Apuntes sobre la corrupción en nuestra historia

Por: Emilio Fonseca
En el libro PROBIDAD Y ÉTICA EN LAS POLÍTICAS PÚBLICAS: EL CASO DE HONDURAS, de FOPRIDEH, he hallado, además de los datos tradicionales que se han vuelto cada vez más frecuentes entre nosotros, informaciones históricas que nos hablan de las raíces, largas, que la corrupción tiene en nuestro país.
Cristóbal de Pedraza, arribó a Puerto Caballos en 13 de septiembre de 1538, el año de 1545 comenzó sus trabajos en la Provincia de Comayagua (Honduras) con la misión de llevar el cristianismo a los indios, era un sacerdote inclinado a la educación y se le conocía como el «Protector de los Indios», su principal obra será la «Relación de la Provincia de Honduras» en la que realiza una brutal crítica de los conquistadores españoles, defendiendo la labor evangelizadora que llevaban los misioneros frailes desde su obispado.
Fue elevado a Obispo y regento la Diócesis de Trujillo cuando falleció en 1553 la sede episcopal de la ciudad colonial de Trujillo sería traslada a la Villa de Santa María de la Nueva Valladolid de Comayagua por su sucesor. Ya hace 500 años nos decía:
Se puede encontrar en este trabajo que los corruptos y corruptores existen en Honduras desde tiempo de la conquista y que los personeros del Reino «Robaban a su Majestad», tal como lo denunciaban, religiosos como el Obispo Pedraza, cuando se refiere a los negocios que hacen las autoridades, pese a las prohibiciones de la Corona. Otro renglón de corrupción que señaló el Obispo Pedraza es el relacionado al manejo de los indígenas por lo que protesta, tanto por los malos tratos que les dan, como por la manera dudosa en que los reportan. Desde aquellos remotos tiempos se puede apreciar que siempre hubo privilegios para los más ricos, así como rigurosidad en la aplicación de la ley para los menos favorecidos de la fortuna. Pareciera que es un síndrome que a los hondureños nos persigue hasta en los tiempos actuales.
La historia se repite. En aquellos tiempos también se practicaba el «clientelismo y el nepotismo», bastante parecido a lo que sucede actualmente, así se comercializaba con los puestos públicos y, por ello, consiguieron nombramientos para hijos y allegados de los ya nombrados.
En la medida que transcurría el tiempo, más cargos se vendieron y, con ello, los funcionarios honestos -que siempre los ha habido- no podían ascender por méritos ni por años de servicio Real, ni por desempeño eficiente y ético. «El funcionario del siglo XVII forma parte de grupos de hombres ricos que conciben el cargo público como medio de ganancia personal; la mayor parte de ellos son criollos, aunque también peninsulares que no pocas veces chocan por el acaparamiento de prebendas”…
Si se quiere escribir la historia reciente de la deuda externa de Honduras, misma que está ligada desde sus inicios con la corrupción, la encontraremos sin lugar a dudas en el año 1825 con la suscripción de un empréstito con la · casa BARCLAY, HERRING y RICHARDSON, por cinco millones de pesos, de los cuales «apenas trescientos mil ingresaron a las arcas de la República Federal de Centroamérica.» En fin “como bien se indica en el trabajo de referencia » .. .los datos dan pie para estimar que los actos de corrupción surgidos como producto de los empréstitos ferrocarrileros no fueron el principio, como se cree, sino la continuación de todo un proceso de corrupción que se había iniciado años atrás; arrastraba incluso antecedentes desde la época de dominio colonial español».
Muchos de los responsables de los empréstitos ferrocarrileros, así como de otros actos de corrupción, con el tiempo fueron distinguidos como «señores» con méritos para ser condecorados por sus servicios a la patria … Así sigue la historia y se repetirá cada centuria.
Y ahora, Usted también lo sabe.
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