Coyuntura y perspectiva con el Ingeniero Luis Zelaya y el PL

Por: Rodolfo Pastor Fasquelle

Sorprende que el candidato liberal, Luis Zelaya, atraiga la ira visceral -por lo demás acostumbrada- de la mancha brava cachureca. (Incluso en eso sirve de pararrayos protector.) Deduzco que los nacionalistas han identificado que los votos de los cachurecos indispuestos contra JOH, que ya superan 10% de su caudal nuclear, los captan los liberales y Luis Z, que quizá no se equivocaba al avivarlos. Pero, así como la hubo de los viejos comunistas -aliados del Carias- hay demasiada acrimonia y animosidad entre los libres y los pacs contra los liberales. Y no es conveniente. Se la ganó a pulso, el Piche, claro. Que aguante, así es el oficio. El se metió.

Y no es una cortesana, el Ingeniero para acariciarlo con pluma de faisán y pétalos de rosa. No hay que olvidar para nada. Ni ocultar, por supuesto. El bipartidismo tiene una historia secular, sin la cual no se entiende el país. Con contribuciones, pero también una historia negativa, cuando no positivamente perversa. Recién ha sido inescrupulosa la traba del Partido Liberal al otorgamiento de representación a LIBRE y a La Alianza en el Tribunal. Pero los liberales ya están pagando las consecuencias. Por hoy, la fractura del golpismo supone una fractura estructural del viejo bipartidismo y -por lo mismo- del PL.  Su deterioro supone una serie de problemas y también de oportunidades. Y de ahí derivan varias razones estratégicas por las cuales, yo me opongo a los ataques contra el P.L. y Luis Zelaya, y les recrimino a mis líderes, las ofensas contra los liberales. No tienen sentido.

La primera razón es que el P.L. y Luis Z. no representan para nosotros una competencia y, por ende no deben ser blancos. No quiero irrespetarlo al ex rector. Ha sido serio y estudioso, reflexivo, y es interesante su personalidad, quizás todavía sea reeducable, los demás no. Puede ser útil como administrador. Pero no tiene la miel y el rapport del político y ha cometido demasiados errores para jugar –ahora- un papel relevante en las próximas elecciones. O bueno, digamos que un papel decisorio.

Desde aquí, todavía parece una gran torpeza haber declinado la oportunidad de encabezar la Alianza. Mala consejera es la intransigencia. Luis sería virtual presidente a estas alturas. Habría reubicado a su Partido en un primer plano.  En cambio su candidatura no cuajó, ni siquiera alcanzó a confundir, así que solo va a captar el voto duro de la argolla partidaria y de su clan con el de los cachurecos vergonzantes que aprecian sus vivas confusos.

Eso era inevitable y no nos hace falta. No fueron nunca nuestras esas marcas.  Era más fácil que votaran  a favor  JOH y todavía podrían -a ultimo momento- decantarse por traicionar al P.L. Flores Facusse y Micheletti, si Juan les llega al precio. Los liberales que pudieron levantarle un perfil ya están aquí con nosotros atrás de la cortina. Imagino que otros errores obedecen a una decisión estratégica para recuperar a su Partido en la siguiente oportunidad, en otro plazo mas holgado. Aunque no consta, especulo y pudiera haber sido solamente una novatada.

A mi más bien me sorprende cuanto  ha aprendido el Ingeniero L. Zelaya en poco tiempo, sobre política. Como Nasrala que, sin embargo, le lleva un quinquenio de ventaja como candidato y cuatro décadas como comunicador. Igual, ha hecho un gran esfuerzo, piensa mejor y se expresa con mayor conocimiento y claridad que antes y que muchos. En todo caso, a nosotros no nos rinde beneficio atacarlo a estas alturas. Los independientes y la base liberal entienden que solo votando por Nasrala sacan a JOH. Es muy positivo que don Luis deponga su animosidad, y los nuestros la correspondiente… para emprender una colaboración como la anunciada, frente a las manipulaciones de la elección.

Luis Z. da muestras de entender que, a la sombra de esas consecuencias, se expone a una extinción electoral catastrófica. Su repunte depende de registrar esos votos azules desafectos. Y con la firma del candidato para enfrentar el fraude, los liberales se vuelven nuestros aliados potenciales. Como lo serán estratégicos en las mesas receptoras en que debe derrotarse al régimen el 26 de Noviembre. Y después. Algunos diputados liberales serán electos todavía y para ser eficaz, incluso si obtiene una mayoría sustancial en el parlamento, La Alianza hecha gobierno va a necesitar la colaboración de liberales ojala honestos en el Congreso. Hay cuadros liberales que están bien capacitados para tareas técnicas y será interesante entonces compartirles esa carga. En Enero 2018 habrá que armar el mejor gobierno, de unidad.

La estructura binaria que se perdió con la implosión del Partido, pudiera recomponerse en una asociación entre los liberales y La Alianza, compartiendo esas responsabilidades administrativas con ellos. Quizás eso nos daría incluso una cierta estabilidad de frente a la Constituyente turbulenta, en donde también ocuparemos votos liberales para prevalecer con ideas progresistas, de las que tanto desagradan a la señora M. Castro y sus patronos de derecha.

Hay que insistir en la convocatoria a una constituyente originaria, mas no se podrá soslayar del todo en ella a los partidos centenarios. Nuestro proyecto tiene su propia identidad, sus anhelos ulteriores. Aspiramos a más de lo que será del agrado liberal y subsistirán las contradicciones. Pero nuestra meta practica como partido es acceder a y mantenernos en el poder para instituir el cambio verdadero. Lo demás es vanidad.

Entonces, también en la constituyente vamos a tener que construir consensos o mayorías calificadas para hacer cosas sustanciales importantes, trascendentes. Negociar concesiones, aunque  moleste decirlo. A veces tengo la impresión de los nuestros creen que pueden recrear el mundo a su antojo sobre un papel. No es así. La Constituyente será una oportunidad para implementar cambios estructurales y necesarios, no una tabula rasa para esbozar caprichos y extravagancias.

Mi chosno Policarpo fundó el P.L., mi abuelo fue candidato liberal en San Pedro. Mi padre fue presidente del P.L. y aspiró a Designado. Yo milité durante 20 años antes de 2009 en el partido del Piche, que tiene que purgarse de elementos oscuros y jabonosos que predominan sobre los anhelos generales. Fui un fundador de LIBRE porque no puedo confiar en los líderes que nos traicionaron a la democracia y que volvieron a ese gran partido marginal de la noche a la mañana, con su intransigencia.

Un comentario sobre “Coyuntura y perspectiva con el Ingeniero Luis Zelaya y el PL

  • Malena Lopez Ochoa
    el octubre 22, 2017 a las 12:22 pm
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    Quien cree en este pan sin sal, representa a los cerebros del narco holpe, basuret, cabro negro de carlos flores y al violador de la constitucion.

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