Un particular bazar

Por: Hazel Soriano

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Hazel Soriano, abogada y periodista hondureña.

Tegucigalpa.-El bazar es un establecimiento donde se vende gran diversidad de productos, como relojes, juguetes, artículos para la casa y objetos de regalo…

En la mítica Samarkanda, Uzbekistán (Ruta de la Seda entre China y el Mediterráneo), el pulso de la vida cotidiana se capta todo en casas de té tradicionales y en los “bazares”, entre olores de cientos de especias y de cordero asado.

En los bazares, mercados o centros comerciales encontramos, además, mucho ruido, voces, pasos, y todos con algún fin.

Por lo anterior, invito al lector a un sitio donde se llega con muchas expectativas, pero lo que encuentra es un bullicioso bazar donde convergen variados intereses, es decir, los juzgados y tribunales de justicia en Honduras.

Por este tiempo y a finales del mes de diciembre este bazar suele permanecer en silencio: toma vacaciones.

A este lugar acude un peticionario o demandante que confiere poder a su abogado, quien da seguimiento a la causa para lo que fue contratado.

Tras términos de ley, periódicamente ese mismo abogado regresa a revisar expedientes.

Es en esos momentos, cuando tantos profesionales del derecho, testigos, empleados del Poder Judicial, entre otros, propician un verdadero bazar de variados conceptos, pero con base a la Constitución y demás leyes.

Del otro lado de ese bazar, quienes lo atienden: receptores, archiveros, escribientes, secretarios y jueces.

Natural es que en una actividad comercial, entonces, se hallen vendedores y compradores.

La impartición de justicia es una tarea muy delicada y sólo en la práctica valoramos la seriedad que debe caracterizar tanto al que la invoca como el que la brinda.

En los tribunales de justicia de Honduras, a pesar de nuevos instrumentos jurídicos como el Código de Procedimientos Civiles o el Código Procesal Penal, la mora judicial persiste.

Los procuradores, tienen que lidiar con una serie de escoĺlos para dar respuesta a sus clientes.

Cada jornada, para un profesional del derecho en un recinto judicial, es un bazar más que visitar, donde abunda la jerga jurídica, pero también muchos cuestionamientos dado que el Centro de Estudios de Justicia de las Américas, CEJA, ubicó a Honduras en la posición número 6 entre 27 países evaluados con el 59.6 por ciento en el Índice de Transparencia y de Accesibilidad a la Información Judicial en Internet (IACC-2017).

La práctica e historia difiere de tal calificación, pues el ideario sobre un auténtico e imparcial poder judicial hondureño continúa, a veces, sumido en arcaicas argumentaciones.

A ese particular bazar se acude en muchos casos y testimonios por necesidad, no por confianza o convicción.

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