Las preocupaciones de Santos

Por: Thelma Mejía

Tegucigalpa.- En un debate en Washington, el jefe de la Unidad Fiscal Especial contra la Impunidad de la Corrupción (Ufecic) del Ministerio Público, Luis Santos, expresó sus temores en cuanto a la lucha anticorrupción que se libra en Honduras. Y no es para menos, el principal opositor a la misma ha sido el Congreso Nacional, que a cada caso presentado, reacciona con leyes y reformas legales para proteger a los implicados, en su mayoría políticos.

La Ufecic que trabaja de la mano de la Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH), ha presentado cuatro grandes casos emblemáticos relacionados a la corrupción y la impunidad: Red de Diputados, Pacto de Impunidad/Fe de Erratas, Caja chica de la Dama y Pandora. Todos ellos, según el fiscal Santos evidencian redes de corrupción que han sido descubiertas o se tiene conocimiento, incluso quiénes son los que las dirigen, pero no es fácil llegar hasta ellos.

Uno a uno, Luis Santos desnudó y explicó cada uno de los casos y las reacciones desde el poder: desmontaje y blindaje. La batalla será permanente en los tribunales.

De los cuatro casos presentados por la Ufecic- MACCIH-Ministerio Público, tres han sido conocidos por un juez natural de la corte suprema de justicia. En ellos, una jueza decidió engavetar el caso Red de Diputados tras una reforma legal aprobada en el parlamento. Ese caso conectaba a una presunta red de más de 100 parlamentarios, ex parlamentarios, funcionarios y ex funcionarios públicos por presunto mal manejo de subsidios públicos. Entre los señalados se encuentra el presidente del Poder Legislativo, denunció el entonces vocero de la Misión, el peruano Juan Jiménez Mayor.

El segundo caso vinculado con alteraciones a La Gaceta conocido como Pacto de Impunidad/Fe de Erratas, vinculado al caso Red de Diputados, otro juez natural de la suprema corte de justicia, decidió absolver a un parlamentario de la directiva del congreso y abrir causa a otro. En paralelo, el Congreso Nacional aprobó una reforma a su ley orgánica para evitar la fe de erratas y modificar cualquier decreto o ley antes de ir a La Gaceta. Los legisladores, hallaron así el camino hacia la perfección de sus leyes.

El tercer hecho es el denominado caso Pandora, que salpica a media clase política y ante la amenaza de una expansión de la hiel, la jueza natural optó por recalificar el delito de lavado de activos por el de encubrimiento, aceptando así que hubo un robo de 12 millones de dólares al Estado, pero les dijo: defiéndanse en libertad. Más de una veintena fueron favorecidos con esa resolución.

Una libertad que ahora sus apoderados legales desean sea expedita y han apelado la recalificación del delito de encubrimiento porque resulta que los pandoros “fueron engañados”, no sabían de dónde venía la plata, pero la recibieron sin respingar, y obvio, ante el hecho de haber sido también “estafados”, cabe un sobreseimiento definitivo porque no hay delito, dijo uno de los abogados de los pandoros, como se les conoce popularmente. A esperar que decide el tribunal de apelaciones, integrado también por magistrados de la suprema corte en vista que los implicados en su mayoría son políticos-diputados.

El cuarto caso, la Caja chica de la dama, es conocido por un tribunal anticorrupción creado dentro del nuevo sistema jurídico anticorrupción instalado en Honduras con el apoyo de la MACCIH. Aquí se ha fijado ya juicio oral y público contra la ex primera dama, Rosa Elena Bonilla, exhibida públicamente en los medios, mientras los pandoros eran protegidos por la autoridad por aquello del derecho al “honor y la imagen”.

Cuatro casos que han sacudido las elites políticas hondureñas con respuestas más que evidentes. De ahí que el fiscal Santos exprese temores e identifique al mismo tiempo desafíos. Desafíos que deben ir acompañados, como hasta ahora, del apoyo del Fiscal General, Óscar Chinchilla, pues si algo hizo ver el coordinador de la Ufecic, es que los cuatro casos fueron escogidos por la MACCIH y Chinchilla. Y así lo dice el convenio.

Uno de esos desafíos se llama Ley de Colaboración Eficaz, engavetada en el parlamento hace más de un año. Sin esa ley, dijo Santos, será difícil desarticular las grandes redes de corrupción y sus cabecillas, aunque confesó que al margen de la ley, ya hay gente que se han acercado a la Ufecic para denunciar y colaborar. Hay un deseo en la gente por golpear la impunidad.

Fortalecer la Ufecic es también otro desafío, apenas ocho fiscales están dando la batalla a los corruptos y miren como ha sido la reacción ante los primeros estornudos. Se suma a ello también el tema de la seguridad a los fiscales, porque si bien ellos saben que efectúan un trabajo de alto riesgo, es obligación del Estado garantizarles la vida. Luis Santos es un sobreviviente a los atentados de los corruptos, vive de milagro.

Y fue en Washington, en un evento para analizar los dos años de la MACCIH, donde el coordinador de la Ufecic expresó sus temores y preocupaciones. Su exposición difundida en un video por las redes sociales y luego sacadas en los medios de comunicación, me recordó—por un instante—a la Honduras de los años 80, cuando los asuntos del país se abordaban lejos del terruño, por la incertidumbre, la convivencia de tres ejércitos en esa época, las violaciones humanitarias y la desaparición forzada de personas. Costa Rica y Washington eran los escenarios para hablar de lo que pasaba en el país. Cruzo los dedos porque ese pasado no se replique, con otros actores y otro contexto. Que no sean los santos de los últimos días.

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Un comentario sobre “Las preocupaciones de Santos

  • el agosto 2, 2018 a las 3:09 am
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    Excelente resumen. Gracias x informar.

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