Pobladores de Reitoca están a punto de quedarse sin agua por construcción de represa hidroeléctrica

Llevan 55 días de toma pacífica y sin interrupción, pese a vigilancia, ataques y hostigamiento de parte de elementos de la PMOP, Policía Preventiva, Ejército y guardias de seguridad privada que contrata PROGELSA

Por: Redacción CRITERIO

redaccion@criterio.hn

Tegucigalpa.- Ante la amenaza de quedarse sin agua por la construcción de una represa hidroeléctrica, los pobladores del municipio de Reitoca, departamento de Francisco Morazán, denuncian la grave situación de hostigamiento y represión por parte de la Policía Militar, la Policía Nacional y de los guardias de seguridad privada de la empresa  Promotora de Generación de Energía limpia S.A (PROGELSA).

Esta empresa ha desviado el cauce del río, en la zona donde empezaron la construcción de las cortinas de concreto, lo que provocó graves consecuencias de deterioro ambiental como ser: contaminación del agua, disminución del caudal hídrico, muertes de flora y fauna, deforestación e impacto en nuestra salud, laceración en la piel, infecciones y virus, sin atención medica debida.

Denuncian además, que han violentado el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sobre los Pueblos Indígenas y Tribales, que establece una consulta Libre, Previa e Informada con la comunidad, en este caso no se nos consultó pese a que somos de la etnia indígena Lenca.

Comunicado

Nosotros, habitantes de la comunidad indígena Lenca de Reitoca al sur de Francisco Morazán, estamos denunciando ante la comunidad nacional e internacional la grave situación que enfrentamos por defender los recursos y bienes de la naturaleza desde hace dos años, y de la que hemos hecho del conocimiento de la Fiscalía de las Etnias del Ministerio Público (MP),  Misión de Apoyo Contra la Impunidad y Corrupción- Honduras (MACCIH), Comisionado Nacional de Derechos Humanos (CONADEH), Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), Secretaría de Energía, Recursos Naturales, Ambiente y Minas (Mi Ambiente), Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA), entre otras.

Cien familias de los municipios de Reitoca, Alubarén, La Venta en Francisco Morazán; San José y Pespire del departamento de Choluteca, nos organizamos desde el año 2015 ante las pretensiones de la empresa la Promotora de Generación de Energía limpia S.A (PROGELSA) de construir una represa hidroeléctrica, explotando el agua del Río Grande que pasa por Reitoca, y del cual nos abastecemos del vital líquido.

Con la construcción de la represa, sólo en esa zona se afectará directamente comunidades de los municipios de Reitoca, La Venta y en Choluteca al municipio de Pespire, entre los más cercanos.

Ante la preocupación, iniciamos acciones de control territorial en la zona de construcción, desde el 14 de enero del 2018, y permanecemos un promedio de cien personas a diario para evitar que continúe la construcción de la represa, y que los interesados en ese denominado proyecto de desarrollo retornen, ya que han violentado el Convenio 169  de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sobre los Pueblos Indígenas y Tribales, que establece una consulta Libre, Previa e Informada con la comunidad, en este caso no se nos consultó pese a que somos de la etnia indígena Lenca.

Ante la acción de defensoría de nuestro territorio ancestral, el 30 de enero pasado, fuimos reprimidos por elementos de la Policía Militar del Orden Público (PMOP), hiriendo con arma de fuego a Miriam Geraldina Osorto y Andrés Gutiérrez, quienes aún no se recuperan totalmente.

Llevamos 55 días de toma pacífica y sin interrupción, pese a vigilancia, ataques y hostigamiento de parte de elementos de la PMOP, Policía Preventiva, Ejército y guardias de seguridad privada que contrata PROGELSA, compañía con capital italiano, que hizo contrato con la empresa constructora Servicios de Mantenimiento y Construcción S.A. de C.V (SERMACO). 

Leer más Militares hieren a dos pobladores de Reitoca por defender el agua

Esta empresa ha desviado el cauce del río, en la zona donde empezaron la construcción de las cortinas de concreto, lo que provocó graves consecuencias de deterioro ambiental como ser: contaminación del agua, disminución del caudal hídrico, muertes de flora y fauna, deforestación e impacto en nuestra salud, laceración en la piel, infecciones y virus, sin atención medica debida.

Pobladores de la comunidad indígena lenca de Reitoca, Francisco Morazán, 09 de marzo del 2018.

Compartir Artículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *