2017: el autoritarismo frente a la rebelión ciudadana

Por: Edgar Soriano Ortiz  

El año 2017 inició con un panorama de manipulación e imposición política con el camino del gobernante Juan Orlando Hernández como candidato en su proyecto continuista garantizado institucionalmente por sus afines en una clara violación a la constitución vigente en Honduras. La propaganda desmedida y el clientelismo mediático sumado a una agresiva política para desprestigiar a la oposición y mantener atendida con “bolsas solidarias” y raquíticas sumas de dinero a la población marginada se posesionó como recurso vital para darle continuidad al régimen del derechista partido Nacional. A continuación algunos puntos a considerar.

La protesta estudiantil y la maqueta  

En los últimos años se han experimentado  varios focos de protesta estudiantil y en la UNAH desde 2016 se profundizaron las contradicciones entre las asociaciones de estudiantes frente a la estructura de poder  encabezada por Julieta Castellanos. Las autoridades de la UNAH bajo la bandera de la “IV reforma” que en todo el proceso, coinciden la mayoría de analistas,  ha carecido de diálogo y consenso provocando una ola de protestas que paralizó la universidad por 3 meses y que el Estado junto a las autoridades comenzaron una serie de acciones de represión y criminalización. Finalmente Julieta Castellanos  desistió en prolongar nuevamente su puesto de rectora mientras en el Congreso Nacional se derogó el decreto que imposibilitaba una verdadera representación estudiantil en el consejo universitario. Las heridas están abiertas y para 2018 se espera la continuidad de las contradicciones mientras no haya un verdadero dialogo capaz de respetar las mínimas garantías democráticas en la principal casa de estudios de la nación. La pequeña maqueta de la universidad para  Honduras nos avisaba la tormenta que se avecina como parte del viejo autoritarismo imperante en la institucionalidad pero a la vez de la rebeldía acumulada.

El TSE y la fraudulencia:

El llamado a elecciones en un ambiente de cuestionamientos no escuchados por el régimen gobernante, negándose a aceptar reformas electorales más que la famosa “raya continua” para favorecer el ventajismo de su partido. Con un ambiente de fraude y con el despliegue millonario del régimen para mantener una costosa propaganda de miedo y la manipulación material de poblaciones marginada para someterlos a la votación a favor de JOH, además del control de 6 partidos pequeños que le propiciaron más 200 mil credenciales de mesa para garantizar manipulación en los centros electorales con sobornos para votos en “cascada” y una serie de anomalías que en Honduras todo mundo sabe. 

El 26 el primer síntoma de anomalías  fue no dar prórroga para que votaran muchas personas, posteriormente en horas de la noche el TSE dilataba con nerviosismo para no dar la tendencia con casi el 60 % de las actas escrutadas, pero ante las presiones de la OEA a la 1:45 a.m. del lunes 27 el resultado fue presentado con una ventaja de 117 mil votos a favor del candidato de la Alianza de Oposición contra la Dictadura Salvador Nasrralla, los cálculos les fallaron ante la masiva votación en contra de la reelección. Lo que se vino a continuación fue un proceso lleno de anomalías con un TSE absolutamente al servicio de JOH  y que cambiaron la tendencia la que según los expertos era improbable. Sin duda este proceso al igual que el de 2013 estaba viciado con la complicidad de muchos actores con el afán de imposibilitar cambios en la política nacional.

La rebelión ciudadana y la represión:

Con una mayoritaria línea mediática al servicio de una institucionalidad corroída y  sumados los calificativos agresivos contra la oposición con el objetivo de legitimar lo que a todas luces es un gran fraude electoral en un claro irrespeto a la voluntad de la mayoría del electorado. Ante la ausencia de transparencia en el TSE y en un claro proceso para beneficiar el continuismos de JOH la población se lanzó a las protestas enfrentándose en las calles a los aparatos armados del Estado, con tomas de carreteras y acciones de lucha en todo el territorio. Ante la rebelión de la ciudadanía con conciencia sobre la fraudulencia el régimen suspendió por 10 días las garantías constitucionales iniciando una cacería de líderes y una represión militar que alertó a organizaciones internacionales de DDHH como Amnistía Internacional. Más de 30 personas han sido asesinadas, centenares de personas golpeadas, cientos de encarcelados son la huella de un conservadurismo montano y fundamentalista que argumenta el crimen en nombre de la “paz”. Las estrategias de contrainsurgencia está en marcha, amenaza con llevarnos lamentablemente a un tradicional fascismo periférico que constará dolor y enojo, esta colectividad no será detenida tan fácilmente por la brutal represión.

Un Estado desgastado y violento  frente a la legitimidad:

Con una elite empresarial coludida por sus privados intereses y con una superestructura fundamentalista, miedosa a mínimos cambios mantiene su plataforma mediática a través de periodistas tarifados, intelectuales de “derecha” a acostumbrados a culpar por todo a la izquierda. Es una especie de lógica donde el violador es la víctima, esta perversa argumentación que tiene orígenes históricos alimentados por la teatralidad mediática y una institucionalidad dada al engaño y los silencios.  Las lecciones de este proceso electoral lleno de ilegalidad y engaño es la reafirmación de una vetusta institucionalidad excluyente y controlada por reducidos grupos para beneficios corporativos que han llevado al 70% de la  población al empobrecimiento. Para lograr una mínima legitimidad en el imaginario de la mayoría ciudadana se necesita reformas y el combate a la impunidad, que solo pasaría con la salida de la presidencial de JOH y sus respectivos enjuiciamientos para dar lecciones a las elites políticas que no se puede saquear y asesinar sin recibir un merecido castigo. 

Finalmente, se termina el 2017 con ansiedad y un amplio sector poblacional que repudia a un régimen que en 8 años ha lesionados derechos y posibilidades de democratización institucional. Lo positivo en la actual trágica incertidumbre es la rebeldía ciudadana con un marcado empoderamiento territorial – con una juventud que poco a poco deja atrás la aceptación de conductas represivas de pasados siglos- que supera cualquier estratagema pensada por las dirigencias políticas y sociales. Será esta población en rebeldía la que trace el camino, o se somete a una dictadura cerril o asume el reto de derrocar la maldad instalada en toda su plenitud de soberbia fundamentalista…

Tegucigalpa, 30 de diciembre de 2017.

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Un comentario sobre “2017: el autoritarismo frente a la rebelión ciudadana

  • el diciembre 31, 2017 a las 8:47 pm
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    HONDURAS: RECHAZO AL JOH IMPUESTO POR TRUMP Y LA DEA

    Ante el mundo, los hondureños rechazamos a la pandilla corrupta, entreguista, narco-asesina y violadora de los DDHH del gángster JOH aunque quien lo quiere imponer sea su propia majestad imperial Trump y su transnacional de la droga DEA. Despues no reclamen en EU cuando vean oleadas de niños, jovenes y campesinos huyendo de la persecución de su mandadero catracho; lo mismo ocurrio en ….

    ..1980 cuando nos impusieron a los Contras dizque para liberarnos de los Sandinistas, que hoy gobiernan en paz mientras a Honduras le toca sufrir con la escoria que nos dejo esa sucia guerra contra Nicaragua. PROHIBIDO OLVIDAR ** SI NUESTRO OLOR LES APESTA NO NOS OBLIGUEN A EMIGRAR.A EU . …. vox populi

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