¿Quién educó a Tomas?

Alianza

La Maccih, la Biblia, Valores y Religión

Por: Rodolfo Pastor Fasquelle

Tengo alguna experiencia. Asistí a una primaria evangélica, la Pablo Menzel. Mis padres nos matricularon ahí siendo católicos. Porque las escuelas publicas en San Pedro Sula ya estaban bajo gran presión demográfica en 1954. Y en el entendido de que no se nos plantearía un problema ni menos un cuestionamiento. En efecto se nos respetaba, nadie trataba de convertirnos en otra cosa y en el fondo estoy convencido de que pudo ser cualquier otro texto, un Ramayana o un Popol Vhu. Pero leíamos en esa escuela textos escogidos de La Biblia, asistidos por profesores entrenados para esa clase de lectura reflectiva, y educación. Lo disfrute y me marcó. Sesenta años después pienso que fue de provecho. Una formación ética y literaria. Como luego, en un colegio católico de una orden dedicada a la educación de los varones, aprendí a estudiar mi Biblia de Jerusalén. Y en la Universidad escogí una clase de historia en La Biblia con la gran Mtra. Eva Uchmany, impecable y apasionada estudiosa de los textos mas antiguos., quien todavía crea que los hebreos habían pasado un tiempo en Egipto, lo que ya no creen los arqueólogos hoy.  

Pero me cuesta mucho entender el proyecto de ley que se ha presentado a la Cámara hace unas horas por un grupo de diputados promoviendo supuestamente, para inculcar valores cristianos, la lectura obligatoria de una biblia (no se dice cual) en las escuelas publicas, cuyos maestros no han sido formados para el estudio y la enseñanza de ese texto.  Y para desbrozar el campo y aclarar el problema, hay que partir de algunas definiciones poco controvertidas. Antropológicas, de los términos.

Biblia

Es una pluralidad de libros, biblión o rollo, en griego. Se trata convencionalmente de una biblioteca, una compilación que reúne los libros que considera canónicos la tradición cristiana, la cual abarca, con algún apócrifo, las escrituras de los antiguos hebreos (sintéticas compilaciones de mitos de creación medí orientales, editadas varios miles de años antes de Cristo) una mitología, una historia, una legislación y una literatura vernácula, lírica, épica y sapiencial, adicionada con, por otro lado, las visiones y los

testimonios de varios de los apóstoles y correspondencia de los primeros fieles compilados durante los primeros tres siglos de esta era. Los estudiosos serios en las mejores universidades cristianas del mundo han rastreado ese corpus a muchos códices originales, autores distintos, tradiciones, escuelas.

Valores

Característicos de las culturas. Los valores son el conjunto de conceptos valorativos, por obvios, sobreentendidos, que muchas veces se desprenden de sus respectivas religiones, y que una comunidad (cualquiera de millones de comunidades humanas que hay y han existido) comparte, de tal forma que ellos al menos norman sus comportamientos dentro y afuera. Los cuales preceptos –lógicamente- se enseñan tanto en el relato, mito de la tribu, como con la predica y la practica cotidiana y sostenida a lo largo del tiempo, congrua con el comportamiento del predicador y los códigos de su auditorio. Pues si no, no funcionan o son contraproducentes. Y pueden ser muy distintos, si son los valores de un imperio cosmopolita, comercial o industrial o los de una aldea agrícola, los valores de antiguas naciones orgullosas o los de una tribu guerrera o los de comunidades nómadas ganaderas.

Religión

Es el conjunto de creencias fundamentales que juntan o relacionan las cosas evidentes, es decir el universo de lo real comprobable (dominio de los sentidos y las ciencias) con las esferas y seres trascendentes que una comunidad especula, imagina y supone que fundamentan su particular relación con lo divino. La cual a su vez condiciona la relación con los demás.

En una comunidad homogénea en la cual hubiera un consenso sobre la relación de la religión compartida con un texto canónico en particular y un acuerdo sobre el valor y la importancia de su lectura por si sola no habría problema para legislar que se leyera una Biblia como arriba referida en las escuelas. Pero no es el caso en Honduras, hay ateos y no son los que andan matando dundos, traficando drogas y corrompiendo instituciones. Hay musulmanes y mezquita, que no han tenido nada que ver con el femicidio ni la perversidad del sistema político. Y hay sobre todo muchas denominaciones de supuestos cristianos, la mayoría de comportamiento dudoso con una relación distinta y en cada caso problemática con biblias que además son diferentes. Traducciones, muchas del inglés de King James, pocas del arameo y hebreo.

Por lo demás La Biblia aludida en el proyecto de decreto contiene fondos perfectamente esotéricos y otros que se corresponden con practicas rituales muy antiguas ya en desuso, recoge diversas alusiones de tolerancia a la prostitución, el adulterio, el etnocidio el sacrificio humano y otras practicas proscritas en la comunidad cristiana actual, tiene contenidos eróticos explícitos como cuando Salomón le canta a su amada, difíciles de entender para un párvulo y asimismo normativas precristianas extremadamente violentas, como la de extirpar a naciones enteras, sin dejar piedra sobre piedra, ni dejar vivos ancianos, mujeres y niños, perros ni animales domésticos. ¿Y contiene miles de segmentos oscuros que son sujetos de debates interminables entre teólogos, y otros que están en duda porque pudieran ser los malditos injertos, adiciones heréticas, dice Salman Rushdie del Coran, versos satánicos? Esos libros han inspirado grandes creaciones de la humanidad y han servido para justificar horrendos crímenes de lesa humanidad.

Por eso no es viable generalizar su lectura Naif. No quiere la lectura de la Biblia la Iglesia Católica, ni tampoco la queremos los liberales. Entonces nuestra ley máxima establece que la escuela pública ha de ser laica. Y cada comunidad religiosa determina como enseñar su fundamento a sus adeptos. Claro que hay una caterva de ignorantes que fingen demencia y pretenden tener las interpretaciones únicas. Pero entonces ¿cual Biblia quieren leer? ¿Para propagar cuales valores? ¿Quienes?

Caben las preguntas cuando viene a proponer esa lectura en las escuelas primarias en un acto de ignorancia, entre muchos parecidos, el Diputado Tomas Zambrano, nacionalista reaccionario. A pesar de estar acusado de una serie de actos deshonestos en El Congreso. Lo que parece un alarde de cinismo. Y el Congreso que esta a punto de decretar la obligación de leerles a los niños la Biblia en las escuelas es el mismo que esta a punto de sucumbir a una conspiración con el Ejecutivo y el Judicial para dar al traste con la MACCIH argumentando que es inconstitucional el Convenio que le da vida y aprobó esa Cámara. A la cual esa Misión había anunciado que investigaba por corrupción a 140 diputados. ¿Quién educó a Tomás?

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