La gran Huelga

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Por: Glenn Flores

No hay que olvidar que la Huelga de 1954 fue la victoria más significativa del pueblo hondureño en el siglo XX. Es esencial mantener despierto en el imaginario colectivo de Honduras este acontecimiento, ya que para muchos es importante que los pueblos pierdan su memoria colectiva. Y eso es peligroso para el bienestar de una democracia que tanto necesitamos los hondureños. No se lograron todas las peticiones, pero sí se le arrancaron varias conquistas al sistema productivo. La mujer hondureña jugó un papel protagónico, las etnias se integraron y todo el país se incorporó a esta gesta proletaria.

El papel determinante de la mujer hondureña fue fundamental en la Huelga para que esta tuviera éxito. Y en consecuencia unos meses después, en 1955, estas conquistaron su derecho a la ciudadanía. De la misma manera la organización de la mujer creció en todo lo largo y ancho del país. Su protagonismo le dio empuje  al desempeño de la mujer en varias actividades donde habían sido marginadas. Y por primera vez en el país se empezó a cuestionar, aunque de manera tibia y ligera, la estructura patriarcal que domina nuestra sociedad.

Los garífunas y los creoles  terminaron incorporándose de lleno a la lucha. Las diferencias de pasadas décadas que tanto beneficiaban a las compañías bananeras acabaron de debilitarse al concluir la huelga cediendo paso a un entendimiento de todos los grupos étnicos. En última instancia, confrontando esencialmente iguales, dificultades y pretensiones laborales en su característica de proletarios.

Tegucigalpa jugó un papel muy importante durante el desarrollo de la huelga  ya que ahí se conformaron los comités de apoyo que mandaban víveres e insumos a la Costa Norte. Los estudiantes se organizaron para formar un comité universitario pro ayuda a los trabajadores de la Costa Norte. De igual manera siendo la capital epicentro político del país ahí se divisaban las estrategias por parte del gobierno de turno en contubernio con la embajada americana para dividir y destruir el movimiento huelguístico.

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La conquista más importante fue el reconocimiento legal de los trabajadores a la libre sindicalización, proporcionando así las bases para una nueva legislación laboral que legalizaba los sindicatos, reconoció los derechos más elementales de la clase trabajadora y terminó con la emisión del Código del Trabajo en el año de 1959.

Conquistas, como el derecho a trabajar 8 horas diarias, horas extras, vacaciones, la ley del Seguro Social, el ministerio del trabajo son producto de esta huelga. Prestaciones por despido injustificado, pago de salario igual por igual trabajo también vienen  como resultado de este evento obrero.

Otra gran logro fue que el movimiento obrero sindical sirvió como ejemplo para la organización campesina, el gremio magisterial, y a la organización de los trabajadores en el sector público y finalmente en las anteriores organizaciones se formaron cuadros que llegarían a liderar el movimiento cooperativista del país.

Las empresas bananeras tomaron represalias contra el movimiento obrero, ese mismo año empezaron los despidos masivos, la limitación de las horas extras  y el congelamiento de plazas.

Los trabajadores adquirieron una conciencia de clase cualitativa demostrándolo en la disciplina y organización para mantener un paro de 69 días. Llegaron a tener un juicio del poderío de la unidad en una lucha justa contra un adversario natural.

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Este fue un gran mensaje para los que ostentan los hilos del poder, para saber que las relaciones y la manera en que gobernaban al país tenían que cambiar, tenían que modificar sus formas de dominación y, por lo menos, atender a la clase obrera por medio de la vía legal.

El proletariado hondureño creó una ruptura en la historia del proceso de dominación para empezar un nuevo camino para su clase social. La huelga bananera de 1954 es la fecha más significativa  y el acontecimiento más memorable del siglo XX en Honduras.

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