La dictadura que vivimos en Honduras, no en Venezuela

PATRICIA MURILLOPor: Patricia Murillo Gutiérrez

Nos enseña la Lógica, ciencia del pensamiento  que busca la verdad formal, no las apariencias,  aprender a razonar con pruebas, más que con supuestos, más allá de las aseveraciones que parecen verdaderas y que al final no son más que falacias, falsedades con ropaje de realidad. Y aplicándola, inferimos que  aquí no es Venezuela, aquí es Honduras, país convertido en infierno para sus 8 millones de habitantes.

Y  Honduras del siglo 21, marcada por la descarada mentira oficial, esa que  llego a pagar costoso lobby en millones de  dólares para pretender engañar al mundo con la falsa Sucesión Constitucional, del golpista  de Micheletti el 2009,  Romeo Vásquez Velásquez y toda la parafernalia de supuestos defensores de la constitución, sigue siendo terreno minado, peligroso para que florezca la verdad.

El presidente de facto Roberto Micheletti su compinche en el golpe de estado Romeo Vásquez Velasquez
El presidente de facto Roberto Micheletti su compinche en el golpe de estado Romeo Vásquez Velásquez

El significado de tanta mentira la estamos viviendo descarada y cruelmente hoy, con un país hecho jirones, donde la vida no vale nada y en tanto que en otros países vecinos, florece el desarrollo humano y el  auténtico desarrollo, aquí unos locuaces individuos, llenan de perfume barato,  la pudrición  que provocaron y aun así, pretenden que la gente sonría ante tanta desgracia.

Por eso que palabras como Republica soberana e independiente, pesos y contrapesos en cuanto a los poderes republicanos , Libertad de Expresión y Medios no plegados al régimen,  Estado de Derecho, no son más que letras amontonadas sin el menos significado lógico, o sea verdadero para la hondureñidad.

Incluso para aquellos que son reclutados por este régimen inhumano, y que a cambio de 3 o 4 mil lempiras,  deben estar listos para hacerles comparsa. Ya de perdido, muchos y  muchas agarran ese dinerito, para mitigar el hambre  aunque sea un poquito, ante la falta de empleo real y no de propaganda mendaz.

Por ello visualizo el gobierno  de Juan Orlando Hernández, como el reino mágico de lo  no existente; desde luego  magia negra que fue capaz de violar la Constitución para bendecir la reelección.  Aquí no hay respeto mínimo a los derechos humanos, aquí la violencia es estructural y cotidianamente el pueblo hondureño sufre los peores desmanes.

Aquí, desde el Golpe de Estado La Policía, las Fuerzas Armadas y  todas esas fuerzas oscuras que aterrorizan al pueblo y denunciadas hartas veces desde el Partido Libertad y Refundación, como responsables de tantos crímenes y de limpieza social, jamás defendieron la soberanía nacional, la vida y bienes de los hondureños, porque están plegadas a exaltar el culto  la personalidad de quien llego  a la silla presidencial bajo el manto de un oscuro  fraude, compra de conciencias y con el dinero del asalto al Instituto Hondureño de Seguridad Social y otras instituciones Estado que esquilmaron sin piedad.

Los magos de la irracionalidad, todo lo reducen a pagar costosísimas campañas de propaganda, a utilizar la Ley que permite a los dueños de Medios de comunicación  paga sus impuestos y otras obligaciones al Estado, cediéndole espacios  de propaganda  al régimen, al fin y al cabo el papel, la radio y la Televisión aguantan con todo.

Mientras tanto, cada día hay más mendicidad en las calles de nuestras ciudades, y los niños se vuelven payasitos, saltimbanquis, soplan peligrosas llamas  y hacen mil cosas para ganarse unos lempiras que los hagan sobrevivir. Y compiten esa limosna con los ancianos y enfermos que deambulan con desesperación.
 JOH, tiene una  oprobiosa  compañía que lo adula y aceita día a día sus vanidades, al extremo que le hacen creer que este régimen durara 50 años, y que aquí todo es leche y miel. No sé porque me hacen recordar, la falacia  de que el Tercer Reich duraría 100 años, y que repetía  a grupo partido y terror infundado, Adolfo Hitler, ese fascista que acabo solo y hundió el pueblo alemán en la peor carnicería jamás imaginada.

Ramón Enrique Barrios
Ramón Enrique Barrios

Ante esas palabras vacías de patriotismo y llenas de mentira oficial, aparecen hondureños claros y sustanciosos para develar  lo falso. Uno de ellos el abogado y catedrático universitario Ramón Enrique Barrios que con rigurosa ciencia jurídica, le quita el velo de  malévola mentira al ropaje oficial, que busca tener engañado a nuestro pueblo, especialmente el más vulnerable ante la propaganda.

Y en reciente conversatorio ciudadano en el Sector Noreste de San Pedro Sula, dejo claro, como jurista lo siguiente:

A-      La Cuarta Urna, que emano tras un Decreto del Consejo de Ministros el 2009, no era  un proyecto reeleccionista, era una consulta, una pregunta para expresar si el pueblo quería o no la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente que redactara una nueva Carta Magna. Un proyecto hoy más que nunca, valido.

B-      Si la oposición hubiese electo una nueva Corte Suprema de Justicia fuera de las conveniencias del Ejecutivo, se hubiese roto la Dictadura formal que hoy ejerce JOH. Ello hubiese asegurado que la reelección no pasaría. Fue una oportunidad de oro que se perdió. Efectivamente, ya vimos que la nueva Sala de lo Constitucional, denegó los recursos de Inconstitucionalidad  presentados por José Manuel Zelaya  y otros ciudadanos, contra la reelección.

C-       Y algo gravísimo  asevero  el togado Barrios, y es como se rompió el Estado de Derecho, con la Ley que dio vida al Consejo de Defensa y Seguridad, en el que, los titulares del Poder Judicial y Legislativo están subordinados al presidente de la Republica, Igualmente los ministros de Defensa y seguridad y el Fiscal general del Estado.
D-      Ese es el verdadero poder en Honduras, asevero Ramón Enrique Barrios y cuyas acciones están bajo el manto de la Ley de Secretividad. Allí se decide aseguró quien se va extraditado o no, el manejo de los multimillonarios fondos de los Tasa de Seguridad y todas las políticas de Seguridad.

Sin duda añadimos nosotros, bajo la bendición del Comando Sur de los Estados Unidos. Aquí  no hay relaciones interdependientes entre los 3 poderes de la Republica, aquí es Juan Orlando Hernández, el dictador del siglo 21.
E-      Para que exista realmente y no sea una falacia el Estado de Derecho hay 4 componentes ilustro Barrios:

1-      El imperio de la Constitución.

2-      División clara de los Poderes republicanos.

3-      Legalidad de todos los actos de la Administración

4-      Y  Vigencia y aplicación real de los Derechos Humanos.

5-      Lo anterior no se cumple, por tanto estamos viviendo una dictadura formal en Honduras.

Aquí  lectores y lectoras de Criterio, lo que hay es nepotismo, corrupción, colusión de no pocos en el gobierno con el crimen organizado y la venta en   pedazos de nuestro país, en tanto se criminaliza y asesina a  los líderes naturales que defienden los bienes comunes y se sataniza a la oposición. Esto no es la Venezuela que han satanizando las corporaciones mediáticas de la derecha mundial, es HONDURAS, mmm, y porque vemos la paja en el ojo ajeno y obviamos las vigas en los nuestros.

Esta foto de un supermercado en Estados Unidos fue usada para decir que era en Venezuela, para desinformar y atacar ese país
Esta foto de un supermercado en Estados Unidos fue usada para decir que era en Venezuela, para desinformar y atacar ese país

No necesitamos que nos lo diga el New York Times, ya sabemos que esto es una caldera del diablo.

Ante tan grave problemática de hoy, el actuar lógico que queda, es  el rescatar  la democracia en Honduras, porque lo que ahora hay es peor que  el peor de los venenos que día a día envenena  la sociedad hondureña, condenándola a una agonía sin final feliz.

Esto lo entienden cada vez más, muchos hondureños y hondureñas que batallan a brazo partido para sobrevivir a esta problemática.

No esta  demás por tanto,  vacunarse contra la droga oficial de la mentira mediática, a no ponernos a dar vueltas en la cama sin ánimo de levantarnos. A no huir de la realidad en los brazos placenteros de las falsas ilusiones de una falsaria MARCA PAIS, inventada por Hilda Hernández ¿la recuerdan? La ministra sin cartera pero con una enorme chequera oficial, para  volver verdades, las peores mentiras.

Todo lo contrario, debemos estar alertas, estudiar con objetividad los fenómenos que cruza el país, conocer mejor el curso de la historia que hoy vivimos y a razonar con premisas verdaderas para encontrar la  unidad de  la oposición,  al régimen, pues solo el pueblo, salva al pueblo.

Esa será la mejor respuesta  a la locura y catástrofe que ha provocado a la nación, el partido Nacional desde hace 7 años. Porque Honduras no es Venezuela, aquí es el infierno, la infelicidad, una enorme cárcel, la incertidumbre, por eso y más, toca a los ciudadanos no ser irresponsables y dejar al país cada día peor, a las nuevas generaciones.

Un comentario sobre “La dictadura que vivimos en Honduras, no en Venezuela

  • el agosto 7, 2017 a las 6:54 am
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    Asi ni mas ni menos esta plasmada la situacion en Honduras, los medios al servicio del candidato ilegal jamas hablan de violacion a derechos humanos para mencionar uno muy sutil ( el caso de los jueces destituidos y reivindicados por la Corte Penal Internacional, dandoles la razon por ser un golpe de estado, en esto no se pronuncian los diarios ) la candidatura ilegal, la coptacion de todos los poderes, los palabras y hechos se predican con el ejemplo, digo esto porque acusan al presidente de Venezuela de ser un dictador y no miran hacia dentro de nuestro pais hoy subyugado por una persona malevola por cierto y con la ayuda de los medios de.comunicacion prepagados por este regimen: que hacer???

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