La voz del sur

Por: Juan Leonardo Alvarenga

Risa causa cuando escuchamos a los politiqueros del sur, cuando hablan del progreso de la zona sur de Honduras. En este espacio que inauguramos hoy con la venia de la dirección de CRITERIO, vamos a hablar del desarrollo de los departamentos de Valle y Choluteca que son los territorios enclavados en el sur de Honduras y que tienen costa con el mar Pacifico.

Valle antes del fenómeno de la migración a Estados Unidos, tenía una economía de subsistencia. Una producción agrícola que no daba más que la seguridad de los granos básicos, y su comercio era tan débil, que solamente había una agencia bancaria operando.

Después del flujo migratorio de los años 90, Valle es uno de los departamentos en donde abundan las casas bonitas de material, el nivel académico de sus habitantes se ha superado y su cabecera, la ciudad de Nacaome, tiene una febril actividad diaria en su comercio. Nacaome cuenta con ocho agencias bancarias, cooperativas de ahorro y según reportes que tenemos recibe mil millones al año de remesas.

Todo el empuje económico de Valle está basado en las remesas que mandan nuestros compatriotas desde Estados Unidos en su mayoría, y en menor cantidad de España. Es una mentira más grande que el cerro El Chahuite de los politiqueros corruptos, cuando dicen que ellos han promovido el progreso de la zona. Aquí si no se recibiera esa inyección de dinero a diario, y más los fines de semana, todavía estaríamos con casitas de bahareque o adobe.

Nacaome, San Lorenzo y casi todos los municipios y comunidades del departamento de Valle lucen hermosas viviendas, el parque vehicular se ha incrementado y hay negocios de todo tipo. El dinero de las remesas en lo único que ha afectado, es al trabajador local, ya que el costo de la vida ha subido por el circulante de dinero y los salarios son bajos que no alcanzan para lo mínimo que necesita una familia.

Si las autoridades municipales tuvieran una visión de enaltecer valores comunitarios, hace tiempo debió erigirse un momento con una estatua a los migrantes, porque a ellos se les debe que la gente que aquí vivimos, hayamos escalado un nivel de vida que nunca imaginamos tener y, que sigue en ascenso como sigue en ascenso la población que migra todos los días, buscando como salir de la pobreza junto a su familia.

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