:

En Honduras está a punto de repetirse un escándalo de dimensiones descomunales como el de Chile. El Papa defiende a ultranza a su hombre, el cardenal Rodríguez Maradiaga, como había hecho en Chile con el obispo Juan de la Cruz Barros, que él mismo había nombrado obispo de Osorno, en contra de la opinión de los obispos chilenos. Primero insultó a las víctimas de los abusos; después, cuando se vio obligado debido al clamor de los medios de comunicación y a la revuelta de las víctimas y los fieles chilenos, reconoció su error y pidió perdón, aunque afirmando que había sido mal informado, provocando así una situación desastrosa en la Iglesia del país, pero protegiendo aún a dos cardenales chilenos, Errazuriz y Ezzati.”

 Se ha dicho en párrafo anterior, la lamentable posición Laxa de los obispos de la Conferencia Episcopal Hondureña (CEH), los cuales han dado muestras de encubrimiento de los actos de corrupción, abuso de poder y sexual del cardenal Maradiaga y Pineda Fasquelle. Tal es el caso del presidente de la CEH monseñor Ángel Garachana Pérez, religioso Claretiano al igual que Juan José Pineda Fasquelle, quien conociendo de primera mano muchas irregularidades, se llama al silencio, y más grave aún, emitiendo comunicados oficiales como representante de la CEH, en favor de Maradiaga, dándole su apoyo incondicional, posición que lo pone como el principal encubridor del Cardenal Rodríguez Maradiaga y su séquito. El pueblo fiel de Honduras espera del Papa Francisco una intervención directa en la Iglesia Católica hondureña, al estilo de Chile, que ponga fin a una serie de maniobras hipócritas, amorales y vergonzosas cuyos protagonistas son los actuales jerarcas eclesiales.

Marlon Ávila Amador

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