Patria, patriotas y patriotismo

Por: Hazel Soriano

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Todos, contamos con un concepto ideal o concreto que nos acerca al término “Patria”
Además de interpretar la palabra per sé, nos cuestionamos cómo engrandecer a nuestra Patria.
Contribuir con la Patria, va desde la actividad más sencilla a aquellas que encumbran, pero todo se resume en actuar con rectitud y firmeza ante eventuales tentaciones.

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Para el poeta Rómulo E. Durón, la Patria es “de nuestro ser el alma y en torno de nosotros se siente palpitar en lo que canta y vuela, en lo que se alza y brilla y en cuanto nos dirige en pos de un ideal”.
Entretanto, para Eda Patricia, una hondureña expatriada por el desempleo e inseguridad imperantes en Honduras, “la patria es añoranza, nostalgia, pero también una realidad a la que por el momento imposible regresar”.
La patria es el sagrado lugar donde nacimos, en donde nuestros ojos abriéronse a la luz, en donde nuestro pecho latió por vez primera, donde alzamos la prístina al cielo azúl”, nos ilustra Durón.
Compartimos con el poeta, en que “es Patria el horizonte que cortan las montañas y aquél que unidos forman la tierra con el mar, en donde nuestros ojos fijáronse risueños en las autoras bellas de la primera edad”.
Acorde con este inspirador pensamiento, vemos que esta tierra donde la gran mayoría crecimos, formamos y seguro nos acojerá para la eternidad, requiere del verdadero y desinteresado servicio de sus hijos.
¿Qué tan dispuestos estamos para desprendernos de nuestra mezquindad y miseria humana y así anteponer al nuestro, el bienestar de nuestros conciudadanos?
Por estos días, la Patria es un cúmulo de recurrentes emociones surgidas cada 15 de septiembre cuando políticos y funcionarios exhiben un patriotismo ilimitado por los desfiles estudiantiles tributados en su honor.
Durón, afirma, “los juegos infantiles, los locos devaneos, la fe, las esperanzas, la noble aspiración, recuerdos, alegrías, la Patria los comprende: más alto que la Patria tan solo se halla Dios”.
Interpretaciones variadas sobre la Patria cuya conclusión es para el mismo Durón “y aquí en nuestras montañas, vibró por ella un día, su espada fulgurante Francisco Morazán, que, al brillo de los héroes, aureola unió de mártir por defender el lema ‘¡unión y libertad!”
Para el vendedor de helados en los desfiles septembrinos, la Patria es una razón por la cual existen potenciales compradores de su producto, a lo largo y ancho de calles y avenidas por donde “se exhibe el patriotismo”.
Definitivamente, la Patria inspira, mas no basta: es con las buenas o malas acciones que se le rendirá el mejor de los reconocimientos.
Entonces, ¿Hasta dónde estaremos dispuestos a enrolarnos en el honroso papel de ser auténticos patriotas?

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