Las manifestaciones: un derecho constitucional

Madres hondureñas

Por: Ondina Maldonado Zavala

“La voz del pueblo, es la voz de Dios”. Alcuino (Monge anglosajón)

“Nadie debe obediencia a un gobierno usurpador ni a quienes asuman funciones o empleos públicos por la fuerza de las armas” Artículo 3. Constitución de la República de Honduras.

A pesar que nuestra Constitución asegura que “el pueblo tiene derecho a la insurrección en defensa del orden constitucional”, las autoridades en el país, las ven como una amenaza, no porque sus demandas no sean correctas y justificadas, sino, porque un pueblo gobernado a través de la mentira, la corrupción y la falta de institucionalidad, utilizará cualquier medio y cualquier espacio para manifestar su disgusto.

¿Qué tan importante es que el pueblo se manifieste? ¿Por qué existe renuencia de muchos ciudadanos para unirse a las luchas amparadas por la misma ley? ¿Cuáles son las razones por las que el pueblo decide participar en una manifestación? ¿Cuál es el trato que los manifestantes reciben de las autoridades? ¿Qué se espera de un pueblo preocupado por su futuro y el de las próximas generaciones?

 A pesar del esfuerzo de muchos compatriotas de volcarse a las calles, expresando el rechazo de las medidas ingratas de aquellos que nos gobiernan, también reciben la crítica, el cuestionamiento y el rechazo de muchos ciudadanos, que piensan que “son revoltosos y holgazanes”, y que “no tienen nada que hacer y solo andan haciendo quedar mal a las autoridades”. Un pueblo organizado siempre logra resultados positivos. Flores, Teòfilo. Mèxico. 2016

La frase “La voz del pueblo, es la voz de Dios” es verdadera “cuando el pueblo está cultivado en los valores de la vida. Si no está cultivado, puede armar mucho jaleo, tumultos, gritos y, entonces, su voz es la expresión de la muchedumbre, “ chusma, y de quienes les halagan en sus manifestaciones”. Catholic.net. 2018

“En los países con instituciones que funcionan bien hay más tendencia a participar a través de foros institucionalizados, mientras que en los países con instituciones menos eficaces se utilizan mecanismos de participación directa tales como las protestas callejeras”. Razones para protestar. Wikipedia.org

Veamos entonces, que cuando la institucionalidad se distorsiona y los resultados esperados de los gobiernos hacia respuestas para las mayorías excluidas y descartadas del desarrollo socioeconómico, “el derecho a la protesta, es legítimo y debe ser protegido por la democracia”. El derecho a la protesta social y el resguardo del orden público. Chile. 2016

Esta acción cívica también “puede estar motivada por la indignación, la disidencia o la resistencia ante políticas públicas o conductas de los poderes públicos que afectan de manera significativa el ejercicio de derechos”. Civilis Derechos Humanos. Derecho a la manifestación pacífica. Enero. 2013

“El derecho a la manifestación pacífica, si bien es un derecho humano contenido en las libertades de reunión y de expresión, merece ser tratado de manera especial debido a que representa un modo de acción cívica para la exigencia y la defensa de derechos, altamente sensible a reacciones de gobierno y a políticas de Estado incompatibles con los derechos humanos”. Mejores prácticas de libertad de reunión pacífica. Informe Anual CIDH. 2005

La manifestación pacífica “es uno de los derechos que más pone en evidencia el grado de respeto y responsabilidad de un Estado con los derechos humanos y la fortaleza de sus instituciones democráticas para evitar y prevenir el uso abusivo o violento del poder público en contra de los ciudadanos”. El Derecho a la Manifestación Pacífica Civilis DDHH, 2014.

Veamos entonces, por qué es tan importante que las manifestaciones sean del pueblo, para el pueblo y por el bien del pueblo. Es decir, que no se inmiscuya ningún partido político, para que “los ciudadanos se manifiesten con libertad, sin querer abanderarlos, así que me queda claro que son manos que mueven las aguas”. María Estela de la Fuente. Diputada del PRD. México. 2016.

Sin embargo, “los gobiernos, para defenderse de las situaciones que motivan las protestas primero las desvalorizan, enseguida las descalifican, luego las silencian y tratan de invisibilizarlas”. El principal discurso que se utiliza para ello es “asimilar la protesta a la violencia, surge así la justificación del recurso de la represión para combatirla, contenerla o suprimirla”. El Derecho a la Protesta Social y el resguardo del Orden Público. Chile. 2016

Nuestras leyes reflejan muchas debilidades en cuanto a la protección de los ciudadanos que pacíficamente se expresan en las calles, siendo considerados actos criminales. Aún y cuando nuestra Carta Magna en el Artículo 3, nos autoriza a que “el pueblo tiene derecho a recurrir a la insurrección en defensa del orden constitucional”, el Congreso de Honduras “aprobó un artículo del nuevo Código Penal que castiga como “terrorismo” hasta con 20 años de cárcel a los promotores de manifestaciones de protesta”. El Espectador. Septiembre.2017

Cuando un derecho se tipifica como crimen, “permite arbitrariamente confundir a los manifestantes pacíficos e incluso a los transeúntes con personas que cometen ilícitos”, bajo esta figura “se detiene masiva e indiscriminadamente a manifestantes y al público bajo la imputación de desórdenes públicos”. Cuando no hay pruebas, “frecuentemente se las constituye cargando a los manifestantes y tomándoles fotos incriminatorias”. El Derecho a la Protesta Social y el resguardo del Orden Público. Chile. 2016

“se debe a la vez preservar el derecho inalienable a la protesta pacífica y a la libre difusión de ideas en Honduras”. OEA. 2017

Las manifestaciones, como tal, representan la voz del pueblo, por lo que, no deben ser salpicadas de izquierda, de derecha u otra ideología. Esto se logrará cuando los matices políticos desaparezcan, de entre quienes patrióticamente y con valentía y civismo, asumen la responsabilidad de exigir que se respete nuestra Constitución. Este panorama, motivará a otros hondureños a participar de éstas actividades que contribuyen a construir nuestra democracia.

Asimismo, cuando dispongamos de una ley moderna que regule el campo de acción de los entes policiales, quienes tienen el deber de proteger tanto a los manifestantes, como a otros actores indirectos involucrados.

“Lo dicho: cuando los de abajo se juntan la tierra tiembla y sobre todo se redobla la esperanza” Resumen Latinoamericano. Argentina. Febrero 2018.

Compartir Artículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *