Los indignados y su desconfianza a ciertos medios y periodistas

Patricia Murillo

Por: Patricia Murillo Gutiérrez

En Criterio. Hn que día a día, a pulso gana espacios en la confianza de sus usuarios, por buscar la verdad sin mediatizarla, me permito reflexionar con ustedes, tras muchos años de docencia universitaria tanto en Tegucigalpa como en San Pedro Sula, sin dejar por fuera apoyo a numerosos talleres fuera de las aulas universitarias.

Reflexionar cuando veo en las movilizaciones indignadas que recorren por lo ancho y largo dentro y fuera territorio nacional, cuando observo y escucho a ciudadanos indignados criticando negativamente con argumentación solida a Medios de Comunicación y periodistas de todos los géneros incluyendo gráficos, a los propietarios de los mismos, entonces me interrogo: ¿Hasta dónde llego esta matriz hondureña corrupta, que ha dejado sin la esencia del periodismo a muchos y a muchas?

La esencia y no la apariencia del Periodismo es buscar la verdad de los asuntos de interés público y llevarla a los ciudadanos para que puedan tomar las mejores decisiones que los lleven a construir una vida de valores, que permitan la cohesión social y el respeto a los derechos humanos. Ello producirá sin duda una mejor calidad de vida.

Lo contrario, imponer la agenda nacional con manipulación, sesgada y al servicio de los intereses perversos del poder Político o los poderes facticos, contribuye a seguir enajenando a la conciencia popular, a seguir alienando a la opinión pública, a fortalecer ese raro fenómeno de que la ignorancia de las masas, como bien lo dice una sabia máxima, es la fuerza de sus opresores.

En esa línea de tendenciosidad o al servicio de la desinformación, claro nos lo advertía Malcon X, activista defensor de los Derechos Humanos, luchador contra el racismo en los Estados Unidos y asesinado en 1965: “ si no esta prevenido ante los Medios de Comunicación, te harán amar al opresor y odiar la oprimido”.

Esa traidora postura al equilibrio informativo, a la búsqueda de la exactitud y veracidad de los hechos, esa prepotencia y arrogancia ante la majestuosidad de la luz, ha llevado a que algunos y algunas invisibilicen total o parcialmente sucesos torales, que reflejan hoy que Honduras esta cambiando, pero en una ruta diferente a los que esta dictadura con fachada democrática, a fuerza de propaganda, terror y regalías, pretende hacer ver al país y al mundo.

Honduras esta evolucionando, esta fortaleciendo el proceso emancipador de la oligarquía y sus élites que dominan a Honduras desde siempre y fueron puestos al descubierto, con el Golpe de Estado el 2009.

Y es penoso para quienes contribuimos con algo de nuestros conocimientos y buena voluntad, en el proceso formativo universitario de tantos y tantas comunicadores y comunicadoras que ellos al cabos de largos años de ejercicio profesional, hayan olvidado, que este oficio no se estudia y perfecciona para estar al servicio de patrones que no sea el pueblo soberano y la verdad.

Cuantos millones de lempiras habrá invertido por ejemplo la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, UNAH tanto en Tegucigalpa. Como en San Pedro Sula, en Comayagua y donde se hayan impartido ciclos formales para graduar periodistas, abogados y otros profesionales que ejercen el Periodismo, y hoy a estas alturas del siglo 21, ¿cual habrá sido y es el rédito de nuestros quehacer para la sociedad hondureña que mantiene la Universidad y nos dio por tanto el chance de un titulo universitario?

¿En cuánto, me cuestiono estamos contribuyendo la plena libertad de Expresión o en cuanto estamos fortaleciendo los estertores de la antidemocracia que hoy pulula en Honduras?

Y a cambio de que, ocultamos, manipulamos y sobre todo, desconocemos los movimientos sociales que son auténticos como el de los Indignados o las Antorchas, para estar abierta o sutilmente al servicio de las chequeras gubernamentales, municipales, ministeriales o las estrategias de comunicación que dice enarbola la ahora ministra sin cartera Hilda Hernández.

Que por cierto se ha demostrado tiene a su disposición un jugosísimo presupuesto anual que sobrepasa los 2 mil 500 millones de lempiras y que si fue juramentada como ministra aunque ahora su hermano, JOH, lo niegue o pretenda tapar el sol con un dedo. Si los mismos periodistas se refieren ella como la ministra.

Ojala esos ex alumnos, con quienes compartí aulas, con aprecio y buena voluntad mas allá del salario que he recibido por mi trabajo y estan hoy en la cúspide de su vida profesional, analicen su trabajo, analicemos pues aun tenemos tiempo para mejorar, para rectificar o para potenciar las buenas prácticas.

Un trabajo profesional cuyo fin no es satisfacer las necesidades utilitarias nuestras, que para eso debería ser un salario digno que no se logra en la gran mayoria de los casos, y eso sin importales un pepino a los propietarios de Medios que explotan la mano de obra periodística sin piedad.

Y que sepan valorar si sus aportes van o no el en la línea de la democratización de las comunicaciones y en el ejercicio de un Periodismo no alineado con los poderes que afectan la nación, todo lo contrario, seamos auditores de esos poderes para que siempre haya un sano dialogo entre gobernantes y gobernados. Esa es la misión natural y divina que la vida nos concedió.

Deseo que CRITERIO.HN siempre se mantenga en tal contexto.

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