Los tres ejes de las universidades

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.- Los jóvenes universitarios del Movimiento Estudiantil Universitario (MEU), en su blog UNAH Estudiantes ha publicado un editorial al que han denominado “Los tres ejes de las universidades” y criterio.hn lo reproduce para dar a conocer el posicionamiento de los estudiantes de la UNAH que están en pie de lucha por mejorar la calidad educativa de la máxima casa de estudios de Honduras.

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Para poder tener una universidad que responda a las necesidades de país y de ese modo transformar la realidad saliendo así del subdesarrollo y la dependencia, se requiere que la educación universitaria sea de calidad es decir que permite tener enfoques pedagógicos, didácticos y andragógicos que dinamicen: la apropiación de los diferentes contenidos socioculturales y económicos de las sociedades y comunidades; la profundización de estos contenidos para empezar el proceso de sistematización; y por último la transformación de estos contenidos.

Y para que garantizar la educación de calidad es necesario una participación democrática de los sectores educacionales, así como lo dicta los principios establecidos en la conferencia mundial de educación superior de la UNESCO de 2009 celebrada en parís. Es decir que la participación estudiantil es un garante de la calidad educativa para la transformación del país.

En tal sentido se observa un retroceso a los procesos académicos ya que no se garantiza la educación de calidad por medio de la participación estudiantil, siendo esta la crisis de: ¿Qué es universidad? ¿Para qué la universidad? ¿Cuál es la universidad que necesitamos para transformar nuestra realidad? ¿Y cómo construimos esa universidad que deseamos?, en otras palabras tenemos una crisis del ser y debe ser de la universidad en sus cimientos epistemológicos, ontológicos, teleológicos y metodológicos.

Esta falta de sustento para tener una universidad de acuerdo a nuestra realidad y como transformarla se refleja directamente en los tres ejes de docencia, investigación y vinculación, agravándose y profundizando la crisis universitaria en un proceso de contrarreforma universitaria que viene desde el 2009 que fue la última reconfiguración de las fuerzas sociales y productivas, y por lo tanto las élites y oligarquías del país, donde tiene cabida el nuevo régimen julietista.

La docencia

En este eje es donde se vislumbra a simple vista la crisis universitaria, ya que en el mismo es el que existe más desarrollo en la universidad debido a la paupérrima investigación y vinculación universidad sociedad. En tal sentido la docencia como proceso que provee el pensamiento crítico, reflexivo y transformador se ve en crisis ya que no existe pedagogía y didácticas en las metodologías de enseñanza y aprendizaje.

Existe un umbral abismal entre la enseñabilidad del docente y la aprendabilidad del estudiante, queriendo ser el estudiante el foco central del proceso de enseñanza y aprendizaje. En ese sentido no se comprende las dimensiones de observar, interpretar, sistematizar y generalizar ya que no hay una dinámica entre la epistemología y la metodología de los 4 tipos de aprendizajes: Aprender a aprender o conocer, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a convivir.

De esta crisis que surge de la falta de sustento para crear una dinámica entre lo epistemológico y metodológico de los 4 tipos de aprendizajes, que se refleja en cascada en: las dimensiones de observar, interpretar, sistematizar y generalizar; proceso de enseñanza y aprendizaje; y por último en las macro categorías de pedagogía y didáctica, quedando de esta manera una crisis epistemológica y metodológica de la docencia porque no se sustenta en el ser y el debe ser de la universidad.

Las categorías de la crisis de docencia:

Pedagogía y didáctica: No existen procesos de iniciación y perfeccionamiento continuos de una nueva carrera docente.

No existe distinciones entre enseñabilidad y aprendabilidad: lo que origina una crisis de cómo centrar el proceso de enseñanza y aprendizaje en el estudiante.
Dinamización de aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a convivir. Que es la falta de sustento: ontológico, porque no se comprende el ser como tal y por lo tanto como en la mente del estudiante se desarrollan un magma de subjetividades entre las instituidas y las instituyentes nuevas; gnoseológico y epistemológico, porque no se conoce como es la concepción y generación del conocimiento científico, y por lo tanto no se sabe cómo enseñar en base a como aprende el estudiante; y por teleológico, no se sabe cómo desde la educación se va a transformar el país.

Investigación

Dentro de un marco global de educación las universidades en el mundo se centra en su mayoría en el eje de investigación científica para la creación e innovación de las ciencias, tecnologías y aplicaciones tanto en el descubrimiento de nuevas propiedades, el uso de viejas y nuevas, así como darles un uso para la transformación y resolución de problemas teniendo en cuenta que debe beneficiar la humanidad, de esa manera crear más confort y calidad humana. En tal sentido, la UNAH como máxima casa de estudios se encuentra sumida en una crisis estructural de la investigación científica porque no contempla la realidad local, comunal, regional y nacional para poder estructurar estrategias y planes de investigación científica para la transformación de la sociedad desde la visión y misión de la sociedad. Y es aquí precisamente donde volvemos a recaer sobre la crisis de que la universidad no tiene un Debe Ser y Un Ser que sea de acuerdo a la realidad de país.

Los institutos y unidades de investigación que existen en las distintas facultades y centros regionales no tienen lineamientos estratégicos para su implementación hacia construir una cultura de la investigación científica ni una aplicación de la misma para el desarrollo científico y tecnológico para crear nuestros propios productos o insumos tecnológicos y entrar dentro del nuevo cambio paradigmático científico que se está gestando a nivel mundial. No es posible que no existan prioridades y líneas de investigación científica de acuerdos a las disciplinas y áreas de las ciencias puras, ciencias sociales, ciencias médicas, ciencias jurídicas, etc. Ciencias que gestan y coadyuvan para la construcción del pensamiento crítico, reflexivo y transformador, y así poder crear nuestra soberanía científica y tecnológica desde Honduras convirtiendo a la UNAH en un centro de postulados para la transformación del país y el mundo.

Y la crisis más aguda se encuentra en los centros universitarios regionales y centros regionales ya que ninguno de ellos hay facultades académicas, en tal sentido no existen espacios académicos para la creación, desarrollo y seguimiento de estrategias de investigación científica. Es por ello que la investigación científica en su gran mayoría está centralizada en Ciudad Universitaria, debido a que existen facultades y a ellas se les asigna un presupuesto (no suficiente) que pueden desarrollar las pocas investigaciones que hacen.

Las categorías de la crisis de investigación

Un plan nacional con lineamientos estratégicos y prioridades que no responde a las necesidades, aspiraciones, anhelos y potencialidades de las localidades, comunidades y regiones del país para poder crear soberanía e independencia científica y tecnológica desde las disciplinas y áreas académicas.
Falta de presupuesto e infraestructura de investigación científica lo que imposibilita la creación de una cultura de investigación científica que propicie el desarrollo de la innovación y creatividad para la resolución de problemas de país, así como el descubrimiento de nuevas propiedades y/o teorías y usos de las ciencias y las tecnologías.
Centralización de la investigación científica en Ciudad Universitaria dejando de lado los centros universitarios regionales y centros regionales, ya que estos propiamente no cuentan con las facultades, por ende de espacios académicos para el desarrollo de ciencia y tecnología, y que por lo tanto sea pertinente y relevante a sus realidades.
Vinculación

En Latinoamérica es muy común ver la influencia de las universidades en la sociedad, debido a que Latinoamérica se ha caracterizado porque ha imperado sobre ella un modelo neoliberal y neocolonial que permite que empresas trasnacionales compren y usen los recursos naturales, y así también que el capital acumulado sea extraído para la creación del capital financiero en un mundo globalizado. En tal sentido, de dependencia y subdesarrollo de Latinoamérica ha habido y hay movimientos sociales que buscan el desarrollo de las sociedades y se han dado cuenta, que precisamente, un factor sumamente importante dentro de los aparatos estatales de hegemonía y mantenimiento del Status Quo son las Universidades como instancias que permiten la creación del pensamiento crítico y la elaboración y profundización de las ciencias y tecnologías.

En tal sentido, estos movimientos sociales han visualizado la necesidad que las universidades latinoamericanas tengan una gran incidencia en los procesos sociales para la transformación y salir de la pobreza, desnutrición, violencia, corrupción, el subdesarrollo y la dependencia, es la creación y ejecución de una vinculación universidad sociedad que propicie y coadyuve el proyecto de emancipación de las comunidades y sociedades de la Latinoamérica.

Es por ello que la UNAH ha fallado y entrado en el algo más allá de una crisis de falta de vinculación, sino que un caos y decaimiento de la posibilidad de brindar apoyo para los sectores vulnerables y vulnerados por la violencia estructural del modelo neoliberal, neo extractivista y neocolonial. Por lo tanto se necesita que la vinculación, como eje esencial para el desarrollo del país, deba crearse bajo los sustentos populares, multiculturales y liberadores de las comunidades y culturas de Honduras.

Las categorías de la crisis de vinculación

Una universidad que no hace frente al modelo neoliberal, neo-extractivista y neocolonial sólo propicia y legitima la violencia estructural.

Una universidad cuya visión es mantener la hegemonía y status quo de las élites económicas y oligárquicas violenta directamente a las poblaciones vulneradas y vulnerables socioeconómicamente y culturalmente.

Y una universidad sin el sustento popular y multicultural desde las comunidades, localidades y regiones hacia la creación de un nuevo currículo universitario, simple y sencillamente no se conocen las realidades, necesidades, aspiraciones, anhelos y potencialidades para resolver las problemáticas y desarrollar esas zonas vulnerables y vulneradas.

Para garantizar la calidad educativa así como la pertinencia de la universidad debemos tener una participación estudiantil activa y deliberativa dentro de la comunidad universitaria a través de las asociaciones de carrera, de facultad, la FEUH y los órganos de cogobierno: Comité Técnico de Carrera, Junta Directiva de Facultad y el Consejo Universitario. Sólo el ejercicio de la ciudadanía universitaria en la construcción de comunidad universitaria nos permitirá construir la nueva universidad. Es por ello que demandamos a los 4 vientos DEMOCRATIZAR LA UNAH.

¡DEMOCRATIZAR PARA CONSTRUIR!

 

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