El reglamento ciudades modelo y su simil en la Carta Rolston

Por: Carlos Zelaya Herrera

Aprobado en el mandato legislativo de Juan Hernández en el Congreso Nacional, la ley y el reglamento que da vida a las Zonas Especiales de Desarrollo, (ZEDES’s) y otros del mismo corte, que hoy expone como el cuerno de la abundancia para generar fuentes de empleo en un segundo período de gobierno.

Sin embargo, en esencia las ZEDES’s constituyen una burda expresión de antipatriotismo al vender la patria a pedazos y vulnerar el Estado de Derecho, ya que su aprobación pasó por destituir a cuatro magistrados de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia en diciembre de 2012, opuestos a este marco excepcional.  

Esta ley significa que en las ZEDE’ los dueños erigirán Ciudades Estado independientes a su entorno político y geográfico, regularán la migración, tendrán su propia moneda, sistemas de leyes, seguridad y podrán expropiar tierras a quienes se opongan y estén en la esfera de su competencia.

Las controversias judiciales serán resueltas por el Tribunal de Arbitraje Internacional ubicado en la Isla Mauricio, en el centro del Océano Pacífico, el cual está bajo la esfera judicial británica. O sea que quienes presenten demandas civiles o penales tendrán que viajar hasta ese lugar. 

Las ZEDE tendrán personalidad jurídica propia y su objetivo es desarrollar centros financieros internacionales, Centros logísticos internacionales, ciudades autónomas, cortes comerciales internacionales, distritos especiales de inversión, distritos energéticos renovables, zonas Económicas especiales, Zonas sujetas a sistemas jurídicos especiales. 

También zonas agroindustriales especiales, zonas Turísticas especiales, zonas mineras sociales, zonas forestales sociales o cualquier otro régimen especial no especificado que incluya una combinación de varios de estos regímenes para procurar el desarrollo de las inversiones bajo modelos extranjeros incluyentes.

El régimen fiscal especial de las ZEDE las autoriza a crear su propio presupuesto, derecho a recaudar y administrar sus propios impuestos, a determinar las tasas que cobran por los servicios que prestan, a celebrar todo tipo de convenios o contratos hasta el cumplimiento de sus objetivos en el tiempo, aun cuando fuera a lo largo de varios períodos de gobierno. Deben crear el entorno económico y legal adecuado para situarse como centros de inversión nacional e internacional.

Las ZEDE están sujetas a una jurisdicción especial y contarán con tribunales autónomos e independientes con competencia exclusiva en todas las instancias sobre las materias que no estén sujetas a arbitraje obligatorio. 

Los sistemas jurídicos especiales serán creados por el Poder Judicial por medio del Concejo de la Judicatura a propuesta del Secretario Técnico y operarán bajo la tradición de derecho común o anglosajón.

Otro punto que se destaca en el reglamento de las ZEDE es que establece zonas fiscales y aduaneras extraterritoriales, distintas a las del resto del territorio nacional.

El estatuto de las Ciudades Modelo impacta directamente en la apropiación de zonas geográficas y jurídicas específicas del país y que hoy tienen reconocimiento internacional, como reservas biológicas y patrimoniales de todo el Caribe hondureño, incluidas Ciudad Blanca y Copán Ruinas, al colegirse que se trata de zonas poco habitadas y desarrolladas.

Con ese pretexto áreas insulares, cayos e islotes, lagunas y albuferas de nuestro mar Caribe y Pacífico serán convertidas en Ciudades Modelo, un Leviatán de insospechadas consecuencias para la integridad territorial ya que son proyectos de corte estrictamente neoliberal a ultranza que conllevan fuertes ingredientes de despojo antipatriota y antinacional.

La Carta Rolston

Las compañías bananeras para aumentar las ganancias, utilizaron todos los medios posibles, sobretodo, la explotación de la mano de obra. Hillyer V. Rolston, lugarteniente de Zemurray, que luego se convirtió en uno de los dueños de la United Fruit Company, lo evidenció en una carta que envió a uno de sus abogados

Cortes Development Company

Puerto Cortés, 20 de junio de 1920. 

Sr. Licenciado Luis Melara. 

San Pedro Sula. 

Estimado Luis: 

  1. Te envío un pliego de instrucciones, su portador es San Cariuther. Así mismo recibirás de él una caja. Contiene un valioso obsequio que el viejo manda para que se le entregue a Doña Anita. Prepárate el discurso. Ya se imaginará la Reina Victoria o superior. Es posible deslumbrarla.
  2. Me hace ver en todo esto el método de dureza siempre recomendado por Pemberton y el judío Lazarus. ¿No crees tú lo mismo? Desean conservar su pedestal inamovible, es mi idea.

3.Para que nuestros grandes sacrificios y nuestras cuantiosas inversiones no hayan sido hechas en vano; debemos adquirir y apoderarnos tanto de territorios de la nación como de particulares, y todas las riquezas que nos permita nuestra capacidad adquisitiva y nuestro poder de absorción.

  1. Debemos propender al crecimiento de nuestra Empresa y, obtener todas las posibilidades que nos ofrezcan nuestros campos de explotación, en fin, debemos obtener todas las tierras que a nuestros intereses estratégicos se hagan aparecer como deseables, que garantizan nuestro futuro desenvolvimiento y desarrollo agrícola, incrementando nuestro poder económico.
  2. Debemos obtener contratos implacables, de tal naturaleza que nadie pueda sustentar competencia, ni en el futuro lejano; a fin de que cualquiera otra empresa que se estableciera y pudiera desarrollarse, tenga nuestro control y se adapte a nuestros principios establecidos.
  3. Debemos obtener concesiones, privilegios, franquicias, abrogación de impuestos aduaneros, exonerarnos de toda carga publica, de gravámenes y de todos aquellos impuestos y obligaciones que mermen nuestras utilidades y de nuestros asociados. Debemos erigirnos una situación privilegiada, a fin de imponer nuestra filosofía comercial y nuestra defensa económica.
  4. Es indispensable cultivar la imaginación de estos pueblos avasallados, atraerlos a la idea de nuestro engrandecimiento y de una manera general a políticos y mandones que debemos utilizar. La observación y estudio cuidadoso nos permite asegurar que este pueblo, envilecido por el alcohol, es asimilable para lo que se necesita y destina. Es en nuestro interés preocuparnos porque se doblegue a nuestra voluntad esta clase privilegiada que necesitamos a nuestro exclusivo beneficio; generalmente, estos como aquellos, no tienen convicciones, carácter y mucho menos patriotismo; y solo ansían cargos y dignidades que, una vez en ellos, nosotros se los haremos más apetitosos.
  5. Estos hombres no deben actuar por su propia iniciativa, deben actuar en el sentido de los factores determinantes y a nuestro control inmediato.
  6. Debemos separar a nuestros amigos que han estado a nuestro servicio, que consideramos envilecidos por su lealtad, pues tarde o temprano nos traicionarán. Alejarlos sin que se sientan ofendidos, y tratarlos con alguna deferencia para no servirnos más de ellos. Tenemos necesidad, sí, de su país, de sus recursos naturales, de sus costas y puertos que poco a poco debemos adquirir.
  7. De una manera general todas las palabras y pensamientos deben dar vuelta en torno a estas palabras: poderío, bienestar material, campos de trabajo, disciplina y método. Hay que proceder con sutileza, no exponernos a ninguna idea que nos señale, o justifique nuestra pretensión dominadora. Nada de acción bienhechora ni consideraciones, en resumen, ningún aliento generoso: Si nuestros proyectos terminasen mal, tomaríamos una nueva orientación, nos haríamos más modestos, más sencillos, más simpáticos y quizá buenos.
  8. Debemos producir un desgarramiento en la incipiente economía de este país para aumentar sus dificultades y se faciliten nuestros propósitos. Debemos prolongar su vida trágica, tormentosa y revolucionaria. El viento sólo debe soplar a nuestras velas, y sus aguas humedecer no más que nuestras quillas.
  9. Estamos pues en el punto de partida, tú conoces mejor los hombres que yo. A tu llegada te mostraré una lista de las tierras que debemos obtener, si es posible, de inmediato; debemos parar a Goodel en “Bográn State”, vamos a forjarnos un plan bien estudiado para su desarrollo.

Nos veremos. 

(f) H. V. Rolston

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