“Los periodistas debemos probar a la sociedad que somos importantes”

Por: Redacción CRITERIO

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Jon Lee Anderson (California, 1957) se entusiasma y sonríe cuando habla de Cuba. La isla, dice, está saliendo del castrismo, y está en una fase post fidelista. Pero cuando se ocupa del Estado Islámico, su voz cambia. La muerte, la guerra y la pérdida lo abruman: “Yo quisiera reportear otra cosa. El mundo es grande”. 

Jon Lee Anderson
Jon Lee Anderson

El periodista dice que no quiere pasar la vida entre muerte y sangre: “Pero por un lado me siento condenado a seguir haciéndolo”.

“Me siento feliz cuando estoy en América Latina, sobre todo en Cuba. Hay problemas, pero la gente no se está matando. Hay un proceso histórico que yo acompaño, que es positivo. Este mundo no es fácil y hay cosas muy feas por venir. Estoy un poco esquizofrénico”, le confiesa a los periodistas en una conversación durante el “Hay Festival Arequipa”, en Perú. Este año he hecho un perfil del presidente de Haití, ese país miserable y pobre que pocos miran

Los sucesos en París, como otros eventos trágicos, y las reacciones en Internet, no lo entusiasman en absoluto. Y es severo: “Las protestas virtuales no sirven para nada. Nos confortan por que ya hicimos clic, pero no cambian el mundo”.

PERIODISMO INDEPENDIENTE… ¿QUIÉN PODRÁ AYUDARNOS?

Para financiar el periodismo de calidad, hoy no vemos una solución global. Jon Lee Anderson sostiene que la tendencia es que la filantropía está financiando con el periodismo:  “Hombres con mucha fortuna van comprando los medios como un hobby. Jeff Bezos compró El Washington Post, y hasta ahora no veo los resultados. Vemos también como Carlos Slim compró The New York Times, y así tenemos varios casos, pero no sé si lo critican”.

¿Por qué lo hacen? Dice el reportero de The New Yorker que estos personajes buscan dejar un legado. “Tienen tanta fortuna, y más poder que muchos gobernantes. Pero no vemos filántropos chinos todavía, o en el mundo árabe, ni tanto en Europa. Muy pocos han invertido en la prensa como el último reducto de la democracia. No creo que sea la solución depender de un millonario, pues tiene sus riesgos. Yo me pregunto qué pasó con el Estado, y qué pasó con el público”.

El periodista, autor de la biografía del Che Guevara, plantea una pregunta concreta: “¿Qué le pasó a la prensa que no convenció al público de que los periodistas somos necesarios?”. Y reitera: “Los periodistas debemos probar a la sociedad que somos importantes”.

El reportero llama la atención sobre una situación que le parece nefasta: “Entre ser comunicador social un día de Sony o Starbucks, y al día siguiente estar en un periódico, y presentarte como periodista, es algo mu nefasto”.

“Los periodistas son importantes reductos democráticos. No nos postulamos a una carrera política para hacernos ricos, como casi todos creen de los políticos, con este cinismo tan arraigado. ¿Qué es eso de votar por el menos malo? Hay que demostrar el grado de corrupción y la necesidad de una reforma política e incluso de una reconfiguración social para que el publico entienda que la prensa es clave, como lo fue en la época del Watergate. La Casa Blanca cometía delitos y fue la prensa la que lo reveló. Y ello creó en Estados Unidos, la escuela y la tradición de la prensa fiscalizadora del poder”

Consejo: “Mostrar la relevancia y no convivir con lo que ya se sabe que hay. Hay que buscar la evidencia y probar”.

Y recordar: “Sin el periodismo, el público difícilmente conocería la verdad”.

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