La pobreza mental de nuestras autoridades

Por: Ismael Zepeda Galo

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Dedicado a los Héroes de Honduras; Felipe Santiago Varela y Josué Vargas, por su ex compañero y amigo; Ismael Zepeda Galo.

Honduras
Ismael Zepeda, analista del Fosdeh y ex miembro de Cuerpo de Bpmberos de Honduras.

Tegucigalpa.-Se le dieron más de L 2,300 millones al Tribunal Supremo Electoral (TSC) para el último proceso electoral, que finalizó con una alta percepción de fraude. Sin embargo, al Benemérito y Heroico Cuerpo de Bomberos se le aprobó un presupuesto para este 2018 de L. 306.3 millones, L. 2.2 millones menos que el 2017 ¡sí! L 2 millones menos con respecto al presupuesto aprobado 2017. Al Congreso Nacional se le aprobaron más de L. 840 millones para mantener 128 parásito, y al Parásito Mayor que se encuentra en la Presidencia de la República se le aprobaron L. 916.0 millones para este 2018, y eso que se “comió” más de L. 1,800 millones en el 2017 para su reelección. 

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¿Acaso nuestras autoridades no observan las necesidades de país? ¿Acaso los diputados que aprueban el Presupuesto General de la República tienen mierda en el cerebro? ¿Acaso el Poder Ejecutivo a través de la Secretaría de Finanzas tiene mierda adentro del cráneo? ¿Dónde están esas autoridades del Cuerpo de Bomberos exigiendo sus derechos? ¿Dónde están los de oposición denunciando esto? ¿Qué hacen los medios para difundir estas desigualdades? ¿Existe un Estado profundo para llevarnos a la ruina? Es tanta la pobreza mental o realmente llevan al país a la más profunda miseria económica, social y política por un interés particular de un grupo. Esto último, no los hace ver como se desangra la nación.

Honduras
Ismael Zepeda Galo en una actividad de la Brigada de Bomberos Forestales de Honduras

¿Quién podrá defendernos? Creo que nadie. Estamos destinados con estas autoridades a ser siempre el país más pobre y desigual de Latinoamérica, después competiremos con los países del continente africano. Al final de una época, volveremos a los “taparrabos”. Las autoridades no pueden “intuir” el valor que un médico, un maestro, un bombero, un policía (honesto y comprometido, claro está), un militar (no para que ande carretas en los supermercados, carteras de las esposas de las autoridades, o para que lave las “prados” que alquilan con el dinero del pueblo) le da a la sociedad.

Discúlpenme con los errores y horrores, o lo visceral con que escribo esto, pero mi mente esté con mis hermanos que perdieron la vida ayer, en el cumplimiento de su deber. Hermanos que a pesar de la calamidad de los turnos (horarios), de los salarios, de los tratos de las autoridades, siempre están atentos a servir a Honduras y al mundo entero. Donde se les mande, y cómo se les mande, y ni por qué se les mande, siempre atenderán el llamado.

Cuando dejemos de exaltar a un presentador de televisión radio o prensa escrita, un futbolista, un modelo, un diputado, un ministro, un analista, un político, un cacique partidario, entre otros, el amanecer de un país, que tanto lo necesita, será realidad.

Amé la profesión que tuve hace un tiempo, como ahora amo lo que hago de economista. Fui bombero, y siempre lo seré. Un saludo hasta el cielo a mis hermanos.

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Un comentario sobre “La pobreza mental de nuestras autoridades

  • el abril 27, 2018 a las 10:28 am
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    ¡MAS DE LO MISMO!
    En las tragedias de marzo del 2006 en el cerro Uyuca, del 9 marzo del 2008 en el cerro Upare y la más reciente en el sector de La Montañita, el patrón de la tragedia es el mismo. Falta de planificación, desconocimiento del área impactada por el fuego y sobre todo carecían de un plan de evacuación. Las victimas anteriores y las recientes no tenían capacidad para enfrentar el siniestro, más que la voluntad de servicio. El Jefe de Bomberos en el 2014 con el accidente de la Mina de El Corpus cometió un exabrupto que hizo quedar en ridículo a JOH, y no pasó nada. El señor continúa en su cargo como si nada. El Cuerpo de Bomberos es un grupo de personas nobles y valientes al servicio del pueblo.

    La actual tragedia desnuda que hubo negligencia de parte de los mandos superiores, y ellos lo saben, tampoco se busca juzgar a los culpables, los muertos ya están sepultados, pero los irresponsables no deben continuar en sus cargos poniendo en riesgo a sus subalternos. Tampoco es viable la majadería del ICF en tratar de investigar quien provocó el incendio. ¿Quiénes son estos para investigar? Este grito es para curarse en salud. Los mediocres del ICF no deberían dejar que el bosque agarre fuego. ¿Qué hacen para evitarlo?

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