Fundaciòn Böll y Ciprodeh lanzan libro “Re-conceptualización de la violencia en el Triángulo Norte”

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.- La Fundación Heinrich Böll y el Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos (CIPRODEH), presentaron este miércoles el libro “Re-conceptualización de la violencia en el Triángulo Norte”: Abordaje de la seguridad en los países del norte de Centroamérica desde una visión democrática.

Asistentes a la presentacion del libro
               Asistentes a la presentación del libro

El lanzamiento se hace en el marco de la reunión de la Red de Organizaciones de la Sociedad Civil del Triangulo Norte de centroamérica.

 El promedio de las tasas de homicidio en el Triángulo Norte osciló entre 42 y 67 durante los últimos 15 años. Es una situación de epidémia y sobre todo una tragedia humana. Las policías de esta sub-región, han pasado por diferentes procesos de formación, reestructuración y depuración; sin embargo, la confianza en ellas ha bajado y es difícil negar que ha habido penetración del crimen organizado, destaca el libro en uno de sus estudios.

Además, las doctrinas de seguri­dad nacional y la intervención militar en asuntos de seguridad interna continúan definiendo las concepciones políticas y prácticas de la seguridad pública. Paralelamente, la seguridad privada se volvió un fenómeno ge­neralizado y el número de agentes privados supera numéricamente a los efectivos policiales en los 3 países.

Esta obra contempla un apartado sobre la migración interna forzada debido a la violencia y el control que la delincuencia ejerce en la mayoría de barrios populosos, es un problema que está creciendo y tiene un impacto muy fuerte en la vida cotidiana. Las comunidades y los barrios sufren una desestructuración social ascendente, debido a la violencia, imposibili­tando la cohesión vecinal, muy necesaria para la seguridad humana y social.

Si la problemática de la violencia se ha ensanchado y las políticas de seguridad aparentemente han fallado, pues, es sensato re-pensar y re-conceptualizar esas complejidades. Con la intencionalidad metodológica de facilitar el debate y el diálogo, se compartirán reflexiones comunes.

El libro destaca que el  acercamiento a la problemática de violencia en el Triángulo Norte de Centroamérica es complejo y que  la magnitud y la heterogeneidad de lo concreto aún no están escritas en libros, pues, el resultado del llamado la­boratorio de pacificación liberal está exhibiendo resultados convulsos e inesperados.

La cotidianidad violenta es abrumadora, mientras los datos estadísticos de la violencia aún no adquieren contenido. Lo indetermina­do y gris predomina, mientras otros fenómenos ni siquiera son registrados y reconocidos.

La (re)contextualización de las dinámicas de violencia constituye ciertamente una contraposición a la con­ceptualización neoliberal. Ni las pandillas, ni las políticas de seguridad, ni los poderes de facto lograrían adquirir contenido sin un análisis de los condicionantes contextuales de la guerra, la desigualdad y la transi­ción. Pero, sin duda, la heterogeneidad del fenómeno de la violencia requiere de profundización en el debate, en especial, desde los enfoques de violencia patriarcal y racial.

Y la (re)contextualización plantea también desafíos propios. Primero, ¿cómo se vincula el entorno con las dinámicas concretas de violencia? – De manera directa e indirecta, los entornos y los actores sociales se han moldeado mutuamente, pero esa realidad transformada no necesariamente tendría que traducirse en estí­mulos para una escalada de violencia.

En los ensayos del libro, se encuentra una analogía sugerente para el debate: partiendo de la coincidencia que la realidad del norte centroamericano se caracteriza por ser desigual y asi­métrica, se abre la posibilidad de analizar el fenómeno de la violencia desde “arriba” (pe. élites y poderes de facto) o desde “abajo” (pe. las pandillas). En los ciclos de (re)producción de la violencia se argumentan fac­tores interdependientes, que en el caso de los poderes de facto son el enriquecimiento indebido y la defensa del orden; y en el caso de las pandillas son la economía ilícita (en la marginalidad) y la protección del grupo y del territorio. En otras palabras, la analogía analítica se encuentra en la interdependencia de factores eco­nómicos y simbólicos en los ciclos de (re)producción de la violencia.

Y segundo, ¿cómo interpretar al Estado en estas realidades complejas? – Los Estados resultantes de la tran­sición son adjetivados con frecuencia, como capturados, paralelos, narcos, cooptados, fallidos, débiles y re­configurados, entre otros. Estos calificativos argumentan de manera implícita que un Estado ideal se ha convertido en algo real deformado. Cierto, el Estado ideal es una abstracción teórica y siempre intermediará una amplia discusión sobre cómo debería ser ese ideal. Lo cuestionable es que quizá nunca ha existido un Es­tado en los países del Triángulo Norte que se acerque en lo real a un modelo ideal inspirado en la democracia, la justicia y la inclusión humana. El punto de partida cambia, y el debate sobre el Estado no se concentra en las consecuencias (in)visibles, sino en las realidades subyacentes perpetuadas que moldearon ese resultado distorsionado.

Todas estas condiciones hacen validar una reflexión con el mejor conocimiento posible, sobre lo que ha pasa­do y cómo podemos interpretar lo que sucede en la región, y especialmente cómo podemos aportar a solucio­nes en el corto plazo, pero sostenibles como soluciones integrales.

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